lunes, 22 de noviembre de 2010

LA GASTRONOMIA Y SUS PALABRAS AFINES


Los historiadores afirman que es muy posible que el Sinantropo pekinensis haya sido el inciador de utilizar el fuego para asar las carnes de los animales a los que daba caza. Antes de él, los hombres comían --devoraban, podemos decir-- sin ninguna preparación ni cocción, los trozos cárnicos de las bestias que lograban abatir. Pero, se afirma, existen evidencias que hace aproximadamente seiscientos mil años, en la cueva de Choukutien, en las proximidades de la ciudad de Pekín, se usó el fuego para asar las carnes que consumían aquellos hombres.

Transcurrieron incontables centurias antes de que el ser humano alcanzara las refinadas costumbres que ahora lo caracterizan, en lo concerniente al hecho (muy deleitable, por cierto) de ingerir los alimentos que constituyen su cotidiana ingesta.

Desde hace muchos siglos las personas se sientan a la mesa, a disfrutar de los guisos que lo sustentan. La palabra comensal tiene varios significados, uno de los cuales es el que hace referencia a la persona que come junto a otras en la misma mesa. Manducar es un término sinónimo de comer, como también lo es yantar. Otro vocablo de parecido significado es zampar, que alude a la acción de comer con voracidad, con ansiedad y con exceso.

Condumio es una palabra que se refiere a cualquier guiso que es comido con pan. Y el término compañero (vocablo formado por el prefijo latino cum y el sustantivo panis tiene el significado de acción de comer juntos, en compañía, el mismo pan. Desayuno es el primer alimento del día. Almuerzo, palabra de origen árabe, es el nombre de la comida que se toma por la mañana, o bien antes del medio día, Merienda es la designación de una comida ligera, anterior a la cena. Hace siglos tenía lugar al medio día (una especie de lunch, anglicismo éste que dio origen a las palabras lonchería y lonchar), pero ahora tiene lugar por la tarde, previa a la cena. La cena era la comida principal de los antigüos romanos, entre las tres y las cuatro de la tarde. De ese vocablo, cena, derivó cenáculo, nombre del comedor de los romanos, situado en la parte superior de la casa. Significa, igualmente, círculo restringuido de filósofos, artistas, literatos, o gentes de afines predilecciones, que siguen una misma corriente o dirección.

Entremés (en francés se dice hors d’oeuvre) hace referencia a cualquiera de los platos ligeros que son servidos generalmente antes de la sopa o del primer plato. En Italia este bocadillo es el Antipasto.

Ambigú es la designación de una comida, por lo regular nocturna, compuesta de manjares con que se presenta la mesa, de una sola vez. Esto viene a ser un Buffet.

Cuchipanda es una palabra a mi parecer curiosa, que alude a la comida que hacen juntas, y con alegría, varias personas.

Ahora bien, en el hermoso libro Allegro Vivace: historia del Champagne, del Cava y los vinos espumosos del mundo (editado por la empresa Freixenet, de Sant Sadurní d’Anoia: 1987) Néstor Luján escribe las siguientes frases: “”Con la Revolución Francesa se iba a cambiar totalmente el concepto de la cocina. Es decir, la cocina iba a pasar del palacio a la calle. Se iba a popularizar el restaurante, cuyo nombre viene del establecimiento que en 1765 abre sus puertas en la parisiense calle Des Poulies. Este establecimiento, a diferencia de los figones, posadas o tabernas, sólo admite a gente que vaya a comer, y como enseña presenta una parodia escrita, quizá en serio, del Evangelio: “venite ad me omnes qui stomacho laboratis ego restaurabo vos”. De este “restaurabo” procede la palabra restaurante. El propietario del primer restaurante se llamaba Boulanger según unos investigadores, y Roze, según otros. La palabra restaurante tuvo éxito y el Dictionnaire de Trevoux definía el término “restaurateur” diciendo “Los restaurateurs (restauradores) son aquéllos que poseen el arte de hacer los verdades caldos restauradores, y el derecho de vender toda clase de cremas, potajes, de arroz, huevos, fresas, macarrones, volatería, confituras, compotas y otros productos salutíferos y delicados””.

Aquel cocinero apellidado Boulanger (quien en su nombre llevaba la fama, pues esa palabra significa panadero) expresó en lengua francesa un pensamiento que traducido al castellano equivale a “Venid a mí hombres que tengáis estómago cansado, que yo os restauraré”. El encargado de atender el salón comedor, donde se restauran, se recuperan las fuerzas perdidas en el diario trabajo, tomó el nombre de restaurateur, y cuando era una mujer la que tenía a su cuidado esa tarea se le llamaba restauratrice (restauratriz, en castellano), palabra muy poco empleada, por cierto.

Antes de que tuviese lugar la apertura del restaurante de Boulanger las personas deseosas de comer --y que se encontraban fuera de sus domicilios, o del sitio de su residencia habitual-- acudían a hospederias, hostales u hoteles que contaban con una mesa comunitaria, en la cual servían los alimentos a una hora fija y con un menú previamente determinado. Pero como señaló Brillat-Savarin, un hombre inteligente, dándose cuenta de la necesidad de que hubiese un comedor al que pudiesen acudir todos los que así lo quisiesen, comenzó con la moda de servir manjares a la hora que a los parroquianos les pareciese más conveniente. “El restaurante --escribió el autor del libro Fisiología del Gusto-- es un comercio en el cual se ofrece al público un festín, siempre dispuesto, y cuyos platos se detallan, por raciones, a precio fijo, según lo solicitan los comensales. Se llama, simplemente, carta a la relación o lista de los manjares, con indicación de su precio. El restaurante es el Edén de los gourmands””.

La cocina china, considerada por propios y extraños la más refinada, distinguida y exquisita del mundo, disputa a la francesa los orígenes del restaurante. En efecto, Diane Ackerman señala en su documentado libro Una historia natural de los sentidos (Editorial Anagrama; Barcelona. Tercera edición, 2000) que “fueron los chinos, maniáicos de la comida, los que inauguraron el primer restaurante digno de ese nombre, durante la dinastía Tang (618-907 a.C.). Y cuando la dinastía Sing remplazó a la Tang, ya contaban con edificios funcionales, con muchos gabinetes privados, donde podía disfrutarse de la comida, el sexo y el baño” .

Por otro lado, se tiene conocimiento que el primer gastrónomo chino, Sui-Yin-ji, allá por el año 3020 a.C., enseñaba a sus discípulos el arte de preparar platillos a base de carnes, de acuerdo a recetas precisas.

Quiero mencionar que la primera oleada de galicismos en la lengua castellana tuvo lugar en los primeros siglos de la Edad Media. Una de las primeras voces así transplantadas fue maison, que significa casa. Mesón denota el establecimiento público en el cual, mediante el pago correspondiente, los mesoneros brindaban a los forasteros comida y alojamiento para ellos y sus cabalgaduras. México fue el primer país de América continental donde dio comienzo el negocio de alojamiento con servicio de comida, principalmente para los viajeros. Mediante una acta del cabildo de la ciudad de México, fechada el primero de diciembre de 1525, fue autorizado Pedro Hernández Paniagua (pan y agua, qué curiosa coincidencia) a que “en su mesón acogiera y vendiera pan, vino, carne y otras cosas necesarias”. Por lo que respecta a nuestros vecinos, los estadounidenses, allá fueron creados en 1600 los primeros lugares dedicados a la venta de comida y bebida, en las entonces colonias inglesas americanas.

Otros locales donde son servidas comidas, y a veces se brinda hospedaje, reciben denominaciones que varían según su ubicación y el rango culinario de su salón comedor. Posada es aquella casa pública donde es posible aposentarse y comer. Hostería (palabra que deriva del latín hospitium --originaria de varios otros términos como hospitalidad, hospital, hospedería-- y que significa lugar donde hay personas hospedadas) tiene el sinónimo de hostal, y quiere decir lo mismo que posada.

Cuando el establecimiento, generalmente de exiguas dimensiones y mínima categoría de su cocina, se localizaba en los caminos, o bien en despoblado, recibía la denominación de venta. Y si era aún de menor tamaño entonces su nombre era ventorrillo. Si el comedero era de poca calidad gastronómica, y estaba localizado dentro de las ciudades, recibía el nombre de fonda (a la cual antaño, y quizá hogaño ocurra lo mismo, llegaba cotidianamente la pordioserial escamocha: “suerte de comistrajo constituído por las sobras de restaurantes y hoteles”). Un figón era aquel sitio donde servían comida de muy bajo precio, y era de similares características a un bodegón, sitio donde guisan y expenden comidas ordinarias. Un refectorio es, en las comunidades religiosas, y también en algunos colegios, la sala destinada a comedor. Tinelo, finalmente, era la denominación del comedor de la servidumbre en las mansiones de la gente acaudalada.

A manera de colofón, quiero transcribir dos pensamientos referentes a la comida, y su importancia para los seres humanos de todas las latitudes y de todas las épocas. El primero es del impar cronista Fray Bernardino de Sahagún, autor del libro Historia General de las Cosas de la Nueva España. “”No hay en el mundo ningún hombre que no tenga necesidad de comer y de beber, porque tienen estómago y tripas. No hay ningún señor ni senador que no coma y beba. No hay en el mundo soldados y peleadores que no tengan necesidad de llevar su mochila. Los mantenimientos del cuerpo tienen en peso a cuantos viven, y dan vida a todo el mundo, y con esto está poblado el mundo todo. Los mantenimientos corporales son la esperanza de todos los que viven para comer””.

