miércoles, 4 de mayo de 2011

UNA ESPECIE DE CATA VERTICAL CON VINOS DE MONTE XANIC


Los hombres son como los vinos.

La edad agria los malos y mejora los buenos.

MARCO TULIO CICERON

(106-43 a.C)

Es bien sabido que los vinos elaborados con todo cuidado, por un enólogo experimentado, deben transcurren cierto tiempo llamado de “crianza” en una barrica ---que bien puede ser de roble estadounidense, francés, húngaro o ruso---, y con ello se afina y estabiliza ese caldo etílico, y al ser degustado, después de un determinado tiempo de reposo en botella (antes de haber sido puesto a la venta) sus características olfativas y gustativas alcanzan un cierto grado de madurez, que se traduce por un delicioso aroma y magnífico sabor. En ese prolongado tiempo de reposo en la botella, después de haber estado guardado por algunos meses en una barrica de roble, el vino adquiere características más armoniosas que, finalmente, le otorgarán mayor calidad y finura.

En anterior ocasión señalé que “En el mundillo de la degustación de los vinos, una apasionante actividad que, día a día, adquiere notoria importancia --en la cual participa actualmente un creciente número de enófilos---, suele hablarse de las catas horizontales y verticales. Las primeras, que generalmente son “ciegas”, comprenden el análisis organoléptico de vinos de la misma añada (cosecha), elaborados con la misma cepa o con el mismo coupage, de diferentes bodegas vinícolas. Las segundas, las verticales, son aquellas degustaciones sensoriales (no “ciegas”) en las cuales son analizados vinos de diferentes añadas, pero todos los vinos, elaborados con la misma variedad de uva o con el mismo coupage, proceden, generalmente, de una misma bodega. Existe una variante de las catas horizontales, en la cual los catadores evalúan (usualmente en una cata que no es “ciega”) vinos de diferentes cosechas --generalmente de años consecutivos---, elaborados por diversas bodegas con la misma variedad de uva, o con la misma mezcla de cepas”.

Por lo que respecta al añejamiento del vino (en su acepción de maduración para que el caldo etílico adquiera cualidades más encomiables en el momento de ser degustado) diré que en el libro The global enciclopedia of wine, publicado por Global Book Publishing, en Australia, en 2002, leí el capítulo titulado “Aging”, donde Steve Charters señala lo siguiente: “La evolución del vino en la botella es aún poco comprendida por su complejidad. Sin embargo, puede ser descrita en pocas palabras como una lenta oxidación. En los vinos tintos las sustancias fenólicas protegen el vino gracias a que tienden a reaccionar con el oxígeno antes que otros compuestos químicos lo hagan. Con estos vinos acontece que las variedades consideradas más tánicas, como la Cabernet Sauvignon, la Merlot, la Nebbiolo y la Syrah propician un envejecimiento más prolongado. No obstante, esto puede depender del estilo del vino. Muchos vinos dulces, como los vinos de postre, de elevado grado alcohólico, envejecen muy bien, y el Madeira --junto con el Oporto, son los de mayor potencial de guarda en botella”.

El Grupo Enológico Mexicano llevó a cabo su cata “ciega” número 160 el 4 de mayo de 2008 en un hermoso paraje de la alta montaña de México, en el Parque Nacional Iztaccíhuatl-Popocatépetl, a una altitud aproximada de 4.000 metros sobre el nivel del mar. En esa ocasión los catadores evaluaron en una interesante cata “vertical” la evolución de cinco añadas (2000.2002, 2003, 2004 y 2005) del vino Cabernet Sauvignon, lo que permitió apreciar interesantes características en un mismo vino, cuando ha evolucionado al paso de los años.

Acerca de la bodega Monte Xanic es conveniente señalar lo siguiente: En 1987, se reunieron cinco amigos quienes tenían como común denominador su afición por degustar vinos de gran clase, y de ellos nació la idea de ”crear un gran vino mexicano, ya que soñaban con elaborar vinos que expresaran el terruño del Valle de Guadalupe, Baja California, con fineza y distinción, con personalidad propia y de la mejor calidad posible” Así nació la bodega Monte Xanic. “El nombre Monte Xanic es una combinación de la palabra “Monte” y del vocablo “Xanic” que proviene de los indios Cora, quienes todavía habitan regiones de Nayarit, entre Puerto Vallarta y Mazatlán, en la costa del Pacífico de México, y quiere decir "flor que brota después de la primera lluvia". En noviembre de 1987, durante la primer visita a las veinte hectáreas que hoy forman parte de nuestros viñedos, iniciaba la temporada de lluvia y los montes estaban cubiertos de flores; esta señal nos pareció indicar que este nombre "Monte Xanic" era el más apropiado”.

La cata “ciega” mensual número 206, correspondiente al mes de mayo de 2011, del Grupo Enológico Mexicano, tuvo verificativo hace unos días en un salón del restaurante “Valkiria” de la ciudad de México. Para esta degustación fueron seleccionados siete vinos de Monte Xanic, para lo que fue una especie de cata “vertical”, tendiente a conocer la evolución del vino cuando han transcurrido varios años de reposo en la botella, en óptimas condiciones de guarda en una cava

La Mesa de Catadores estuvo integrada esa tarde por los siguientes enófilos: Alejandra Vergara, José del Valle Rivas, Darío Negrelos, Joaquín López Negrete, Philippe Seguin, Roberto Quaas Weppen, y Miguel Guzmán Peredo.

Las calificaciones están basadas en los parámetros que maneja el Grupo Enológico Mexicano. Aquellos vinos cuya calificación oscila entre los 50 y los 59 puntos son considerados “no recomendables”. Si la puntuación se halla comprendida entre los 60 y los 74 puntos, son juzgados “bebibles”. Una calificación entre los 75 y los 84 puntos permite evaluarlos como “buenos”. Si el puntaje oscila entre los 85 y los 94 puntos, son juzgados “muy buenos”. En el caso de que la calificación esté comprendida entre los 95 y los 100 puntos, entonces alcanzan la categoría de “extraordinarios”.

Los resultados fueron los siguientes:

1.- Cabernet Sauvignon, cosecha 2005. 13.5% Alc. Vol. Monovarietal 100% Cabernet Sauvignon. Crianza durante 18 meses en barricas nuevas y de un uso de roble francés. Monte Xanic, S. de R.L. de C.V. Valle de Guadalupe, Ensenada, Baja California. Calificación: 90.20 puntos

2.- Cabernet Sauvignon/Merlot, cosecha 2007. 13.5% Alc. Vol. Coupage de 60% Cabernet Sauvignon, 20% Merlot, 10% Cabernet Franc, 5% Malbec y 5% Petit Verdot. Crianza durante dieciocho meses en barricas de roble francés. Calificación: 89.60 puntos.

3.- Syrah, Edición Limitada, cosecha 2000. 12.5% Alc. Vol. Monovarietal 100% Syrah Crianza durante dieciséis meses en barricas nuevas de roble francés. Monte Xanic, S. de R.L. de C.V. Valle de Guadalupe, Ensenada, Baja California. Calificación: 88.60 puntos.

4.- Cabernet Sauvignon/Merlot, cosecha 2004. 13.5% Alc. Vol. Coupage de 60% Cabernet Sauvignon, 20% Merlot, 10% Cabernet Franc, 5% Malbec y 5% Petit Verdot. Crianza durante dieciocho meses en barricas de roble francés. Calificación: 88.40 puntos.

4.- (Empate) Cabernet Sauvignon/Merlot, cosecha 2006. 13.5% Alc. Vol. Coupage de 60% Cabernet Sauvignon, 20% Merlot, 10% Cabernet Franc, 5% Malbec y 5% Petit Verdot. Crianza durante dieciocho meses en barricas de roble francés. Calificación: 88.40 puntos.

5.- Syrah, Edición Limitada, cosecha 2001. 12.5% Alc. Vol. Monovarietal 100% Syrah Crianza durante dieciséis meses en barricas nuevas de roble francés. Monte Xanic, S. de R.L. de C.V. Valle de Guadalupe, Ensenada, Baja California. Calificación: 88.20 puntos..