El segundo pensamiento aparece en el libro Manual del cocinero y cocinera (Puebla, 1849): “”En todos los países civilizados se come: en todas las naciones del mundo está prohibido con pena capital, por la ley de la naturaleza, el crimen de no comer, y ni uno solo de cuantos se han hecho reos de tan atroz delito ha dejado de experimentar el ejemplar castigo que tan inexorable ley señala. Comamos, pues, en gracia de Dios, aunque no sea más que para no ser culpables””.

sábado, 20 de noviembre de 2010

COMIDA, BEBIDA Y SEXO EN EL REFRANERO MEXICANO


Miguel de Cervantes Saavedra escribió en su obra inmortal “El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha” que “los refranes son sentencias breves, sacadas de la experiencia y especulación de nuestros antepasados sabios”. Y en algún otro pasaje pone en boca de Sancho Panza la siguiente frase: “Paréceme, Sancho, que no hay refrán que no sea verdadero, porque todos son sentencias sacadas de la misma experiencia, madre de las ciencias”. El filósofo estadounidense Ralph Waldo Emerson escribió al respecto lo siguiente: “Los proverbios, como los libros sagrados de cada nación, son el santuario de las instituciones”.

Los refranes, llamados desde hace mucho “evangelios chiquitos”, recibieron diversas denominaciones según los países. Los griegos les dieron el nombre de “paroimia”, de donde procede el vocablo paremiología, que alude al estudio sistemático de los refranes. Los latinos se refirieron a ellos con las voces “adagium” y “proverbium”. En Francia recibió la designación de “dicton”. Fueron llamados “adagio”en Italia. “Refrao” en Portugal. “Dita” en Cataluña. “Sprich-wort” en Alemania. En idioma Esperanto se les llama “proverbio”.

Según el diccionario de la Real Academia Española refrán es un dicho agudo y sentencioso, de uso común. Francisco Rodríguez Marín afirmó que refrán “es un dicho popular y breve, de verdad comprobada y expuesto en forma poética, que contiene una regla de conducta o cualquier otra enseñanza”. Juan Lebón, a fines del siglo XVI, manifestó que proverbio “es la frase popular nacida en el pueblo”, y Martín Alonso, en la enciclopédica obra “Ciencia del lenguaje y arte del estilo” asienta que es difícil establecer líneas divisorias entre los refranes y las frases proverbiales, y que el metro y la rima en los refranes no son únicamente elementos artísticos sino también métodos mnemotécnicos, ya que el pueblo atiende más a la rima o cadencia final que al número exacto de sílabas.. José Berzúa, por su parte, afirma que “el refrán (vocablo derivado de referir, por lo que se refiere o repite frecuentemente) entraña un carácter vulgar o común, generalmente es chistoso o festivo, y a veces debe su ser a la mera consonancia”. Y Luis Martínez Kleiser expresó que “los refranes no gozan de la estimación que realmente merecen.....y tienen por cuna los nada pulcros pero sí jocosos y alegres talleres del pueblo”.

Julio C. Acerete, recopilador de un voluminoso libro (publicado en España por la Editorial Optima, en febrero de 2001) titulado “Proverbios, adagios y refranes del mundo”, afirma que “La mayor parte de los proverbios y refranes nos ha sido transmitida, desde la más remota antigüedad, bien sea oralmente o a través de los escritores primitivos que los recogieron del lenguaje popular. Los griegos los heredaron, probablemente, del antiguo Oriente, transmitiéndolos a los romanos, quienes a su vez los pasaron a todas las lenguas del mundo occidental. Erasmo de Rótterdam contribuyó poderosamente a esta última fase de dicha propagación, con su “Adagiorum Collectanea”, traducción en latín de numerosísimos proverbios antiguos, que sirvió de puente para que este acervo de la cultura popular griega, e incluso anterior, llegara a difundirse por toda Europa”.

Los refranes han sido clasificados, por su contenido, en diversos temas: amor, guerra, muerte, dinero, mujer, animales, justicia, vicios y virtudes, vida y muerte. El tema referente a la comida y a la bebida ha sido, igualmente, incluido en cualquier libro que aborde el asunto de los refranes.

Para esta entrega he escogido treinta y dos refranes, de los cuales veintiocho tienen como común denominador la comida y el sexo, mientras que los cuatro restantes giran en torno a la bebida y el sexo. Esta triada --comer, beber y hacer el amor--- constituye, sin duda alguna, un asunto neurálgico para la mayoría de los seres humanos. La veracidad de estas expresiones, de secular existencia, la comprobará el lector una vez que haya tenido la oportunidad de leer los jocosos refranes que ahora enlisto.

Aguacates y mujeres, maduran a puros apretones.
Al pescado y a la mujer, con los dedos ha de ser
Apretando, apretando con suavidad y cariño, las dos frutas van madurando.
¡Atácate, Matías, que de esto no hay todos los Días!
Baco, Venus y tabaco, ponen al hombre flaco.
Buenas para el petate y malas para el metate.
Calentar para que otro coma.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
Con esa carne ni frijoles pido.
Con la que entienda de atole, escoba y metate, con esa cásate.
De que se lo coman los gusanos, mejor que lo aprovechen los humanos.
El diablo harto de carne se metió a monje.
Ese bocadito de Adán, ¿a cuántos pondrá en afán?
Es mucho jamón para un par de huevos.
Gallina vieja hace buen caldo.
La comida y la mujer, por los ojos han de entrar.
La tortilla y la mujer se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar el diablo les mete el diente.
Los cuernos como los dientes, primero suelen doler, pero después ayudan a comer.
Mala para el metate, pero buena para el petate (ver el número 5)
Mucha dieta y poca bragueta, si quieres salud completa.
Ni de amor reanudado, ni chocolate recalentado.
No debe moverse el agua cuando no se va a beber.
No hay caldo que no se enfríe, caramelo que no empalague, ni amor que no enfade.
Pa’ comer y pa’ coger no hay tontos ni cansados.
Pasarle lo que al pastelero, calentar para que otro coma.
¡Qué buenos pechos, para acabarme de criar!
¿Quién se moriría en Manila, que hasta los mangos andan de luto?
Quien vive entre amor y vino, que no se queje del destino.
Si como lo mueve lo bate, que sabroso chocolate.
Subirse al guayabo.
Vino y mujeres dan más pesares que placeres.
Yo no pido de amor caldo, ni de caridad frijoles.

Si alguno de los lectores que esta nota periodística vieran conoce otros refranes nacionales, que se ocupen de este doble asunto, la comida y el sexo y la bebida y el sexo, mucho estimaré los haga de mi conocimiento.

jueves, 11 de noviembre de 2010

LA CATA NUMERO 200 DEL GRUPO ENOLOGICO MEXICANO



CON VINOS CONMEMORATIVOS NACIONALES, Y
DEL BICENTENARIO Y CENTENARIO.


¡Bebe vino! Recibirás vida eterna.
El vino es el único filtro que puede
devolverte tu juventud.
¡Divina estación de las rosas, del vino
y de los amigos sinceros!.
Goza de este instante fugitivo que es la vida.

OMAR KHAYYAM
(1048-1131)

Hace siete años, el 26 de noviembre de 2003, el Grupo Enológico Mexicano celebró su cata “ciega” número 100. En el mes de enero de 1995 dieron comienzo estas catas analíticas mensuales, cuya principal finalidad ---entonces y ahora--- es la de dar a conocer (mediante la publicación de artículos periodísticos en varias revistas impresas y en diversos portales de internet) los resultados de la evaluación de algunos de los muchos vinos presentes en el mercado capitalino, como una forma de orientación a las personas que desean estar informadas de la finura de esos caldos, así como de la relación calidad/precio de los mismos. Desde aquella lejana fecha, enero de 1995, hasta el mes de noviembre de 2003, se realizaron 100 degustaciones organolépticas, generalmente de ocho vinos en cada ocasión, y fueron calificados 795 vinos, de una veintena de países.

Cabe señalar que desde .hace muchos siglos se emplea la palabra “degustación” para referirse a la acción de probar, con atención y cuidado, un alimento o una bebida. El término “catar” tiene antecedentes muy remotos en el idioma castellano, puesto que deriva de un vocablo latino, captare, que puede ser traducido como “tratar de tomar”. En la lengua castellana de hace varias centurias catar significaba mirar, en su acepción de observar con atención. De allí el término “catalejos”, dado a un anteojo de larga vista, antecedente del telescopio. Hoy en día catar es un verbo que hace referencia al hecho de probar, atenta y cuidadosamente, una bebida o un alimento, para examinar su sabor. Pero hay que hacer la aclaración de que cuando se cata, o se degusta una bebida o un alimento, no se pretende analizar únicamente su sabor. De la misma manera es importante evaluar su aroma, es decir, las impresiones odoríferas que ese producto líquido o sólido transmite al observador. También cuentan las impresiones visuales que ese producto alimenticio despierta en quien lo evalúa, pues la apariencia y el color del mismo son motivo de cuidadosa y personal apreciación.