6.- Cabernet Sauvignon/Merlot, cosecha 2003. 13.5% Alc. Vol. Coupage de 60% Cabernet Sauvignon, 20% Merlot, 10% Cabernet Franc, 5% Malbec y 5% Petit Verdot. Crianza durante dieciocho meses en barricas de roble francés. Calificación: 86.80 puntos.

De acuerdo a los parámetros del Grupo Enológico Mexicano, los vinos cuyas calificaciones se hallan comprendidas entre los 85 y los 94 puntos están ubicados en la categoría de “muy buenos”. En esta degustación los siete vinos superaron los 85 puntos, lo que pone de manifiesto su notoria calidad, que es posible advertir en sus características olfativas y gustativas. Se trata de vinos cuyo reposo en botella les ha conferido señalada finura, lo que fue comentado por los catadores, quienes ponderaron sus deliciosos aromas y espléndido sabor.

jueves, 28 de abril de 2011

UNA COMIDA CON EL CHEF RICARDO MUÑOZ ZURITA


Ya en anterior ocasión hice mención a Ricardo Muñoz Zurita, dilecto amigo desde hace muchos años y un ameritado chef, ampliamente reconocido, tanto en México como en el extranjero. Entre las numerosas ---y prestigiadas--- distinciones de que ha sido objeto quiero mencionar la de “Chef del Año 2010”, otorgada por el Club Vatel de México; el Reconocimiento como Veracruzano Distinguido, discernido por el Gobierno del Estado; el diploma Five Star Diamond Award 2007, y el Homenaje Nacional Fusión México 2010.

Considero conveniente enfatizar en la importancia de este renombrado artífice de la cocina mexicana ---quien ha publicado nueve libros acerca de la cocina mexicana--- diciendo que en alguna página de internet encontré una semblanza de este chef, nacido en Tabasco pero criado en Veracruz, el cual, por la precisión de los conceptos, me parece digna de ser transcrita en este espacio: “En el ambiente culinario de México Ricardo Muñoz Zurita es referencia en todo tipo de investigaciones gastronómicas y obras literarias que le han valido calificativos como, el antropólogo de la cocina mexicana, el chef viajero de la cocina mexicana, enciclopedia viviente y el dueño de la historia contemporánea de la cocina mexicana. Debido a sus innumerables artículos libros, participaciones en revistas, festivales gastronómicos, radio, televisión y docencia y por ser un incansable investigador y difusor de la cultura de la cocina mexicana, ha sido invitado a diferentes lugares del mundo como conferencista , jurado y embajador de cocina, las paredes de sus restaurantes café azul y oro están plagadas de reportajes de el y de su cocina, en su casa existen muchas medallas y estatuillas que han sido premios y reconocimientos por una labor de hace mas de 25 años, que se ha basado en llevar la cocina tradicional mexicana a grandes restaurantes en el mundo . Es también considerado como una nueva máxima autoridad de cocina mexicana, por sus libros, sus investigaciones y por sus exitosos restaurantes”.

Ahora nuevamente hago alusión a su encomiable quehacer profesional, en virtud de haber disfrutado, hace unos días, el pasado “Sábado de Gloria”, de una placentera comida en su compañía, en el restaurante “Azul Condesa”, que forma parte de la tríada de sus establecimientos de restauración (los otros dos están ubicados en la Ciudad Universitaria, y llevan los nombres de Azul y Oro, uno en el Centro Cultural Universitario y el otro en la Torre de Ingeniería). Este restaurante, “Azul Condesa”, está ubicado en Nuevo León 68, y para hacer mención a la reciente inauguración de este hermoso salón comedor, transcribiré un par de párrafos de un texto escrito por Jorge Toledo, prestigiado crítico gastronómico, quien en su columna periodística de El Economista escribió ---en enero de 2011--- lo siguiente: “El encuentro y subsecuente asociación eran inevitables... Por un lado, Ricardo Muñoz Zurita, célebre chef propietario del sabroso Café Azul y Oro localizado en los terrenos del Centro Cultural Universitario, cuya carta y festivales de cocina mexicana son ya famosos, y por el otro lado, la chef Salomé Álvarez y Gonzalo Serrano, restauradores reconocidos de la ciudad de México, fundadores del restaurante Ligaya desde hace 14 años, con una clientela de habituales muy sólida.

“Hace apenas unos meses se conocieron y el flechazo fue instantáneo, pues Ricardo acariciaba la idea desde hacía un tiempo, de tener un restaurante en otro lado de la ciudad, para tener la oportunidad de maridar sus platillos con vinos y licores, cosa que no podía lograr dentro del área de Ciudad Universitaria. Salomé y Gonzalo pensaron que era el momento de ofrecer a su clientela una carta diferente. Así nació el restaurante Azul Condesa (ubicado en Nuevo León 68, Colonia Condesa, teléfonos 5286-6268, 5286-6380), que ofrece lo mejor de las amplias experiencias de sus tres socios. Antes de abrirlo, rediseñaron y ampliaron el área de la cocina, cambiaron sillas, vajilla, manteles y servilletas y en la planta alta colocaron un piso de cantera, conservando el aforo total de 120 lugares” . Hasta aquí esa cita.

Una cálida tarde de abril nos instalamos Ricardo y yo en el hermoso balcón del restaurante “Azul Condesa”, para dar comienzo a una prolongada y deliciosa manducatoria. Mientras degustábamos Champagne Moët & Chandon Rosé fueron traídos diversos platillos ---se trataba de un menú degustación de algunas de las especialidades de este restaurante---, en un desfile de suculencias, diseñadas por este gran creador del arte gastronómico nacional. A manera de botana saboreamos el Pïco de gallo de mango (consistente en chile, jitomate, con cubos de mango y totopitos de maíz), y luego continuamos con Ceviche de pescado marinado con limón y pequeños trozos de aguacate y mango. También nos gratificamos con un tamalito de acelga, estilo Tabasco, y con un exquisito salpícón de venado (importado de Nueva Zelanda)

Como platillos principales probamos Cochinita pibil con salsa X-ni pek, frijoles negros y tortillas, para comer el guiso en tacos. En seguida Posta de robalo al mojo de ajo, acompañado de arroz blanco y plátano macho frito. Con estas apetitosidades bebimos varias copas del vino tinto Gran Tarapacá cosecha 2003. Como todavía había un poco de espacio comimos Mole amarillo con costillas de cordero, acompañado de papas.

Cabe hacer mención que, a diferencia de los dos restaurantes “Azul y Oro”, ubicados en Ciudad Universitaria, en los cuales no se sirven bebidas etílicas, en “Azul Condesa” la carta de estos néctares etílicos, tanto vinos como destilados, en muy amplia y seleccionada con todo tino.

Los postres estuvieron presentes en esta comida en los tres siguientes melindres: Pastel espumoso de mamey, el Nicuatole zapoteco ( flan de maíz con salsa de chocolate y salsa de zapote negro) y el Tiramisú Azul Oro, acompañados con una aromática taza de café express y una copa de Chartreusse verde.

A manera de colofón citaré una frase del enólogo inglés Michael Broadvent, una reconocida autoridad en el mundo del vino: “Beber buen vino acompañando buenos platillos, en grata compañía, es uno de los placeres más civilizados que existen”.

miércoles, 13 de abril de 2011

LOS VINOS DE BULGARIA


Hay al comienzo de cada gran comida

dos clases de miradas furtivas: aquellas que se

lanzan hacia el escote de la bella señora, y

aquellas otras que se lanzan hacia la

etiqueta de la buena botella.

RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA

(1883-1963)

Hace nueve años degusté por primera vez, en la ciudad de México, vinos de Bulgaria, importados por quien ---algún tiempo después--- sería Miembro de Número del Grupo Enológico Mexicano. Me refiero a José Del Valle Rivas, quien se estrenó como comercializador de vinos trayendo caldos de aquel país de Europa oriental, lo que a mi parecer era un reto muy grande, pues no había conocimiento previo en México de la calidad de esos vinos.

En febrero de 2001 se llevó a cabo la cata “ciega” número 69 del Grupo Enológico Mexicano, y en ella degustamos ocho vinos: cuatro de la marca Lovico, dos de la marca Chateau Slavyantsi y dos de la marca Vinprom Cirpan. Año y medio más tarde tuvo lugar una nueva cata, la número 85, igualmente con vinos de Bulgaria, y en esa ocasión evaluamos vinos de las bodegas siguientes: Lovico Cirpan, . Vinex Slavyantsi.y Lovico Suhindol Winery.

De dichas catas escribí sendos reportajes, de los que ahora transcribo un extracto de las partes medulares.

En el corazón de la península de los Balcanes se localiza Bulgaria, cuya superficie es de casi ciento once mil kilómetros cuadrados (exactamente 110.912). Como necesario punto de comparación diré que la extensión territorial de esa nación de Europa Oriental es menor a la del estado de Durango, que cuenta con poco más de ciento diecinueve mil kilómetros cuadrados. El número de habitantes de Bulgaria, país colindante con Grecia, Rumania, Serbia y Turquía, es superior a los nueve millones.

Las modernas investigaciones arqueológicas permiten suponer que el territorio actualmente ocupado por Bulgaria, bien puede haber sido la primera región geográfica donde fueron plantadas viñas, y, por ende, la zona donde inicialmente sus moradores elaboraron vino. Se habla de que esta actividad vitivinícola tuvo lugar entre los años seis mil y tres mil antes de Cristo, cuando a estas tierras se les llamaba Tracia. Por lo tanto, miles de años antes que los romanos difundieran por doquier sus vinos, los tracios plantaron los primeros viñedos en las áreas septentrional y meridional de los Balcanes, dando comienzo a la producción de caldos vínicos, que fueron ponderados por Homero en sus libros: “La Ilíada” y “La Odisea”. Como dato curioso mencionaré que en esta misma región --a la cual hace miles de años algunos llamaron Pomoria— se expidió una ley, en el siglo II de nuestra era, mediante la cual los viñedos serían objeto de protección de parte del gobierno local.

En Bulgaria hay cinco regiones vitivinícolas: la septentrional, la oriental, la subbalcánica, la meridional y la sudoccidental. La superficie cubierta de viñas es de casi ciento setenta mil hectáreas, y la producción anual promedio es de unos doscientos cincuenta millones de litros de vino. El veinte por ciento del total (cincuenta millones de litros) está destinado al mercado interno, mientras que el restante ochenta por ciento (doscientos millones de litros) es comercializado en el exterior, en setenta países. Con base a estas cifras es que se dice que Bulgaria era, al comenzar el siglo xxi, el segundo país exportador de vio embotellado en el mundo, por atrás de Francia.

El clima de las áreas donde se cultiva la vid es parecido al de la parte sur de Francia, en Provenza, y al que priva en el centro y sur de Italia. Bulgaria se encuentra en la misma latitud que la región de los Abruzzos. Las variedades de uvas tintas más extensamente cultivadas son las siguientes: Cabernet Sauvignon, Gamza Vinenka, Mavrud, Melnik, Ottonel, Pamid y Trakia. Las cepas blancas son Chardonnay, Misket, Dimita, Galatea, Riesling, Tamyanka y Rkatsiteli.

En el portal Wine Pleasures encontré, en fecha reciente, un interesante texto de Esteban Cynowiec, publicado el 4 de febrero de 2010, donde menciona que Bulgaria “Orgullosa de sus más de seis mil años de cultivo de la vid y la vinificación, que se remontan a la civilización Tracia antigua, también afirma ser la patria de Dionisio, el Dios del vino, así como de Orfeo y Espartaco, también perfila como la nueva niña mimada del mundo del vino. Así lo muestra la increíble convocatoria que tuvo la cata que ayer organizó la empresa Vinos de Bulgaria, en el Barceló Hotel Montserrat (de Cataluña), en el marco de The Wine Pleasures International Wine Tourism Conference . En el evento dirigido por Nedko Nedev, General Manager de Vinos de Bulgaria y el reconocido sommelier Juan Manuel Gonzalvo, se degustaron el Salta Terra Mavrud 2006, de Pulden Winery; el Unique Mavrud 2005, de Pamidovo Winery; el Merlot 2006, de Terra Tangra Winery; el Rubin Nobile 2006, de Logodaj Winery; y el Greo 2006,( Melnik & Cabernet Sauvignon, de Logodaj Winery; pero transcurrió también con la discusión sobre el potencial que Bulgaria tiene para el turismo enológico.

“Bulgaria afirma ser el país productor del vino más antiguo del mundo. Los vinos de la antigua Tracia fueron elogiados por Homero, tanto en la Ilíada como en la Odisea, y a través de los siglos estos vinos sobrevivieron a la agitación cultural y política para formar los vinos dela Bulgaria moderna . Fueron los romanos los que verdaderamente desarrollaron la industria del vino en Bulgaria desde el año 681, y durante la Edad Media fueron los monjes búlgaros los responsables de sus grandes vinos, almacenándolos en las bodegas de los monasterios. Tras la caída del comunismo, en 1989, la industria del vino de Bulgaria ha experimentado la privatización generalizada, y se benefició de la enorme financiación y la inversión, lo que llevó al aumento de la producción de vinos de alta calidad que son cada vez más requeridos en el mercado mundial. Con la combinación de los siglos de hacer vinos tradicionales y lo último en tecnología de la vinificación, las perspectivas para el vino búlgaro son muy alentadoras.” (Hasta aquí esa cita)

Después de más de dos mil años de desarrollo vitivinícola en Bulgaria, en 1946 el gobierno comunista nacionalizó la industria vitivinícola de Bulgaria. Un organismo estatal, “Vinprom”, tuvo a su cargo la producción de vino, quedando la exportación al cuidado de la empresa gubernamental “Vinimpex”. Los caldos vínicos búlgaros eran exportados, principalmente, a la Unión Soviética y a Cuba. En 1963 Bulgaria era el sexto país exportador de vinos en el mundo, y para 1999 ocupaba el quinto sitio en ese renglón. En 1989 cayó el sistema comunista que gobernaba Bulgaria, y a partir de esa fecha comenzó la privatización de la actividad vitivinícola. La primera vinícola privada fue Lovico, en la región de Suhindol, en la parte norte de las montañas balcánicas y cerca de las planicies del Danubio. Estos vinos de la marca Lovico han recibido varios reconocimientos en certámenes de prestigio. En el International Wine Challenge, de 1999, el vino Lovico Suhindol Merlot Reserva, cosecha 1995, obtuvo medalla de bronce, mientras que otros tres vinos: Cabernet Sauvignon Reserva, cosecha 1995; Merlot y Gamza Reserva, cosecha 1995; y Carbernet Sauvignon y Merlot Reserva, también cosecha 1995, fueron distinguidos con Menciones Honoríficas.

En 1978 se estableció la ley que regula, de manera oficial, la actividad vitivinícola. A partir de esa fecha comenzó el sistema de categorías de los vinos búlgaros, señalándose en la etiqueta –con leyendas en lengua inglesa, para hacer más fácil la comprensión de qué tipo de vino se trata, pues si lo hubieran hecho en alfabeto cirílico muy pocos pudiesen entender esos caracteres-- varios niveles de calidad enológica. La leyenda “country wine” equivale a “vin du pais” en la clasificación francesa. Si aparece la frase “declared geographical origin” (D:G:O.) es equivalente a lo que Francia clasifica como Vino Delimitado de Calidad Superior. El nivel más alto de calidad en los vinos búlgaros está dado por la palabra “controliran”, equivalente a la Denominación de Origen Controlada. Estos vinos pueden ser de dos clases: Reserva y Reserva Especial, si han sido añejados en barrica, dependiendo del tiempo de su maduración.

La producción de vino en Bulgaria, en 1985, fue de 450 millones. En 1990 (considerada por los enólogos de ese país la mejor cosecha, en términos de calidad, en los cuarenta y cinco años anteriores) disminuyó a 180 millones de litros. Tres años después ascendió a doscientos cinco millones de litros, ubicándose Bulgaria en el lugar número veinte como país productor. Ese año el porcentaje de exportación fue de diecisiete punto cinco. He encontrado cifras de que en los años más recientes Bulgaria exporta el ochenta y cinco por ciento de su producción de vino, siendo Inglaterra y Estados Unidos de América quienes encabezan la lista de importadores de ese néctar báquico.