Emile Peynaud, renombrado enólogo francés autor del libro “Le Gout du Vin” (El Gusto del Vino), describe la cata de la manera siguiente: “Catar es probar con atención un producto cuya calidad queremos apreciar; se trata de someterlo a nuestros sentidos, en particular al del gusto y al del olfato; es tratar de conocerlo, buscando sus diferentes defectos y cualidades, con el fin de expresarlos; es estudiar, analizar, describir, definir, juzgar y clasificar”.

Es prudente señalar que estas catas del Grupo Enológico Mexicano reciben el calificativo de “ciegas” (si bien algunos autores suelen denominar a este tipo de degustaciones “doble ciegas”, porque quienes participan en esa evaluación cualitativa y cuantitativa ignoran no solamente la procedencia, sino también la marca del vino que están calificando). De esta manera, el juicio analítico de cada juez no se halla influenciado por el hecho de conocer que un determinado vino es de una marca prestigiada, y que fue elaborado en un país renombrado por sus caldos vínicos.

Estas degustaciones del Grupo Enológico Mexicano han tenido lugar en diversos sitios, si bien la gran mayoría (181 de ellas) han sido realizadas en la comodidad de un salón comedor de la ciudad de México. Catorce catas han sido realizadas en parajes de la alta montaña de México, en sitios al aire libre cuya altitud es aproximadamente de 4.000 metros. Dos de ellas, las números 145 y 174, celebradas respectivamente, el 21 de abril de 2007 y el 6 de junio de 2009, tuvieron por escenario un amplio salón subterráneo ubicado en la cumbre del volcán Sierra Negra, a 4.600 metros sobre el nivel del mar (en el interior de las instalaciones del Gran Telescopio Milimétrico, allí ubicado), lo que las hizo las dos primeras (únicas hasta ahora) degustaciones realizadas a mayor altitud en el mundo, en un paraje de montaña al cual se puede acceder a bordo de un vehículo motorizado rodante.

Otra cata, la número 171, efectuada el 21 de marzo de 2009, fue la Primera Cata en México en Globo Aerostático, en la cual los miembros del Grupo Enológico Mexicano evaluaron cuatro vinos a bordo de cinco globos, a una altitud de mil metros sobre el nivel del suelo, en Tequisquiapan, Querétaro. Otra cata en extremo interesante fue la número 198, realizada el sábado 9 de octubre de 2010, a bordo del buque escuela “Cuauhtémoc”, anclado en la bahía de Acapulco.

Siete años después de aquella centésima cata del 23 de Noviembre de 2003, tuvo verificativo la cata número doscientos, celebrada el martes 9 de Noviembre de 2010. Esta degustación, bien puede ser denominada “bicentenaria”, utilizando un término en extremo empleado actualmente en México, ya que en 2010 se conmemora el Bicentenario de la proclamación de la Independencia, Septiembre de 1810, y el Centenario del. inicio de la Revolución, Noviembre de 1910. Y mencionaré que el número de vinos catados hasta noviembre de 2010 llega a 1.545. Para esta cata “ciega” fueron seleccionados vinos conmemorativos de varias de las principales bodegas mexicanas.

Acerca de este vocablo, conmemorativo, es conveniente señalar lo siguiente: El Diccionario de la Lengua Española asienta que la palabra conmemorativo hace referencia al hecho “que recuerda a una persona o cosa, o hace conmemoración de ella”, Vocablo afín es conmemoración, que significa “memoria o recuerdo de una persona o cosa”.

Basado en esa premisa diré que varias bodegas vitivinícolas mexicanas (a continuación las enlisto por orden alfabético) han elaborado diversos vinos que bien pueden ser denominados “conmemorativos”. De Bodegas de Santo Tomás figura el vino “Misión 1888” (fecha que hace referencia a su fundación, en el Valle de Santo Tomás, próximo a la ciudad de Ensenada, en el Estado de Baja California), elaborado en conmemoración de los ciento veinte años del inicio de dicha bodega. Casa Pedro Domecq tiene en “Reserva Magna”, producido para celebrar el aniversario número cuarenta del inicio de actividades en México de esa empresa vitivinícola, un vino de producción limitada, cuyas botellas (así aparece en la etiqueta) van numeradas y son comercializadas en envases de vidrio contenidos en estuches de madera. De Monte Xanic, ubicada en el Valle de Guadalupe, también en aquellos lares bajacalifornianos, es el vino “Gran Ricardo”, elaborado por Hans Backhof en memoria de Ricardo Hojel, uno de los socios fundadores de dicha empresa.

La Vinícola L.A.Cetto cuenta con dos vinos de esta índole: El primero es “Ángelo Cetto Reserva Platino”, cuya primera cosecha fue la 2001, que fue creado para recordar el septuagésimo quinto aniversario de esa bodega, ubicada en el Valle de Guadalupe, y que estuvo en el mercado a partir de marzo de 2004.. El segundo es “1928 Reserva Conmemorativa”, con el cual se conmemoran ochenta años de fructífera presencia en el mercado nacional. Este vino, cuya primera cosecha fue la de 2006, apareció en agosto de 2008.

A más de estos vinos “conmemorativos”, que los enólogos (Winemakers se les llama en legua inglesa) de las bodegas arriba señaladas elaboraron con una crianza muy cuidadosa, y cuyo lanzamiento al mercado nacional e internacional obedeció al deseo de conmemorar una fecha digna de remembranza, existen otros vinos de reciente producción cuyas etiquetas ostentan leyendas alusivas a las festividades --del Bicentenario y del Centenario--que en estos días se están llevando a cabo en todo el país. Para la Vinícola L. A. Cetto el enólogo Camillo Magoni elaboró dos vinos, cuyos nombres son “Independencia” y “Revolución”.

Uno más es de Casa Madero, de Parras, Coahuila, y su nombre es “3V Centenario”. Otro vino de este tipo, del cual tengo conocimiento estuvo listo en septiembre de 2010, lleva por nombre “En Tres Tiempos” (porque alude, según leo en la contraetiqueta, a tres momentos históricos de México), y fue elaborado por la enóloga Gricelda Álvarez, de la Bodega Santa Úrsula, del Valle de Guadalupe, próximo a Ensenada, Baja California.

Hay .otros tres vinos, un blanco y dos tintos, cuyo nombre es “México 2010”, resultado de un extraordinario coupage en el cual intervinieron veintiún bodegas de todo México (las cuales son las siguientes: Adobe Guadalupe, Vinos Bibayoff, Viñedos La Redonda, Roganto, Bodegas Ferriño, Bodegas San Rafael, Bodegas Santo Tomás, Casa Madero, Casa Pedro Domecq, Cavas Freixenet de México, Chateau Camou, Moebius, Monte Xanic, Valmar, Villa Montefiori, Vinícola San Patricio, Vinos L.A. Cetto, Vinos Tanamá, Viña de Liceaga, Viñedos Aldo Cesar Palafox y Viñedos Azteca). Estos tres vinos son el feliz resultado de un encomiable proyecto de Laurent Millot, Director General de la empresa Ampely, quien encontró, en la Oficina de la Presidencia de México, el apoyo necesario para cristalizar tan ambiciosa cuanto insólita idea. .

Otra bodega nacional, Freixenet de México, cuyas instalaciones están en Ezequiel Montes, Querétaro, cuenta también con un vino de producción especial,: “Merlot Gran Crianza”, elaborado por el enólogo Jordi Fos ---gerente de la empresa--- para celebrar los dos aniversarios patrios que tienen lugar en México en el año 2010. La primera cosecha es la 2008, y está elaborado con uvas de la cepa Merlot, cultivadas en dos entidades de nuestro país: Aguascalientes y Querétaro.

Por su parte, Álvaro Ptacnik, de Viticultura Unida, de Ensenada, me informó acerca de la elaboración (en un coupage de varias bodegas bajacalifornianas) de dos vinos cuya etiqueta ostenta los nombres “1810” y “1910”. Y agregó, en un mensaje que me envió, cuando lo invité a participar con esos vinos en esta cata extraordinaria del Grupo Enológico Mexicano, que los enólogos productores de estos dos vinos habían decidido que dichos caldos no participarían en ningún certamen enológico.

La cata “ciega” mensual número 200 ---bien podría yo referirme a ella diciendo que se trató de la “Cata Bicentenaria” del Grupo Enológico Mexicano---, tuvo lugar el martes 9 de noviembre de 2010 en un salón del Colegio Superior de Gastronomía, plantel Lomas Verdes Ese día fueron degustados los siguientes doce vinos, enlistados por orden alfabético: Ángelo Cetto Reserva Platino, cosecha 2004; En Tres Tiempos, cosecha 2005; Gran Ricardo, cosecha 2007. Independencia, cosecha 2008; Merlot Gran Crianza, cosecha 2008, México 2010 Blanco Elite, cosecha 2009. México 2010 Tinto Elite, coupage de cosechas 2008 y 2009. México 2010 Tinto Premium, coupage de cosechas 2007, 2008 y 2009; Reserva Magna, cosecha 2007. Revolución, cosecha 2008. Otros dos vinos fueron los siguientes: 3V Centenario, cosecha 2006, y 1928 Reserva Conmemorativa, cosecha 2006. ..