En años anteriores se estimaba la producción anual promedio de vino en Bulgaria era de unos doscientos cincuenta millones de litros. El veinte por ciento del total (cincuenta millones de litros) está destinado al consumo interno, mientras que el restante ochenta por ciento (doscientos millones) era exportado a setenta países. En base a estas cifras de comercialización foránea es que se afirmaba que Bulgaria era el segundo país exportador de vino embotellado en el mundo, únicamente superado en este renglón --y en ese momento-- por Francia.

Cabe agregar que en el enciclopédico libro “El Vino”, de la editorial germana Könemann, leo en el capítulo concerniente a este país que “De todos los países europeos que formaban parte del bloque comunista, Bulgaria es el que más se ha beneficiado de las nuevas condiciones políticoeconómicas. Los vinos tintos y blancos de este país encontraron nuevos mercados de consumo en muchos países de Europa occidental, como el Reino Unido, Alemania y el Benelux””. Actualmente Estados Unidos de América es un mercado en extremo importante de los vinos de Bulgaria.

En el portal www.bodegasyvinos.com leí que “Bulgaria cuenta con una riqueza ampelográfica notable. Algunas de las variedades de uva que se cultivan todavía hoy en día en Bulgaria tienen orígenes Tracios y no pueden encontrarse en ningún otro lugar del mundo. Cabe destacar la variedad tinta autóctona Mavrud. Son reseñables también uvas como la Pamid, la Dimiat, la Gamza, o la Misket Tinta. En la actualidad Bulgaria produce y exporta aproximadamente en un 60% vinos tintos, mientras que el resto del volumen se reparte en un 30% de vinos blancos, y el 10% restante distribuido entre vinos rosados, fortificados y espumosos. La superficie del viñedo asciende a casi noventa mil hectáreas (exactamente 89.580 ha.) La producción anual actual, al comenzar el siglo XXI, es de 140 millones de litros, y el volumen de exportación asciende a 90 millones de litros. Los principales países importadores son Rusia, Polonia y el Reino Unido”.

La cata “ciega” mensual número 205, correspondiente al mes de Abril de 2011, del Grupo Enológico Mexicano, se llevó a cabo hace unos días en un salón del restaurante “Valkiria” de la ciudad de México. Para esta degustación fueron seleccionados ocho vinos de Bulgaria, aportados por José del Valle Rivas, Miembro de Número del Grupo Enológico Mexicano. Siete de la Bodega Suhindol, ubicada en la región denominada Llanura del Danubio, y un vino de la Bodega Stambolovo, sita en la región llamada Valle Tracio, en la parte sur de ese país. En la Llanura del Danubio las uvas blancas predominantes son las siguientes: Chardonnay, Aligoté, Muscat Ottonel y Rkatsiteli. La tintas son: Cabernet Sauvignon, Merlot, Pamid, Cinsault, Misket y Gamza. Por lo que respecta al Valle Tracio, que tiene una superficie aproximada de un tercio de los viñedos de Bulgaria, está localizado en las Tierras Bajas, las variedades de uvas blancas son las siguientes: Misket Rojo, Aligoté, Chardonnay, Muskat-Ottonel y Traminer. Las cepas tintas son las siguientes: Cabernet Sauvignon, Merlot, Pamid, Rubin y Mavrud..

La Mesa de Catadores estuvo integrada esa tarde por los siguientes enófilos: Patricia Amtmann, Alejandra Vergara, José del Valle Rivas, Mauricio Romero Gatica, Darío Negrelos, Raymundo López Castro, Philippe Seguin, Roberto Quaas Weppen, Manuel García, Carlos Ruiz y Miguel Guzmán Peredo.

Las calificaciones están basadas en los parámetros que maneja el Grupo Enológico Mexicano. Aquellos vinos cuya calificación oscila entre los 50 y los 59 puntos son considerados “no recomendables”. Si la puntuación se halla comprendida entre los 60 y los 74 puntos, son juzgados “bebibles”. Una calificación entre los 75 y los 84 puntos permite evaluarlos como “buenos”. Si el puntaje oscila entre los 85 y los 94 puntos, son juzgados “muy buenos”. En el caso de que la calificación esté comprendida entre los 95 y los 100 puntos, entonces alcanzan la categoría de “extraordinarios”.

Los resultados fueron los siguientes:

1.- Lovico 100 Cabernet Sauvignon. Cosecha 2007. Monovarietal Cabernet Sauvignon. (Es una mezcla de uvas procedentes de diversas regiones de Bulgaria). 14.0% Alc. Vol. Crianza durante doce meses en barricas de roble francés y americano. Bodega Lovico Suhindol. Calificación: 88.56 puntos. Precio: $ 1.000..00

2.- Lin 53 cosecha 2007. Coupage de Cabernet Sauvignon, Merlot, Rubin y Gamza. 13.5% Alc. Vol. C. . Bodega Lovico Suhindfol. Calificación: 85.11 puntos. Precio: $ 800.00

3.- Stambolovo Estate Syrah & Merlot. Cosecha 2008. Coupage de Syrah y Merlot. 13.5% Alc. Vol. Crianza en barrica de roble francés durante seis meses. Valle de Tracia. Bodega Stambolovo Calificación: 84.89 puntos. Precio: $ 145.00

4.- Beau-Séant Merlot. Cosecha 2008. Monovarietal Merlot, 12.0% Alc. Vol. Bodega Stambolovo. Calificación: 84.11 puntos. Precio: $ 300.00

5.- Templar Knight Merlot & Mavrud. Cosecha 2008. Coupage de Merlot y Mavrud. . 12.0% Alc. Vol. Bodega Stambolovo. Calificación: 83.78 puntos. Precio: $ 300.00

5.- (Empate) Kotta 299 Gamza. Cosecha 2007. Monovarietal Gamza. 13.5% Alc. Vol. Bodega Lovico Suhindol. Calificación: 83.78 puntos. Precio: $ 230..00

6.- Cru 169 Cabernet Sauvignon. cosecha 2009. Monovarietal Cabernet Sauvignon. 13.0% Alc. Vol. Bodega Lovico Suhindol. Calificación: 83.22 puntos. Precio: $ 165.00

7.- Cru 367 Merlot. Cosecha 2009. Monovarietal Merlot. 13.0% Alc. Vol. Bodega Lovico Suhindol. Calificación:80.77 puntos. Precio: $ 165.00

Los catadores eligieron “mejor etiqueta” la del vino Lovico 100.

Dos de los ocho vinos degustados superaron los 85 puntos de calificación, por ello quedaron ubicados en la categoría de “muy buenos”. Los seis restantes tuvieron una puntuación de más de 80, quedando en el nicho de “buenos” vinos.

miércoles, 9 de marzo de 2011

LOS VINOS DE VIÑA CONCHA Y TORO, DE CHILE

El vino es sumamente benéfico,
pues da salud de los enfermos,
alegría a los tristes, y brinda valor y
atrevimiento a quienes están bien
SANTA BRIGIDA DE SUECIA (1303-1373)

En el panorama vinícola mundial Chile es un caso sorprendente, no sólo por la producción de vino que cada año registra un incremento en extremo considerable, sino también por el cuantioso volumen de exportación que, de manera tan acentuada, año con año aumenta considerablemente.

La antigüedad del viñedo chileno se remonta a mediados del siglo XVI, ya que fue entonces cuando llegaron las primeras vides procedentes de Perú, las cuales a su vez procedían del virreinato de la Nueva España, hoy en día México.

Los historiadores del vino en Chile mencionan que el sacerdote Francisco Carabantes desembarcó, en 1548, en un punto denominado Concepción, a quinientos kilómetros al sur de Santiago. Allí plantó vides, movido por el deseo de disponer de vino para la celebración de las misas. Un par de años más tarde, en 1550, Francisco de Aguirre se estableció al norte de la ciudad de Santiago, donde, igualmente, sembró vides con la misma finalidad que animó al fraile Carabantes.

Por su situación geográfica, extraordinariamente privilegiada desde el punto de vista vitivinícola ----colinda al norte con Bolivia, desierto de Atacama de por medio; al sur con la zona de la Antártida; al oriente con la Cordillera de los Andes; y al poniente con el Océano Pacífico--, Chile es un país del cual se dice que es el único en el mundo que no fue afectado por la plaga de la filoxera (que arrasó los viñedos de casi toda Europa a mediados del siglo pasado), motivo por el cual la industria del vino tiene extraordinaria importancia. Cabe decir que Chile comenzó a exportar vino a Europa en 1877, y en las Exposiciones de Burdeos, en 1882; Liverpool, en 1885; y Paris, en 1889, se puso de manifiesto la finura de estos caldos vínicos.

Mención especial quiero hacer respecto a que el viñedo chileno, que cubre una superficie superior a las ciento ochenta mil hectáreas (cifras oficiales en 2005), se ubica entre los paralelos veintisiete y treinta y nueve grados de latitud sur ---en la “franja del vino” meridional”--- , y por su especial situación geográfica (por un lado el océano Pacífico y por el otro la Cordillera de los Andes) las condiciones climatológicas imperantes en las viñas de Chile son muy favorables para elaborar buenos vinos..



Diversas circunstancias del todo propicias a un atinado desenvolvimiento de la vitivinicultura chilena, contribuyeron para que esa industria fuese cobrando mayor relevancia al paso de los años. En 1851 fue fundada la primera industria vinícola por Silvestre Ochagavía, y desde entonces la superficie sembrada con viñas (en este país del Cono Sur americano, cuya extensión territorial es un poco menor a los ochocientos mil kilómetros cuadrados, exactamente 756.626 kms cuadrados: un poco menos de la mitad de la superficie de México) ha experimentado un considerable aumento, factor que ha permitido que la producción de vino vaya in crescendo, año con año.

Merced a factores en extremo favorables ---franco apoyo del gobierno a los productores, en todo lo que concierne a las facilidades para la exportación, la aplicación de la más moderna tecnología vinícola y el cuidadoso proceso de vinificación utilizando las cepas más finas--- Chile ocupa actualmente un envidiable lugar en el concierto de las naciones vitivinícolas del orbe, ya que figura entre las diez primeras naciones del orbe por su producción. En el año 1994 ocupaba un lugar secundario como país comercializador de vinos allende sus fronteras, con apenas el uno punto siete por ciento del mercado de exportación mundial. En el año 2000 ocupó el quinto sitio en este renglón con el 4.6% del total, por atrás de Francia, Italia, España y Australia, ya que consiguió desplazar a naciones eminentemente exportadoras de vino, como es el caso de Alemania, Portugal y Estados Unidos de América.

Es interesante agregar que Francia concentraba, en el año 1994, más del cuarenta y cinco por ciento (46.1%) del mercado de exportación, y en 2000 descendió en ese mercado a casi el cuarenta y uno por ciento (40.8% ), lo que preocupó notoriamente a los productores de ese país, que vieron con ostensible temor que las naciones llamadas del “Nuevo Mundo” (Australia, Chile, Nueva Zelanda, Estados Unidos de América y Sudáfrica, principalmente) hubieran incrementado sus exportaciones de vinos, en detrimento de los de Francia.

Me parece sorprendente la cuantía de la producción de vino en este país. En l960 fueron elaborados 369 millones de litros. En 1970 esa cifra subió a poco más de 400 millones. En 1980 la producción fue de 586 millones de litros. En 1990 disminuyó a 320 millones, pero en 1999 se recuperó la producción, al ser de 428 millones de litros. La exportación de vino embotellado, actualmente a más de cien países en el mundo, ha sido, asimismo, extraordinaria. Mientras que en 1960 exportaron casi dos millones, en 1970 esa cifra fue de casi cinco millones. En 1980 llegó a 14.5 millones de litros, y en 1990 fue de poco más de 43 millones. En 1999 se incrementó a poco más de 234 millones. En 2000, ascendió a 266.5 millones de litros. En ese año, los diez principales países importadores de estas ambrosías etílicas chilenas fueron los siguientes: Gran Bretaña (la adquisición fue de más de treinta y seis millones de litros), Canadá, Alemania, Japón, Dinamarca, Holanda, Suecia, Irlanda, Brasil y México (los importadores nacionales compraron casi cinco millones de litros de vino).

Es prudente señalar que Chile exportó en 1965 poco más de 4.5 millones de litros de vino, a 25 países. 20 años más tarde la comercialización en el exterior, a 40 países, ascendió a poco más de 10 millones de litros. En el año 2001 Chile exportó casi 311 millones de litros de vino (la cifra oficial es de 310.925.579). De acuerdo a la Organización Internacional de la Viña y el Vino, en el año 2009 Chile ocupó el quinto lugar como exportador de vino, con 690 millones de litros, cantidad equivalente al 70 por ciento de la producción total de vino.

El organismo Vinos de Chile señaló, por conducto de René Araneda, su vicepresidente, que en 2010 Chile exportó 733 millones de litros. De esa cantidad, el 82% (426 millones) correspondió a vino embotellado.

En el boletín on-line E-lettre Vitisphere, de Francia, basado en la información proporcionada por el portal de internet chileno http://www.todovinos.cl/) de principios del mes de febrero de este año (2011), leí que se estimaba la producción de vino en 2011 en diez millones de hectolitros (mil millones de litros), lo que significa un incremento de más del veinte por ciento con relación a la producción de 2009

Es conveniente agregar que hoy en día, de la misma manera como acontece en otros países, priva en el ánimo de los vitivinicultores más importantes de Chile la idea de elaborar no sólo vinos de excelente calidad, sino que la tónica es la de producir caldos etílicos catalogados dentro del nivel “premium”, y también en una categoría superior, la de los vinos “super premium”, aquellos que por haber sido elaborados en viñedos muy seleccionados (es lo que los franceses han englobado dentro del concepto de “terroir”, que se puede traducir como “terruño”, y que otros denominan “pago”), con las cepas de mayor finura, son poseedores de cualidades organolépticas excepcionales. Estos vinos ---es lógico suponerlo— alcanzan precios mucho más altos que la mayoría de los caldos vínicos chilenos, pero resulta indudable que se trata de productos de la más alta calidad en esta materia.

Una de las empresas vitivinícolas más importantes de Chile lleva por nombre Viña Concha y Toro. Fue fundada en 1883 por dos empresarios: Ramón Subercaseux y Melchor de Concha y Toro (un aristócrata chileno a quien Felipe V, rey de España, concedió en 1718 el título nobiliario de Marqués de Casa Concha), en el Valle de Maipo, y en su larga trayectoria de 128 años de elaborar magníficos vinos de mesa, ha cosechado infinidad de lauros y reconocimientos, a nivel internacional, multiplicándose estas distinciones en los años más recientes. En 1999 la revista estadounidense “Wine Spectator” le confirió el diploma “Reader’s Choice Award” por ser la viña más importante de Chile y Argentina. En diez oportunidades, la revista “Wine and Spirits”, también de Estados Unidos de América, la ha distinguido al designarla “una de las cien mejores viñas del mundo”, siendo la más reciente la nominación el año 2004.

Gracias a la extraordinaria calidad de sus vinos, y a la pujanza comercial que esta compañía ha alcanzado en el mundo del vino, en el año 1997 estableció una alianza con la baronesa Philippine de Rothschild, propietaria de la compañía francesa Barón Philippe de Rothschild, tendiente a crear en Chile la Viña Almaviva, “destinada a producir un vino equivalente a un Grand Cru Classé de Burdeos. En 2001 la Viña Concha y Toro ingresó en el selectísimo “Club des Marques”, integrado únicamente por las catorce más prestigiadas viñas del orbe. Este distinguido grupo está integrado por ocho compañías de Francia, dos de Estados Unidos de América; una de Australia; otra de Gran Bretaña; una más de España; y la única de América Latina es la chilena Viña Concha y Toro.