La Mesa de Catadores estuvo integrada esa tarde por los siguientes enófilos: Patricia Amtmann, Alejandra Vergara, José del Valle Rivas, Carlos Ruiz González, Darío Negrelos, Joaquín López Negrete, Gustavo Riva Palacio, Philippe Seguin, Alejandro Guzmán Galán, Roberto Quaas Weppen, Gabriel Iguiniz, Rafael Fernández Flores, Raymundo López Castro y Miguel Guzmán Peredo.

Las calificaciones están basadas en los parámetros que maneja el Grupo Enológico Mexicano. Aquellos vinos cuya calificación oscila entre los 50 y los 59 puntos son considerados “no recomendables”. Si la puntuación se halla comprendida entre los 60 y los 74 puntos, son juzgados “bebibles”. Una calificación entre los 75 y los 84 puntos permite evaluarlos como “buenos”. Si el puntaje oscila entre los 85 y los 94 puntos, son juzgados “muy buenos”. En el caso de que la calificación esté comprendida entre los 95 y los 100 puntos, entonces alcanzan la categoría de “extraordinarios”.

Los resultados fueron los siguientes:

Vino blanco:

México 2010 Blanco Elite, Edición Limitada, cosecha 2009. 12.9% Alc. Vol. Coupage de Chardonnay, Chenin Blanc, Colombard y Sauvignon Blanc, de 21 bodegas de los siguientes estados: Aguascalientes, Baja California, Coahuila, y Querétaro. Producción de 28.092 botellas. Calificación: 86.00 puntos. Precio: $ 220.00


Vinos tintos:

1.- Gran Ricardo, cosecha 2007. 13.5% Alc. Vol. Coupage de 70% Cabernet Sauvignon, 20% Merlot y 10% Petit Verdot. Crianza de dieciocho meses en barrica de roble francés y posterior reposo en botella durante veinticuatro meses. Producción de 10.200 botellas de 750 ml y 900 botellas tamaño Mágnum. Calificación: 87.75 puntos. Precio (de la botella de 750 ml): $ 728.00

2.- 3 V Centenario, cosecha 2006. 13.9% Alc. Vol. Coupage de 40% Cabernet Sauvignon, 30% Shiraz y 30% Merlot. Crianza de veinticuatro meses en barrica de roble francés (el 60%) y de roble americano (el 40%). Posterior reposo en botella durante diez meses. Es embotellado sin filtración. Casa Madero, Parras, Coahuila. Calificación: 87.67 puntos. Precio: $ 550.00

3.- Reserva Magna, cosecha 2007. Edición limitada. 13.8% Alc. Vol. Coupage de Nebbiolo, Cabernet Sauvignon y Syrah. Crianza de dieciocho meses en barrica de roble francés. Producción de 14.400 botellas. Casa Pedro Domecq. Valle de Guadalupe, Ensenada, Baja California. Calificación: 87.50 puntos. Precio: $ 510.00

4.- En Tres Tiempos, cosecha 2005. 13.5%. Alc. Vol. Monovarietal 100% Tempranillo de temporal. Crianza de doce meses en barrica de roble francés..Vinos Santa Úrsula. Rancho El Pedregal , Valle de Guadalupe, Ensenada, Baja California. Calificación: 86.42 puntos. Precio: $. 700.00

5.- 1928 Reserva Conmemorativa, cosecha 2006. 13.7% Alc. Vol. Coupage de 42% Cabernet Sauvignon; Agliánico: 25%; Nebbiolo: 25% y 8% Barbera. 8% Viñedos de treinta y siete años de edad. Crianza en barrica de roble francés durante 12 meses. Producción de 12.500 botellas. Vinícola L. A. Cetto. Valle de Guadalupe, Ensenada, Baja California. Calificación: 86.00 puntos. Precio: $ 645.00

6.- Angelo Cetto Reserva Platino, cosecha 2004. 14.5 % Alc. Vol. Coupage de 65 % Cabernet Sauvignon, 20% Nebbiolo y 15% Montepulciano. Crianza en barrica de roble francés durante 16 meses. Vinícola L. A. Cetto. Valle de Guadalupe, Ensenada, Baja California. Calificación: 85.92 puntos. Precio: $ 645.00

7.- Independencia, cosecha 2008. Edición Limitada. 14.0% Alc. Vol. Coupage (no especificado) de uvas tintas. Crianza en barrica de roble francés durante 18 meses. Vinícola L. A. Cetto. Valle de Guadalupe, Ensenada, Baja California. Calificación: 85.42 puntos. Precio: $ 645.00

8.- Revolución, cosecha 2008. Edición Limitada. 14.0% Alc. Vol. Coupage (no especificado) de uvas tintas. Crianza en barrica de roble francés durante 18 meses. Vinícola L. A. Cetto. Valle de Guadalupe, Ensenada, Baja California. Calificación: 85.25 puntos. Precio: $ 645.00

9.- México 2010 Tinto Premium. Edición Limitada. 13.5% Alc. Vol. Coupage de cosechas 2007, 2008 y 2009, de las siguientes cepas: Agliánico, Barbera, Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon, Cariñena, Grenache, Malbec, Merlot, Misión, Montepulciano, Petit Verdot, Petite Syrah, Sangiovese, Syrah y Tempranillo. de 21 bodegas de los siguientes estados: Aguascalientes, Baja California, Coahuila, y Querétaro. Crianza en barrica. Producción de 27.500 botellas. Calificación: 84.33 puntos. Precio: $ 395.00

10.- Merlot Gran Crianza, cosecha 2008. 12.5% Alc. Vol. Monovarietal 100% Merlot, elaborado con uvas procedentes del Valle de San Juan del Río, Querétaro, y del Rancho Los Gavilanes, Aguascalientes. Crianza de diez meses en barrica nueva americana, y posterior reposo en botella durante seis meses. Producción de 11.728 botellas.. Freixenet de México. Ezequiel Montes, Querétaro. Calificación: 82.75 puntos. Precio: $ 270.00

11.- México 2010 Tinto Elite Edición Limitada. 13.5% Alc. Vol. Coupage de cosechas 2008 y 2009, de las siguientes cepas: Barbera, Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon, Cariñena, Grenache, Malbec, Merlot, Misión, Petite Syrah, Ruby Cabernet, Sangiovese, Syrah y Tempranillo. de 21 bodegas de los siguientes estados: Aguascalientes, Baja California, Coahuila, y Querétaro. Producción de 72.744 botellas. Calificación: 82.17 puntos. Precio: $ 220.00
Me parece muy conveniente enfatizar en el hecho de que nueve de los doce vinos evaluados rebasaron la calificación de 85 puntos, lo que, de acuerdo a los parámetros del Grupo Enológico Mexicano, los ubica en la categoría de "muy buenos". Este es un claro testimonio de la alta calidad de los vinos mexicanos.

Al concluir esta degustación los integrantes del Grupo Enológico Mexicano celebraron con una cena de gala su cata bicentenaria. En un espacioso salón del Colegio Superior de Gastronomía, plantel Lomas Verdes (ornamentado ---por Darío Negrelos, miembro del Grupo--- con hermosos pendones alusivos al Grupo Enológico Mexicano y a los vinos degustados), fue servida una exquisita cena de cuatro tiempos. Gabriel Iguiniz, chef ejecutivo de esa institución académica, hizo la selección de los manjares que el chef Saúl Aguilar confeccionó con señalada sabrositud.

El primer tiempo consistió en Marbre de pescados y mariscos, a base de salmón, tilapia, pulpo y camarón, aderezado con espárragos, mayonesa de chilpotle, micro ensalada con vinagreta de tomillo y espuma de chile habanero. El resultado fue un platillo de notoria exquisitez. En seguida sirvieron una deliciosa Crema de chapulines, elaborada a base de jitomate con papa y chapulines tostados, con crujiente de chapulín con pepita. El tiempo principal fue Short rib de res con salsa de hongos. La descripción que hizo el chef Saúl Aguilar fuel la siguiente. Una costilla de res braceada en su propio jugo, y el aderezo consistió en hongos silvestres salteados con chile guajillo y vino blanco, junto a una torre de papa con quesos manchego y de cabra. El postre, un delicado melindre fue Espuma de pulque con pétalos de rosa cristalizados. Los comensales disfrutaron de la gran variedad de panecillos (elaborados en la propia panadería del Colegio Superior de Gastronomía), para acompañar los diversos guisos: panes de centeno, de pimiento, de semillas, de itomate y de nueces con pasas.

El maridaje de los sápidos platillos fue con los siguientes vinos: vino blanco “Fuego Austral”, cosecha 2009 (monovarietal 100% Chardonnay), de Viña Ventisquero, de Chile. Vino tinto “Viva Madrid”, cosecha 2008, un coupage de Tempranillo y Syrah (Vino de la Tierra de Castilla, elaborado por Bodegas y Viñedos Castiblanque, de España. Y con el vino espumoso Doña Dolores Rosé Brut Nature, resultado de un coupage de 90% Pinot Noir y 10% Macabeu, de Freixenet de México. Estos tres vinos fueron obsequiados por cuatro miembros de número del Grupo Enológico Mexicano (Alejandra Vergara de Del Valle, José del Valle, Alejandro Guzmán Galán y Raymundo López Castro), quienes son, respectivamente, los directores de sus propias tres compañías comercializadoras: La Selección del Sommelier, Vino & Club y Vino y Tabaco.