La Viña Concha y Toro es la empresa vitivinícola más grande de Chile, ya que elabora un volumen superior al 20% del total del vino nacional. Es la compañía productora y exportadora de vinos en América Latina de mayor relevancia, y una de las diez mayores bodegas elaboradoras de vino en el mundo. Posee más de 20 viñedos en los cinco valles más importantes de Chile Maipo, Curicó, Maule, Rapel y Casablanca , y la superficie cubierta por viñas (en octubre de 2005) se estima en ocho mil trescientas hectáreas plantadas. Cuenta con treinta y cuatro mil barricas, y su capacidad de guarda es de 231 millones de litros. La producción de vino en ese año fue de casi 789 millones de litros. Y para el primer trimestre de 2007 cinco viñas de Chile exportaron el 40% del total del vino nacional comercializado en el extranjero. Por orden del volumen de vino enviado al exterior dichas viñas son: Concha y Toro, Cono Sur, San Pedro, Santa Rita y Montes. La Viña Concha y Toro es la empresa vitivinícola chilena más importante en Latinoamérica, por la cantidad que exporta, a más de ciento treinta y cinco mpaíses. Europa recibe el 51.2% de las exportaciones. Estados Unidos de América, el 20.4%; América Latina, el 17.5%; Asía, el 5.7% y Canadá, el 5.2% del total.

Como necesario punto de comparación en cuanto a la pujanza de sus exportaciones, agregaré que en el año 2001 Concha y Toro exportó, a más de noventa países en todo el mundo, la impresionante cifra de cinco millones cuatrocientas sesenta mil cajas de vino, equivalentes a poco más de sesenta y cinco millones y medio de botellas. Entre enero y marzo de 2005 esta bodega incremento sus exportaciones en un 15%, en relación con la comercialización foránea del mismo periodo del año 2004. En este año (2004) Viña Concha y Toro, S.A. exportó casi 7,8 millones de cajas de 12 botellas de vino, lo que hace un total de más de 70 millones de litros de vino. Información más actual me permite señalar que la exportación (como ya mencioné, a mas de 135 países) en 2010 fue de catorce millones quinientas mil cajas, de nueve litros cada un. Esto es: ciento treinta millones quinientos mil litros de vino

La publicación estadounidense Wine & Spirits la nombró la “Viña del Año, 2006”, reconocimiento que le fue otorgado por duodécima ocasión. La revista Wine Spectator publicó el resultado de una encuesta entre sus lectores, quienes opinaron sobre las bodegas vinícolas más importantes del mundo, y allí quedó consignado que Penfolds, de Australia y Nueva Zelanda, recibió 48.4% de los votos; Concha y Toro, de Chile, recibió el 41.1%; Robert Mondavi, de Estados Unidos de América, el 38%: Antinori, de Italia, el 27.5%; Torres, de España, el 24.5%; y Chateau Lafite Rothschild, de Francia, el 20.8%

En la revista Guía de Vinos de Chile apareció la noticia, hace unos años, de que los 35 enólogos más importantes de ese país sudamericano consideraron que Viña Concha y Toro es la “Mejor Viña de la Década”, “por su calidad invariable”. Otra distinción para esta bodega fue que, según esa prestigiada guía enológica, el vino tinto Don Melchor fue considerado el “mejor Cabernet Sauvignon de la década”, y el vino tinto Trío Merlot fue juzgado el “mejor merlot de la década”. Abundando en la información acerca de esos vinos, señalaré que en la edición de Wine Spectator correspondiente al mes de noviembre de 2006 quedó asentado que el vino Don Melchor, cosecha 2003, calificado con 96 puntos, fue considerado en lugar número 4 entre los 100 mejores vinos del mundo.

El periódico La Tercera, de la capital chilena, Santiago, publicó el 20 de mayo de 2007 la siguiente noticia: “La consultora británica independiente Intangible Business situó a Viña Concha y Toro tercera entre las marcas vinícolas más poderosas del mundo, en un ranking que elabora cada año. Superó nombres tan fuertes en esta industria como la estadounidense Mondavi, la australiana Yellow y la española (con un pie en Chile) Torres, que se situó en lugar 15. Viña Concha y Toro es la única vitivinícola latinoamericana. El informe analiza en total un conjunto de aproximadamente diez mil marcas de vinos y licores, y en este ranking global Viña Concha y Toro apareció en lugar 24”

Por otro lado, el boletín on-line Argentinewines.com (del 18 de mayo de 2007) refiere que el informe que lleva por título “The Power 100”, de la consultora intangible Bussiness, consigna que Francia no tiene ninguna marca entre los 100 lugares, y que de las diez marcas mas importantes en el mundo 5 son de Estados Unidos de América, 4 de Australia y 1 de Chile: Viña Concha y Toro..

Viña Concha y Toro, S.A. elabora vino con casi setenta etiquetas diferentes, desde la más exclusiva (“Almaviva”) hasta las más populares (“Frontera” y “Sunrise”), pasando por “Don Melchor”, “Amelia”, “Marqués de Casa Concha”, “Terrunyo”, “Casillero del Diablo”y “Trío”. Al presente, la superficie cubierta de viñedos de Viña Concha y Toro es ---como quedó asentado líneas arriba--- de más de 8.300 hectáreas, localizadas en los principales valles de Chile: Maipo, Curicó, Maule, Rapel y Casablanca.

La presencia de los vinos de la marca “Concha y Toro” en nuestro país se remonta a los años finales de la década de los setenta, del siglo pasado. De entonces a la fecha ha ido incrementándose la comercialización de esos vinos chilenos en México. Baste decir que en 1996 fueron importadas sesenta y cuatro mil cajas (de doce botellas cada una, lo que hace un total de setecientas sesenta y ocho mil botellas), y apenas un lustro más tarde, en 2001, de acuerdo a las cifras oficiales de la empresa Concha y Toro, ingresaron a México doscientas mil cajas, lo que significa una importación de dos millones cuatrocientas mil botellas. En 2010 la exportación de vinos Concha y Toro a México fue de cuatrocientas noventa mil cajas, de 9 litros cada una. Esto equivale a una cantidad de cuatro millones cuatrocientos mil litros..Cabe agregar que los vinos de las marcas elaboradas por Viña Concha y Toro son comercializados en México por la empresa Digrans,

La cata “ciega” mensual número 204, correspondiente al mes de marzo de 2011, del Grupo Enológico Mexicano, se llevó a cabo el martes 8 de ese mes en el salón privado del restaurante “Valkiria”, de la ciudad de México.
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La Mesa de Catadores estuvo integrada esa tarde por los siguientes enófilos: Alejandra Vergara, Patricia Amtmann, Pilar Meré, Raymundo López Castro, Joaquín López Negrete, Gustavo Riva Palacio, Manuel García y Miguel Guzmán Peredo..

Las calificaciones están basadas en los parámetros que maneja el Grupo Enológico Mexicano. Aquellos vinos cuya calificación oscila entre los 50 y los 59 puntos son considerados “no recomendables”. Si la puntuación se halla comprendida entre los 60 y los 74 puntos, son juzgados “bebibles”. Una calificación entre los 75 y los 84 puntos permite evaluarlos como “buenos”. Si el puntaje oscila entre los 85 y los 94 puntos, son juzgados “muy buenos”. En el caso de que la calificación esté comprendida entre los 95 y los 100 puntos, entonces alcanzan la categoría de “extraordinarios”.