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miércoles, 27 de octubre de 2010

CATA DE VINOS RAMIRANA, DE CHILE


Viña Ventisquero es una próspera empresa vitivinícola de Chile, que apenas cuenta con una década de existencia. En la página oficial leo lo siguiente: “ Nuestra bodega, que está ubicada en Valle del Maipo, en uno de los puntos más cercanos a la costa, comuna de San Pedro, Región Metropolitana, fue pensada a partir de los conceptos de eficiencia, alta calidad y tecnología de punta, lo que se refleja en todo el proceso productivo, que se inicia a través de un sistema gravitacional para la recepción de las uvas evitando dañarlas, utilizando cintas de selección para que las uvas se trasladen a los tanques de acero inoxidable donde realizan su fermentación.
“El cuidado ecológico ha sido clave en el espíritu con que fue diseñada la bodega, estructurándose un ciclo de uso y tratamiento del agua que se utiliza para el regadío de los viñedos. También se ha respetado la flora y fauna autóctona y se ha puesto especial énfasis en el cuidado de la energía. Liderada por un equipo joven, creativo y emprendedor, iniciamos la producción de la viña en 1998. Bajo el slogan “Un paso más allá”, nos propusimos hacer vinos de alta calidad, vanguardistas y modernos, combinados con una forma distinta de comunicarnos con nuestros públicos objetivos y los procesos de comercialización.
“De la mano de nuestro enólogo jefe, Felipe Tosso, la bodega se levantó el año 2000 en Valle del Maipo Costa, zona de donde provinieron los primeros vinos. A los tres años, dimos nuevos pasos en el Valle de Casablanca y en el prestigioso Valle de Apalta, cuna de los vinos de más alto rango de Viña Ventisquero. Con viñedos propios en las mejores áreas vitivinícolas de Chile, como son Maipo Costa, Casablanca y Colchagua, y un fuerte trabajo de investigación en terroir, nuestro desafío es entregar siempre la mejor calidad y consistencia en los vinos de Viña Ventisquero”
Los vinos de Viña Ventisquero comprenden, por lo menos, 26 etiquetas, entre las que figura la línea Yali, con cuatro etiquetas. Pangea (se trata de un Syrah Ultra Premium). Vértice, Herú, Queulat y Grey, con cinco varietales. La línea Ramirana tiene tres niveles de calidad. Los vinos Reserva, Gran Reserva y el Premium, sumando 13 etiquetas.
Cabe agregar que en 2009 Viña Ventisquero exportó poco más de ocho millones de litros de vino, lo que habla de la pujanza de esta bodega chilena.
Acerca de los vinos de la marca Ramirana me parece interesante transcribir un texto publicado, en 2008, en la pagina web de la Corporación chilena del vino, que a la letra dice: “ Italia y Francia reconocen la calidad de los vinos Ramirana: Los primeros meses del 2008 han sido muy exitosos para Ramirana. Al excelente reconocimiento alcanzado en el concurso Chadonnay Du Monde, en Borgoña, se suma ahora el obtenido en Vinitaly 2008, en Verona. “Uno de los 10 mejores del mundo”. Ese fue el resultado que obtuvo Ramirana con su Chardonnay 2007 en el Chardonnay Du Monde, el concurso más importante del mundo en relación a cepa blanca, realizado en Borgoña, Francia, específicamente en el Château des Ravatys. Además, en la última versión de Vinitaly 2008 efectuado en Verona, Italia, que reunió a 3.507 vinos de 1.103 bodegas y viñas del mundo, Ramirana fue destacada con Gran Mención por 6 vinos, siendo la viña chilena más premiada en esta categoría.

“Los 6 vinos distinguidos fueron: Ramirana Cabernet Sauvignon Reserva 2007 del Valle del Maipo; Raminara Cabernet Sauvignon Gran Reserva 2005 del Valle de Colchagua; Ramirana Carménère Gran Reserva 2006 Valle del Maipo; Ramirana Carménère Reserva 2007 del Valle de Colchagua; Ramirana Syrah Carménère Gran Reserva 2005 del Valle del Maipo; y Ramirana Syrah Reserva 2007 del Valle del Maipo. “Estamos muy orgullosos de los resultados obtenidos, ya que nos estimulan a seguir creciendo y entregar lo mejor de nosotros en cada uno de nuestros vinos”, indicó Alejandro Galaz, enólogo de Ramirana.

“Ramirana combina los elementos más importantes de la vinificación: enólogo, terroir y variedades, dando rienda suelta al arte de mezclar, revelando nuevos sabores y aromas. La calidad, elegancia y una fuerte personalidad son las principales características de estos vinos, fruto del trabajo del enólogo jefe Alejandro Galaz, quien escogió personalmente los terruños en que crecen las uvas. Vinos Ramirana se lanzó oficialmente al mercado hace cinco años con una importante meta: entregar vinos que fueran fiel reflejo de los sabores y la cultura vitivinícola chilena. Provenientes del Maipo Costa, para sus variedades tintas y de Casablanca para sus variedades blancas -que actualmente están cambiándose a Lolol en busca de la exclusividad- sus vinos destacan por su alta calidad.

“A cargo de un equipo joven, vanguardista y con ganas de entregar un producto de excelencia, su primera apuesta fueron las cepas Cabernet Sauvignon y Syrah, en versiones Reserva y Gran Reserva, que a poco andar se ganaron un espacio privilegiado. A estos éxitos sumaron un nuevo paso vinícola que los consolidó en el mercado: maridajes innovadores. La nueva propuesta tuvo relación con el lanzamiento de exclusivas mezclas provenientes del Maipo Costa y Casablanca, las que se convirtieron en todo un éxito. Éstas corresponden a los vinos Reserva Chardonnay/Sauvignon Blanc, Reserva Cabernet Sauvignon/Carménère y Gran Reserva Syrah/ Carménère. ”Queremos crecer con calidad y creemos que vamos en un excelente camino de innovación y carácter”, concluye el enólogo. Hasta aquí esa cita.

La cata “ciega” mensual número 199 del Grupo Enológico Mexicano, correspondiente al martes 26 de octubre, tuvo lugar en el restaurante “Valkiria”, de la ciudad de México. Ese día fueron evaluados ocho vinos de la línea “Ramirana”, de Viña Ventisquero, de Chile..

La Mesa de Catadores estuvo integrada esa tarde por los siguientes enófilos: Patricia Amtmann, Alejandra Vergara, José del Valle Rivas, Alejandro Guzmán Galán, Raymundo López Castro, Philippe Seguin, Mauricio Romero, Manuel García y Miguel Guzmán Peredo. En la cata participó también Alejandro Galaz Viñals, enólogo en jefe de la línea “Ramirana” de la Viña Ventisquero..

Las calificaciones están basadas en los parámetros que maneja el Grupo Enológico Mexicano. Aquellos vinos cuya calificación oscila entre los 50 y los 59 puntos son considerados “no recomendables”. Si la puntuación se halla comprendida entre los 60 y los 74 puntos, son juzgados “bebibles”. Una calificación entre los 75 y los 84 puntos permite evaluarlos como “buenos”. Si el puntaje oscila entre los 85 y los 94 puntos, son juzgados “muy buenos”. En el caso de que la calificación esté comprendida entre los 95 y los 100 puntos, entonces alcanzan la categoría de “extraordinarios”.

Los resultados fueron los siguientes:

Vinos blancos:

1.- Sauvignon Blanc/ Gewurztraminer, Gran Reserva, cosecha 2010. 13.5% Alc. Vol. . Coupage de 70% Sauvignon Blanc y 30% Gewurztraminer. Reposo sobre lías durante seis meses. Lolol, Valle de Rapel. Viña Ventisquero. Chile. Calificación: 86.63 puntos. Precio: $339.00 .

2.- Ramirana Chardonnay/Sauvignon Blanc, cosecha 2007. 13.5% Alc. Vol. Coupage de 65% Chardonnay y 35% Sauvignon Blanc. El Chardonnay tuvo crianza en barricas nuevas de roble francés durante diez meses, y el Sauvignon Blanc pasó tres meses sobre lías y siete meses más de reposo en tanques de fermentación. D.O. Valle de Casablanca. Viña Ventisquero. Chile. Calificación: 85.25 puntos. Precio: $208.00 .

Vinos tintos:

1.- Ramirana Premium, cosecha 2005. 14.5% Alc. Vol. . Coupage de 58% Syrah, 26% Cabernet Sauvignon y 16% Carmenere. Crianza durante dieciseis meses en barrica nueva de roble francés. Posterior reposo en botella durante dieciocho meses. D.O. Valle de Maipo. Viña Ventisquero. Chile. Calificación: 92.38 puntos. Precio: $566.00

2.- Ramirana Syrah/ Carmenere Gran Reserva, cosecha 2005. 14.5% Alc. Vol. . Coupage de 53% Syrah y 47% Carmenere. El 80% del vino tuvo crianza durante catorce meses en barrica nueva de roble francés, y. El 20% del vino en barrica de roble americana. Posterior reposo en botella durante doce meses. D.O. Valle de Maipo. Viña Ventisquero. Chile. Calificación: 89.25 puntos. Precio: $339.00

3.- Ramirana Syrah Gran Reserva, cosecha 2005. 14.5% Alc. Vol. . Monovarietal 100% Syrah. . Crianza en barrica nueva de roble francés, y. posterior reposo en botella durante doce meses. D.O. Valle de Maipo. Viña Ventisquero. Chile. Calificación: 88.38 puntos. Precio: $339.00

3.- (Empate) Ramirana Cabernet Sauvignon Gran Reserva, cosecha 2003. 14% Alc. Vol. Monovarietal 100% Cabernet Sauvignon. Crianza durante catorce meses en barrica de roble francés, y. posterior reposo en botella durante doce meses. D.O. Valle de Maipo. Viña Ventisquero. Chile. Calificación: 88.38 puntos. Precio: $339.00

4.- Ramirana Merlot Reserva, cosecha 2008. 13.5% Alc. Vol. . Coupage de 90% Merlot, 5% Carmenere y 5% Syrah. Crianza durante diez meses en barrica de roble francés y posterior reposo en botella durante seis meses. D.O. Valle de Maipo.Viña Ventisquero. Chile. Calificación: 87.50 puntos. Precio: $208.00

5.- Ramirana Carmenere Reserva, cosecha 2008. 13.5% Alc. Vol. . Monovarietal 100% Carmenere. . El 80% del vino tuvo una crianza durante diez meses en barrica de roble francés y el 20% del vino en barrica americana. Posterior reposo en botella durante seis meses. D.O. Valle de Maipo.Viña Ventisquero. Chile. Calificación: 84.75 puntos. Precio: $208.00
Siete de los ocho vinos rebasaron los 85 puntos de calificacion, y quedaron dentro de la categoría de "muy buenos", según los parámetros del Grupo Enológico Mexicano.

Los catadores eligieron “mejor etiqueta” y “mejor botella” la del vino Ramirana Premium, cosecha 2005.

Al finalizar esta degustación fue servida una apetitosa cena preparada por Christian Martínez, Chef del restaurante “Valkiria”. El primer tiempo fue Ensalada Valkiria, una sabrosa variante de la clásica Ensalada César. El manjar principal consistió en una ración del pescado llamado “Escolar” (igualmente llamado “Bruja”, con salsa bernesa aderezada con hongos, epazote y salsa de chile cascabel. El postre fue pastel de calabaza con helado de pitaya. Armonizamos tan sápida cena con los siguientes vinos. Ramirana Chardonnay/Sauvignon Blanc Reserva, cosecha 2007; Ramirana Sauvignon Blanc/Gewurztraminer Gran Reserva, cosecha 2010; Ramirana Syrah/Carmenere Gran Reserva, cosecha 2005, y Ramirana Premium, cosecha 2005.

lunes, 11 de octubre de 2010

CATA A BORDO DEL BUQUE ESCUELA "CUAUHTEMOC"







Dichoso aquel que tiene su casa a flote,
y a quien el mar le mece su camarote.

.....Si Dios hubiera hecho de vino el mar,
yo me volviera pato para nadar.

Ópera Marina, de Emilio Arrieta
y Francisco Camprodón.

La Secretaria de Marina de México cuenta con una nave que ha recorrido los mares del mundo. Se trata del buque escuela “Cuauhtémoc”, construido en los Astilleros Celaya, de Bilbao, España, en 1982. Según leo en una pagina oficial de esta embarcación, “esta nave fue adquirida por la Armada de México con el fin de contar con una unidad destinada exclusivamente a la instrucción de capitanes, oficiales, cadetes, clases y marinería. A pesar de la propulsión nuclear que haría parecer anacrónicos a los grandes veleros, son los buques-escuela donde embarcan los futuros oficiales de la Marina, para adquirir el conocimiento para ser un buen marinero, así como las cualidades que se requieren para ello: valor, fidelidad, responsabilidad, colaboración y espíritu de cuerpo”.
En los veintidós años que esta embarcación. ha estado en servicio “Ha efectuado dos viajes de circunnavegación. Ha cruzado 10 veces el Ecuador, 22 veces el Meridiano de Greenwich, ocho la Línea Internacional del Tiempo, una vez el Cabo de Hornos, 28 el Canal de Panamá y dos veces el Canal de Suez. En el Cuauhtémoc se enseña a navegar sin la utilización de instrumentos electrónicos ni motores que, aunque la nave cuenta con ellos, sólo son utilizados a la salida de puerto o en condiciones adversas, como la ausencia de viento o fenómenos meteorológicos. Trabajar siempre en equipo es otra de las enseñanzas a bordo del buque, donde se busca una excelente coordinación para girar y desplegar las velas, para fondear la nave en puerto o incluso para bajar el ancla”.
Acerca de esta nave leí en un documento oficial que “El Buque Escuela Cuauhtémoc ha participado en importantes regatas como: la Regata Colón, las regatas Cutty Sark y del Centenario de la Modernización del Puerto de Osaka, así como los Festivales Náuticos de Rouen, Francia; Portsmouth Inglaterra; Dundee, Escocia, y Delfzijl, Holanda, entre otros.
En 1998 obtuvo el segundo lugar en la Regata Australia, al navegar de Sydney a Hobart. También obtuvo el trofeo del buque con mejor presentación en el festival de Australia.
En 1998 y 2000 el Cuauhtémoc se hizo merecedor —durante la serie de Regatas de Grandes Veleros Cutty Sark— al prestigiado trofeo Cutty Sark, máximo reconocimiento otorgado al buque cuya tripulación contribuye más a la amistad y entendimiento internacionales.
En el año 2002 obtuvo la Copa Tetera Boston, trofeo otorgado por la Asociación Internacional de Entrenamiento a la vela (International Sailing Training Asociation, ISTA), por haber navegado ininterrumpidamente a vela 1,342.7 millas náuticas en 124 horas, a una velocidad promedio de 10.83 nudos, estableciendo el segundo mejor registro en la historia de esta competencia, marca que está por encima de todos los buques con estas características en Europa y América; haciéndose acreedor a este trofeo por segunda ocasión en el 2003.
En el año 2003 durante el evento denominado la Armada de Rouen, en el puerto del mismo nombre, Francia, le fue otorgado el premio a la entrada más espectacular. Ésta se hace con una maniobra conocida como “subida por alto o formación de honores”, la cual consiste en que los miembros de la dotación realizan una formación sobre las estructuras que cruzan el palo más grande del buque, llamado “palo trinquete”. La maniobra se hace en lo alto con el uniforme de faena y es considerada como un saludo de honor al puerto que visitan, verdaderamente espectacular.
En 2004 obtuvo el segundo lugar en la Regata Tall Ships Challenge que se efectuó en los puertos de Miami, Jacksonville, Charleston, Baltimore y New London”.
Las principales características del buque son las siguientes: Desplazamiento: 1.800 toneladas. Eslora máxima: 90.5 metros. Manga máxima: 12.0 metros. Propulsión auxiliar: una máquina de l.125 caballos de fuerza. Capacidad de alojamiento para oficiales y tripulación: 186 hombres. Capacidad de alojamiento para guardiamarinas: 90 hombres. Autonomía por víveres: 45 días. Su aparejo es brick-barca, con tres palos y 23 velas, de las cuales 10 son velas cuadras en los palos mayor y trinquete, y 13 son velas de cuchillo, con un total de 2,368 m2 de velamen. El comandante del buque es el capitán de navío José Francisco González Galindo

La cata “ciega” mensual número 198 del Grupo Enológico Mexicano (para la cual fueron seleccionados nueve vinos mexicanos, aportados por los nueve catadores), correspondiente al 9 de Octubre de 2010, tuvo lugar en el comedor de oficiales del buque escuela “Cuauhtémoc”, surto en la bahía de Acapulco, merced a la autorización otorgada por la Secretaría de Marina-Armada de México a este grupo de enófilos, para realizar esta degustación de nueve vinos mexicanos. Con la debida antelación quedó instalada la amplia mesa, estando la coordinación de esta degustación a cargo del Capitán de Fragata José Manuel Ramos Leyva.. Los catadores se instalaron en ese salón climatizado, y la cata dio comienzo a las 17:30 horas.

La Mesa de Catadores estuvo integrada esa tarde por los siguientes enófilos: Patricia Amtmann, Alejandro Guzmán Galán, Joaquín López Castro, Gustavo Riva Palacio, Carlos Ruíz González, Raymundo López Castro, Darío Negrelos, Roberto Quaas Weppen y Miguel Guzmán Peredo.

Además de los catadores del Grupo Enológico Mexicano participaron en la cata tres altas autoridades de la Secretaria de Marina. El contralmirante SIA IC Pedro Javier Rocher Castro, en representación del Almirante C.G. DEM José Santiago Valdés Álvarez, Comandante dela Octava Región Naval; el Capitán de Navío Leoncio Benigno García García, Comandante de la Décimo Segunda Flotilla; y el Capitán de Navío Marco Antonio Vila Vivaldo, Comandante del Buque Escuela “Cuauhtémoc”.