Los resultados fueron los siguientes:

Vinos blancos:

1.- Late Harvest Sauvignon Blanc Reserva Privada, cosecha 2004. Coupage de 85% Sauvignon Blanc, 10% Riesling y 5 % Gewürztraminer. 11.5% Alc. Vol. Guarda durante treinta meses en tanques de acero inoxidable, a baja temperatura. Valle del Maule. Viña Concha y Toro, Chile. Calificación: 90.00 puntos. Precio: $ 130.00 (botella de 375 ml)

2.-.Trío Reserva Chardonnay, Pinot Grigio y Pinot Blanc, cosecha 2008. 13.8% Alc. Vol. Coupage de 70% Chardonnay, 15% Pinot Grigio y 15% Pinot Blanc. El vino Chardonnay tuvo guarda en barrica francesa (el 60%) y en tanques de acero inoxidable (el 40%) durante siete meses. El vino Pinot Grigio tuvo guarda en tanques de acero inoxidable en sus borras finas, y el vino Pinot Blanc guarda en barrica francesa (de dos a tres años de uso) durante ocho meses. Denominación de Origen Valle de Casablanca. Viña Concha y Toro, Chile. .Calificación: 83.37 puntos. Precio: $ 151.00

3.- Espumoso Concha y Toro, Brut, sin añada.11.9% Alc.Vol. Coupage de 35% Chardonnay, 35% Riesling y 30% Chenin Blanc. Guarda de dos meses en tanques de acero inoxidable, con un trasiego. Valle Central. Viña Concha y Toro, Chile. Calificación: 82.87 puntos. Precio: $ 113.00

4.- Sauvignon Blanc Reserva Casillero del Diablo, cosecha 2009. Monovarietal 100% Sauvignon Blanc. 13.0 % Alc. Vol. Guarda en tanques de acero inoxidable, sobre sus lías, durante un periodo de tres a seis meses. Valle Central. Viña Concha y Toro, Chile. Calificación: 81.12 puntos. Precio: $ 132.00

Vinos tintos:

1.- Marqués de Casa Concha Reserva Especial, cosecha 2006. Monovarietal 100%. Cabernet Sauvignon. 14.8 % Alc. Vol. Crianza durante dieciséis meses en barrica francesa. Un tercio de las barricas nuevas, un tercio en barricas de segundo uso y un tercio en barricas de tercer uso. Denominación de Origen Puente Alto. Valle del Maipo. Viña Concha y Toro. Chile. Calificación: 92.12 puntos. Precio: $ 280.00

2.- Malbec Reserva Casillero del Diablo, cosecha 2009. Monovarietal 100% Malbec. 14.0% Alc. Vol. El 60% del vino tuvo crianza durante ocho meses en barricas de roble americano. Valle de Rapel. Viña Concha y Toro, Chile. Calificación: 87.87 puntos. Precio: $ 132.00

3.- Trio Reserva Merlot, Shiraz y Cabernet Sauvignon, cosecha 2007. 14.4% Alc. Vol. Coupage de 70% Merlot, 15% Shiraz y 15% Cabernet Sauvignon. Crianza en barrica francesa y americana durante doce meses. Valle de Rapel. Viña Concha y Toro, Chile. Calificación: 84.87 puntos. Precio: $ 157.00

4.-Carmenere Reserva Casillero del Diablo, cosecha 2009. Monovarietal 100% Carmenere. 14.0% Alc. Vol. El 70% del vino tuvo crianza durante ocho meses en barricas de roble americano. Valle de Rapel. Viña Concha y Toro, Chile. Calificación: 83.75 puntos. Precio: $ 132.00

A juicio de los catadores es encomiable la relación calidad/precio de todos los vinos degustados.

Al concluir la cata fue servida una deliciosa cena, preparada por Christian Mazrtínez, chef del restaurante “Valkiria”. La entrada fue Ensalada de pulpitos, aderezada con nopales en escabeche, rabanitos y zanahoria, en aguachile de chile serrano. En seguida sirvieron Camarones al ajillo con puré verde de perejil, condimentados con chile pasilla al vino blanco. El postre consistió en Parfait de maracuyá al vino blanco y salsa de cerezas negras al vino tinto. Una exquisitez.

Los vinos que acompañaron los manjares fueron los siguientes: Espumoso Concha y Toro, Brut, sin añada; Trío Reserva Chardonnay, Pinot Grigio y Pinot Blanc, cosecha 2008. Late Harvest Sauvignon Blanc Reserva Privada, cosecha 2004, y Marqués de Casa Concha Reserva Especial, cosecha 2006.
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viernes, 25 de febrero de 2011

EL VINO EN EL REFRANERO DE MEXICO Y ESPAÑA


La paremiología es la rama de la literatura que estudia todo lo relacionado a los refranes. Las voces populares, los dichos y dicharachos, así como infinidad de expresiones jocosas, encierran en unas cuantas palabras ---expresadas con sin igual gracia y donaire--- el profundo conocimiento del pueblo en torno a una circunstancia determinada. Los romanos dieron a los refranes el nombre de proverbium, y también el de adagium. Y salta a la vista que de esas voces latinas derivaron las palabras proverbio y adagio, de amplio uso entre nosotros, cuando se habla de esos “evangelios chiquitos”, como fueron llamados hace varios siglos.

Acerca de la gran variedad de nombres que tales expresiones tienen, conviene señalar que en el libro Refrán viejo nunca miente, obra del notable paremiólogo mexicano Herón Pérez Martínez, aparecen las siguientes: dichos, refranes, proverbios, adagios, sentencias, máximas, aforismos, dicharachos , decires, proloquios, apotegmas, paremias y hasta anejines o anejires.

En un libro que aún no he publicado (cuyo titulo es El comer y el beber en el refranero mexicano) he reunido casi novecientos refranes ---de extendido uso en México---estrechamente relacionados con la comida y la bebida, y, por ende, con las funciones corporales inherentes a la ineludiblemente cotidiana necesidad de alimentarse.

En esa obra me ocupo también de los refranes que tienen al vino y a la embriaguez (consecuencia lógica de la ingesta desordenada de las bebidas alcohólicas) como común denominador.

Primeramente enlistaré treinta y seis refranes en torno al vino, haciendo la necesaria aclaración que en México no existe (es indudable que esta sana y encomiable actitud alimenticia se viene incrementando, hoy en día, en un amplio sector de la población mexicana), como es común en otros países de Europa –inclusive como en Argentina y en Chile, donde sí se halla muy arraigado el hábito de acompañar los alimentos con vino—, la costumbre de beber vino a la hora de las comidas. Más todavía, en México es común designar con el nombre de vino cualquier clase de bebidas etílicas, trátese de fermentadas o de destiladas.

1.- A acocote nuevo, tlachiquero viejo.
2.- A boca de borracho, oídos de cantinero.
3.- A cena de vino, desayuno de agua.
4.- Agua de las verdes matas, tú me tumbas, tú me matas, tú me haces andar a gatas
5.- A las doce, una; y a la una, doce.
6.- Al maguey que no da pulque, no hay que llevar a acocote.
7.- Al pan, pan, y al vino , vino
8.- A mí no me toma el vino, soy yo quien me lo bebo.
9.- Al que va a la bodega por ver, se le cuenta beba o no beba
10.- Baco, Venus y tabaco, ponen al hombre flaco.
11.- Baraja, tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
12.- Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
13.- Comenzar con champaña y acabar con moscatel.
14.- Con amor y aguardiente, nada se siente.
15.- Con pan y vino se anda bien el camino.
16.- Contra las muchas penas, las copas llenas; contra las penas pocas, llenas las copas.
17.- El agua es para los bueyes y el vino para los reyes.
18.- El aguardiente es como el agua bendita: lo mismo sirve para un bautizo que para un entierro.
19.- El que quiera ser buen charro, poco plato y menos jarro.
20.- El que toma una vez pulque, su casa es un tinacal.
21.- El vino anima pero no ayuda.
22.- Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
23.- Los valientes y el buen vino no duran mucho tiempo
24.- Para beber pulque puro, beberlo en el tinacal.
25.- Para todo mal, mezcal; para todo bien, también.
26.- Quien con aguardiente cena con agua se desayuna.
27.- Quien es amigo del vino enemigo es de sí mismo.
28.- Quien ha bebido en pocillo no vuelve a beber en taza.
29.- Quien habiendo manzanilla bebe cerveza, ha perdido la cabeza
30.- Quien se entrega a la bebida, en poco estima su vida.
31.- Quien vive entre amor y vino, no se queje del destino.
32.- Si a este mundo vino, y no bebe vino, a que carajos vino.
33.- Si el vino te tiene loco, déjalo poco a poco.
34.- Sin contar a la mujer, lo más traidor es el vino.
35.- Toma vino, pero no dejes que el vino te tome a ti.
36.- Tras la sopa, la copa.