Las calificaciones están basadas en los parámetros que maneja el Grupo Enológico Mexicano. Aquellos vinos cuya calificación oscila entre los 50 y los 59 puntos son considerados “no recomendables”. Si la puntuación se halla comprendida entre los 60 y los 74 puntos, son juzgados “bebibles”. Una calificación entre los 75 y los 84 puntos permite evaluarlos como “buenos”. Si el puntaje oscila entre los 85 y los 94 puntos, son juzgados “muy buenos”. En el caso de que la calificación esté comprendida entre los 95 y los 100 puntos, entonces alcanzan la categoría de “extraordinarios”.

Antes de mencionar las puntuaciones de los vinos considero conveniente señalar que la expresividad aromática de los vinos es, a nivel del mar, menos ostensible, comparativamente hablando, que en la ciudad de México, y ya no digamos en la alta montaña, a una altitud de 4.000 metros, donde el mensaje odorífero de estos caldos báquicos resulta en extremo expresivo. Ello es debido a la disminución en la presión barométrica en parajes de montaña..

Los resultados fueron los siguientes:

1.- Tempranillo Roganto Selección Especial, cosecha 2005. 14.9% Alc. Vol. Monovarietal 100% Tempranillo. Crianza de 10 meses en barricas nuevas de Francia, Estados Unidos de América, Hungría y Rusia. Producción limitada a 6.300 botellas. .Vides y Vinos Californianos. Valle de San Vicente. Ensenada, Baja California. Calificación: 87.86 puntos.
(este vino obtuvo segundo lugar, con una calificación de 90.75 puntos, en la cata número 145, del 14 abril de 2007, realizada en la cumbre del volcán Sierra Negra, a 4.600 metros sobre el nivel del mar)

2.-Angelo Cetto Reserva Platino, cosecha 2004. 14.5 % Alc. Vol. Coupage de 65 % Cabernet Sauvignon, 20% Nebbiolo y 15% Montepulciano. Crianza en barrica de roble francés durante 16 meses. Vinícola L.A.Cetto. Valle de Guadalupe, Ensenada, Baja California. Calificación: 86.86 puntos.
(este vino obtuvo primer lugar, con una calificación de 91.63 puntos, en la cata núero 145, del 14 abril de 2007, realizada en la cumbre del volcán Sierra Negra, a 4.600 metros sobre el nivel del mar) Calificación: 86.86 puntos

3.- Balché Dos, cosecha 2004. 13.5% Alc. Vol. Monovarietal 100% Cabernet Sauvignon.. Crianza en barrica nueva americana durante 14 meses, y posterior reposo en botella durante seis meses. Valle de Guadalupe, Ensenada, Baja California. Calificación: 85.71 puntos

4.- Calixa Cabernet Sauvignon/Syrah, cosecha 2008. 13.5% Alc. Vol. Coupage de 60% Cabernet Sauvignon y 40% Syrah.. Crianza de 12 meses en barrica de roble francés..Monte Xanic. Valle de Guadalupe.: Calificación. 85.57 puntos.
(este vino obtuvo calificación de primer lugar, con 89.83 puntos, en la cata número 194, del martes 3 de agosto de 2010, realizada en la ciudad de México)

5.- Revolución, cosecha 2008. 14.0% Alc. Vol. Crianza en barrica durante 18 meses. Vinícola L.A.Cetto.Valle de Guadalupe. Ensenada, Baja California. Calificación: 85.29 puntos

6.- Syrah Reserva, cosecha 2006. 14% Alc. Vol. Monovarietal 100% Syrah. Crianza en barrica de roble francés durante 15 meses. Bodega MD Vinos. Valle de la Grulla. Ensenada, Baja California. Calificación: 83.57 puntos

7.- Casa Grande Gran Reserva Cabernet Sauvignon, cosecha 2004
13.8 Alc. Vol. Monovarietal 100% Cabernet Sauvignon. Bodegas San Lorenzo (Casa Madero) Crianza en barrica nueva francesa y americana durante 24 meses. Valle de Parras, Coahuila. Calificación 82.57 puntos

8.- Cabernet Sauvignon/Merlot , cosecha 2007. 13.9% Alc. Vol. Coupage de 70% Cabernet Sauvignon y 30% Merlot. Crianza de 12 meses para el vino Cabernet Sauvgnon y de 15 meses para el vino Merlot, antes de ser mezclados, en barrica de roble francés. Bodegas San Lorenzo (Casa Madero). Valle de Parras, Coahuila. Calificación 82.43: puntos.

8.- (empate) Merlot Gran Crianza, Viña Doña Dolores. cosecha 2008. 12.5% Alc. Vol. Monovarietal 100% Merlot. Crianza de doce meses en barrica nueva americana y posterior reposo de seis meses en botella.. Freixenet de México Calificación: 82.43 puntos

Los catadores eligieron “mejor etiqueta” la del vino Angelo Cetto Reserva Platino.

Unas vez concluida la degustación sensorial los participantes en la cata hicieron una detenida visita por las instalaciones del Buque Escuela Cuauhtémoc, orgullo de la Marina de México. Guiados por el Teniente de Fragata Jorge Luis Rey Ramírez recorrimos a lo largo y a lo ancho este velero, que ha surcado todos los mares del mundo. La experiencia resulto punto menos que extraordinaria.
La oscuridad se iba haciendo más densa cuando nos despedimos de tan gentiles anfitriones.. Al ir descendiendo de ese velero hacia el muelle recordé la hermosa melodía ---la cual recibe el nombre, por su ritmo, de Habanera, que suelen ser interpretadas por grupos corales de estudiantinas--- titulada “Salió de Jamaica” (hay versiones que llevan por nombre “Salió de La Habana”), que a la letra dice: “Salió de Jamaica rumbo a Nueva York, un barco velero, un barco velero, cargado de ron. En medio del mar el barco se hundió; la culpa la tuvo el señor capitán que se emborrachó. Señor capitán, déjeme subir, déjeme subir a izar la bandera del palo más alto de su bergantín”.

miércoles, 6 de octubre de 2010

CATA DE VINOS TINTOS PREMIUM DE ARGENTINA


A finales del siglo XX ---o quizá en los albores del siglo XXI--- dio comienzo en Chile la moda de designar a ciertos vinos ---aquellos que por las características del viñedo de donde procedían las uvas--- de un categoría que pudiera ser designada con el nombre de seleccionada, con el calificativo de “Premium”. Algún tiempo más tarde, esta estrategia mercadológica permitió que otros vinos fueron designados “Super Premium” y “Ultra Premium”, para ubicarlos, principalmente desde el punto de vista de su comercialización, en un segmento muy alto, y cuyo precio al público, lógicamente, rebasaría los costos de los vinos de una clase que pudiéramos designar con la palabra “normal” para cualquier clase de estas bebidas etílicas.

La palabra “Premium”, derivada del verbo latino “praemiare”, que significa recompensar, premiar, galardonar, puede ser traducida al castellano como galardón, premio, recompensa, concedida por algún mérito especial. Por lo que respecta a la palabra “Ultra Premium”, diré que está formada por dos vocablos de la lengua latina: el primero es Ultra, que significa “allá, o “más allá”, y el segundo es el término “Premium”. “Ultra Premium” quiere decir, por lo tanto, “más allá de la recompensa”, “más allá del premio”. Agregaré que hace algún tiempo un enófilo chileno designó a estos vinos, de muy alto precio y de delicioso sabor, como “los vinos tintos de sangre azul de Chile”. Y César Fredes, especialista en vinos de este país, externó su opinión acerca de esos vinos diciendo lo siguiente: “Está por demostrarse que vinos de esta clase son realmente de categoría mundial. Eso no lo pueden decir los productores. Lo tiene que decir la crítica internacional, los expertos, el mercado”.

Desde hace varios años existe la modalidad, entre los productores de vinos de todo el mundo, de elaborar estos néctares etílicos en viñedos ubicados en áreas geográficas muy especiales, por las características del terroir (vocablo que en lengua francesa significa terruño). Se trata de un sitio de condiciones ambientales en extremo propicias para producir vinos de notoria finura y exquisito sabor, sirviéndose el enólogo ---el winemaker de las bodegas localizadas en países angloparlantes--- de cepas seleccionadas, y cuyo volumen de recolección de los racimos de uvas son en general reducidos. Estos son los vinos actualmente llamados “vinos de pago”, “vinos de autor”, vinos de alta expresión” y también “vinos boutique”.

El Grupo Enológico Mexicano organizó el 21 de agosto de 2002 su cata “ciega” número 86, en la cual fueron evaluados dieciocho vinos tintos “premium” de Chile, presentes en el comercio capitalino. Fue esa una experiencia en extremo interesante para los catadores, quienes tuvieron la singular oportunidad de analizar las características organolépticas de caldos de notoria finura y delicioso sabor. Seis meses más tarde, el 22 de enero de 2003 tuvo verificativo una cata similar, la número 90, en la cual fueron degustados diecisiete vinos tintos argentinos de calidad “premium”, de doce bodegas vitivinícolas cuyos vinos estaban presentes en el comercio de la ciudad de México, representados por sus respectivos distribuidores.

Casi siete años más tarde, en octubre de 2010, se llevó a cabo otra cata de vinos tintos argentinos de esta clase, que bien puede ser llamada “premium”, comercializados todos ellos por la empresa denominada Distribuidora Ulpallata, que representa en México a varias de las bodegas vitivinícolas más importantes de dicha nación sudamericana. (Cabe decir que el nombre correcto, geográficamente hablando, es Uspallata)

La cata “ciega” mensual número 197 del Grupo Enológico Mexicano, correspondiente al 5 de Octubre de 2010, tuvo lugar en un salón privado del restaurante “Valkiria”, de Polanco. Ese día fueron degustados diez vinos “premium” de seis bodegas argentinas, de cinco de las cuales previamente ---en diferentes ocasiones--- habían sido catados sus vinos más representativos. Dichas bodegas son las siguientes, enlistadas por orden cronológico del día que fueron evaluados sus respectivos vinos: Bodegas Lagarde (cata 166, del 28 de Octubre de 2008); Bodega Mauricio Lorca (cata 176, del 23 de Julio de 2009); Bodega Familiia Schroeder (cata 180, del 17 de Noviembre de 2009); Bodega Familia Cassone (cata 183, del 19 de Enero de 2010); Bodega Dante Robino (cata 192, del 8 de Junio de 2010). Los vinos de la Bodega Enrique Foster no habían sido catados en fecha anterior.

La Mesa de Catadores estuvo integrada esa tarde por los siguientes enófilos: Patricia Amtmann, Alejandra Vergara, José del Valle Rivas, Darío Negrelos, Luis Juan de Paz, Gabriel Iguiniz, Joaquín López Negrete, Rafael Fernández Flores, Philippe Seguin, Juan Manuel García, Roberto Quaas Weppen y Miguel Guzmán Peredo.

Las calificaciones están basadas en los parámetros que maneja el Grupo Enológico Mexicano. Aquellos vinos cuya calificación oscila entre los 50 y los 59 puntos son considerados “no recomendables”. Si la puntuación se halla comprendida entre los 60 y los 74 puntos, son juzgados “bebibles”. Una calificación entre los 75 y los 84 puntos permite evaluarlos como “buenos”. Si el puntaje oscila entre los 85 y los 94 puntos, son juzgados “muy buenos”. En el caso de que la calificación esté comprendida entre los 95 y los 100 puntos, entonces alcanzan la categoría de “extraordinarios”.

Los resultados fueron los siguientes:

1.- Enrique Foster Firmado Malbec, cosecha 2007. Monovarietal 100% Malbec 15.0% Alc. Vol. Viñedos de más de 60 años. Crianza de 15 meses en barricas nuevas de roble francés y 12 meses en botella. Bodega Enrique Foster, Luján de Cuyo, Mendoza, Argentina. Producción 1.800 botellas. Calificación: 88.90 puntos.
Precio: $ 1.400.00

2.- Familia Cassone Gran Reserva Colección, cosecha 2005 Coupage de 80% Mlbec, 10% Cabernet Sauvignon y 10% Merlot.. 14.0% Alc. Vol. Crianza de 18 meses en barricas nuevas de roble francés. Bodega Familia Cassone. Luján de Cuyo, Mendoza, Argentina. Calificación: 88.20 puntos. Precio: $ 850.00
(Este vino obtuvo calificación de 92.25 puntos, en la cata 183, el 19 de enero de 2010)

3.- Gran Lorca Poético Petit Verdot, cosecha 2006 Monovarietal 100% Petit Verdot 14.5% Alc. Vol. Crianza de doce meses en barricas nuevas 90% de roble francés y 10% de roble americano. Bodega Mauricio Lorca. Valle de Uco. Mendoza, Argentina. Calificación:88.10 puntos. Precio: $ 750.00

4.- Familia Schroeder Pinot Noir – Malbec, cosecha 2004 Coupage de 54% Pinot Noir y 46% Malbec. 14.5% Alc. Vol. Crianza de 18 meses en barricas nuevas de roble francés. Bodega Familia Schroeder. Patagonia, Argentina. Producción 13.000 botellas. Calificación: 87.70 puntos. Precio: $ 850.00
(Este vino obtuvo calificación de 92.71 puntos, en la cata 180, el 17 de noviembre de 2009)

5.- Familia Schroeder Cabernet Sauvignon, cosecha 2005. Monovarietal 100% Cabernet Sauvignon. 14.5% Alc. Vol. Crianza de 24 meses en barricas nuevas de roble francés. Bodega Familia Schroeder, Patagonia, Argentina. Producción 7.500 botellas. Calificación:87.50 puntos. Precio: 850.00

6.- Henry Cabernet Sauvignon, cosecha 2003. Monovarietal 100% Cabernet Sauvignon. 14.5% Alc. Vol. Crianza de 24 meses en barrica nueva de roble francés y doce meses en botella. Bodega Henry, Luján de Cuyo, Mendoza, Argentina. Producción 6.000 botellas. Calificación: 87.20 puntos. Precio: 850.00.

7.- Henry Syrah, cosecha 2004. Monovarietal 100% Syrah. 15.0% Alc. Vol. Crianza de 24 meses en barrica nueva de roble francés y 10 meses en botella. Bodega Henry.. Luján de Cuyo, Mendoza, Argentina. Producción 1.700 botellas. Calificación: 86.60 puntos. Precio: $ 850.00

8.- Gran Dante Robino Malbec, cosecha 2006 Monovarietal 100% Malbec. 13.7% Alc. Vol Crianza de 18 meses en barricas de primer uso de roble americano. Bodega Dante Robino. Luján de Cuyo, Mendoza, Argentina. Producción: 7.512 botellas. Calificación: 86.40 puntos. Precio:: $ 600.00.
(Este vino obtuvo calificación de 87.50 puntos, en la cata 192, el 8 de junio de 2010)

9.- Enrique Foster Edición Limitada, cosecha 2005 Viñedos de 70 años de antigüedad. Monovarietal 100% Malbec. 14.5% Alc. Vol. . Crianza de 15 meses en barricas nuevas de roble francés y doce meses en botella. Bodega Enrique Foster, Mendoza, Argentina. Producción 14.400 botellas. Calificación: 85.70 puntos.
Precio: $ 750.00

10.- Henry Cabernet Franc, cosecha 2004 Monovarietal 100% Cabernet Franc. 14.4% Alc. Vol. Crianza de 24 meses en barrica nueva de roble francés y guarda en botella durante 10 meses. Bodega Henry, Lujan de Cuyo, Mendoza, Argentina. Producción 1.400 botellas. Calificación: 85.20 puntos. Precio: $ 850.00.

Conviene resaltar que los diez vinos degustados superaron los 85 puntos, lo que de acuerdo a los parámetros del Grupo Enológico Mexicano permite ubicarlos en la categoría de “muy buenos”. Por este motivo los diez vinos estarán incluidos en el reportaje (titulado “Los mejores vinos en México en 2010, según el Grupo Enológico Mexicano) que aparecerá publicado en varios medios de comunicación on-line a finales de diciembre de este año.

Los catadores eligieron “mejor etiqueta” la del vino Malbec Enrique Foster Firmado, y “mejor botella” la del vino Familia Schroeder Pinot Noir-Malbec (idéntico envase a la del vino Familia Schroeder Cabernet Sauvignon)

Al concluir la evaluación organoléptica los catadores saborearon una deliciosa cena, preparada por Christin Martínez, chef del restaurante”Valkiria”, de Polanco. La entrada fue una Sopa de calabaza con cocoa, de gran sabrositud. El plato principal consistió en Steak con mantequilla de queso azul Roquefort, con demi glace y aderezo de espinacas y papas. El postre fue Mousse de mamey y guanábana, con nueces en salsa de tequila. Armonizamos los manjares con tres vinos: Familia Schroeder Pinot Noir – Malbec, cosecha 2004. Familia Cassone Gran Reserva Colección, cosecha 2005 y Enrique Foster Firmado Malbec, cosecha 2007.

viernes, 1 de octubre de 2010

DOS EXCELENTES VINOS Y DOS BELLAS ETIQUETAS




En fecha reciente la Vinícola L.A.Cetto hizo la presentación de dos vinos cuyas etiquetas hacen alusión al bicentenario de la proclamación de la Independencia, y al centenario del comienzo de la Revolución Mexicana.

En una cena que tuvo lugar el miércoles 8 de septiembre, en la Hacienda de los Morales, los asistentes degustaron estos dos excelentes vinos, una nueva creación del enólogo Camillo Magoni, autor de infinidad de gemas vínicas.

Se trata de dos vinos tintos de edición limitada. El primero ostenta la marca de “Independencia”, y el segundo “Revolución”. De ambos vinos no fue informado el coupage, pero puedo decir que se trata de excelentes productos, que tuvieron una crianza de dieciocho meses en barrica, lo que les proporcionó finura, suavidad y elegancia..
Las etiquetas de estos vinos fueron tomadas de dos hermosas obras pictóricas del artista Javier Avilés, quien se inspiró para ello en los personajes protagónicos de ambos movimientos sociales.