A continuación enlistare veintiséis refranes acerca de la embriaguez. Pero antes de entrar en materia quiero señalar algunas de las numerosas expresiones populares ampliamente utilizadas en México, que tienen estrecha vinculación con la ebriedad (Ivresse, en francés; ebrezza, en italiano; embriedade, en portugués), ya que son palabras, a mi parecer, en extremo curiosas y ocurrentes.

Ebriedad tiene como sinónimo embriaguez, vocablo que el Diccionario de la Real Academia Española define de la siguiente manera: “Trastorno temporal de las capacidades físicas o mentales causado por un consumo excesivo de bebidas alcohólicas, o por intoxicación de otras sustancias”.

En esta lista quedan, pues, las siguientes voces populares: borrachera, estar aconejado, andar a medios chiles, estar beodo, andar pedernal, guarapeta, andar pedo, cargarse una pítima de albañil, andar hasta atrás, estar briago, andar burro, estar cuete, estar hasta las chanclas y andar tuturusco, entre varias otras, En otros países se utilizan voces como cogorza, mamado, jumera, curda, melopea, mona y tranca.

Cabe agregar que la expresión estar pedo, o bien andar pedo, pudiera derivar (como lo asienta Guido Gómez de Silva, en su libro Diccionario Breve de Mexicanismos) “del español antiguo bebdo, bébedo “bebido, casi embriagado”, participio pasado de beber.


A continuación enlistaré aquellos refranes, ampliamente utilizados en México, que versan en torno a la embriaguez.

A boca de borracho, oídos de cantinero. Existen otros dos muy semejantes: uno es el siguiente: A palabras necias, oídos sordos; y el otro es: A chillidos de marrano, oídos de matancero.
Aguardiente y vino, borracho fino.
Borracho pero compracho.
Buena es el agua, que cuesta poco y nunca embriaga.
Cuando andes a medios chiles búscate medias cebollas.
De borracho que hace alarde de valiente, ríese la gente.
Dios mío, si borracho te ofendo, con la cruda me sales debiendo.
Divino licor, dulce tormento, ¿qué haces afuera?; vamos pa’dentro.
Dormir la mona.
El alcohol todo lo conserva, menos el trabajo.
El que una vez toma pulque, su casa es un tinacal.
Esta vida que llevo, sino fuera porque bebo, no la habría de merecer.
La embriaguez anima pero no ayuda.
Lo que en el pobre es borrachera, en el rico es alegría.
Los borrachos son el hazmerreír de los muchachos.
No bebe en cedazo porque todo se le tira.
No es borracho el que ha bebido, sino el que sigue bebiendo.
No es bueno empinar el codo, porque el que es borracho es todo.
No hay borracho que coma lumbre.
No tiene la culpa el pulque sino el briago que lo bebe.
Para agarrar borrachera, bueno es el vino cualquiera.
Para el catarro el jarro, y si no se quita la botella.
Quien es amigo del vino es enemigo de si mismo.
¿Quieres conocer a un hombre? ¡Emborráchalo!
Solo pedo o dormido no se siente lo jodido.
Toma vino, pero no dejes que el vino te tome a ti.

En seguida transcribiré once frases célebres que aluden a las consecuencias de ingerir en exceso bebidas etílicas.

1. ¿A qué mal no conduce la embriaguez? Revela los secretos, exagera nuestras esperanzas y nos arroja a la pelea. HORACIO
2. Con la embriaguez los hombres abrevian muchas veces su existencia. JOHN BUNYAN.
3. Cuando la violencia del vino se deja sentir en el alma, hace salir los vicios que se albergan en ella. La embriaguez no los hace nacer. Simplemente los pone de manifiesto. LUCIO ANNEO SÉNECA
4. Dos excesos se deben evitar en el comer y en el beber: la embriaguez y la gula. Consulta la necesidad y no te dejes arrastrar por el deseo desordenado del apetito. LUCIO ANNEO SÉNECA
5. El vino bebido con exceso, además de hacer perder la hermosura, acorta los días de la vida. SEXTO PROPERCIO.
6. La embriaguez deteriora la salud, desorganiza la mente y castra a los hombres. Revela secretos, es pendenciera, lasciva, desvergonzada, peligrosa y enloquecedora. WILLIAM PENN
7. La embriaguez es la ruina de la razón. Constituye una vejez prematura. Una muerte temporal. SAN BASILIO
8. La embriaguez es simplemente una demencia voluntaria. LUCIO ANNEO SÉNECA.
9. La embriaguez es un suicidio transitorio. La felicidad que proporciona es puramente negativa, pues constituye una cesación momentánea de la desdicha. BERTRAND ROUSSELL.
10. La embriaguez hace a unos hombres necios, o otros bestias, y a otros más demonios. H.G. BOHN.
11. La gente astuta cuando quiere averiguar el verdadero carácter de un hombre. Lo emborracha. MARTÍN LUTERO

. A continuación enlistaré 167 refranes acerca del vino, conforme se escuchan en España.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Abril frío, poco pan y mucho vino
A catarro gallego, tajada de vino.
Aceite y vino, bálsamo divino
Aceitunas amargas, con el vino se pasan.
A cena de vino, desayuno de agua.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
Agua beba quien vino no tenga
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
Aguar el vino es criminal desatino
Ajo crudo y vino puro pasan el puerto seguro.
Ajo curado y vino puro, pasan el puerto seguro.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
A la mujer y al vino, con tino
Al catador que no es buen oledor, le falta mucho de lo mejor
Alforjas y buen vino hacen corto el camino
Al pan, pan, y al vino, vino.
Al que no fuma ni bebe vino, le sabe la boca a niño.
Al vino y al niño, hay que cuidarlos con cariño
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos, y a la mañana dan asco.
Amor es el vino que más pronto se avinagra.
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
Aunque se pudran las uvas, siempre habrá vino pa' zurras.
Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
Bachiller en medicina, confunde el vino con la orina.
Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.
Bebe cada día vino
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Bebe el vino en vidrio; y si el vino es generoso, en cristal precioso.
Bebe leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
Bebe vino, no bebas el seso.
Bebe vino manchego y te pondrá como nuevo.
Bebe vino y come queso y llegarás a viejo.
Bebe vino y come queso, y sabrás que es eso.
Beber en Jerez cerveza, no cabe mayor simpleza.
Beber, hasta la hez.
Beber y comer pescado, requieren de cuidado.
Bebido con buenos amigos, sabe bien cualquier vino.
Bebido el vino, perdido el tino.
Bebiendo con la bota, aunque bebas mucho, no se nota.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
Bueno es el vino, cuando es del fino.
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
Carne de cochino, pide vino
Clases de vino sólo hay dos, el bueno y el mejor.
Come, niño, y crecerás; bebe, viejo, y vivirás
Comer sin vino, comer mezquino.
Con buen queso y mejor vino, es más corto el camino.
Con caracoles picantes, vino abundante.
Con pan y vino se anda el camino
Cuando quieras nombrar un licor divino, dí ¡vino!
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
Dar a la bota un beso, no es grave exceso; darlo a una mujer lo suele ser.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
Del mal vino, buena borrachera.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Después de comer, ni vino, ni mujer.
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
Después del arroz, pescado y tocino, se bebe buen vino.
De un cólico de vino y espinacas no se muere ningún Papa.
Día de San Martino, todo mosto es buen vino.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Donde ajos hay, vino habrá.
Donde hay buen vino y la tabernera es guapa, allí se me caiga la capa.
Dulce y vino, borracho fino.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
El arandino se lava con vino, lo lleva de camino y lo bebe de continuo.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
El borracho fino, después del dulce, vino.
El borracho fino, tras la leche, vino.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
El buen vinagre del buen vino sale.
El buen vino, darlo a probar es darlo a comprar
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
El buen vino, de sí propio es padrino.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
El buen vino, en cristal fino; y el peleón, en el jarro o en el porrón.
El buen vino en vaso chico.
El buen vino no merece probarlo quien no sabe paladearlo.
El buen vino para el catador fino.
El buen vino resucita al peregrino.
El buen vino, se bebe en cristal o en vidrio.
El buen vino se ha de beber en cristal fino.
El buen vino sin ramo se vende.
El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.
El buen vino, venta trae consigo.
El mejor vino se puede tornar vinagre.
El mejor vino se torna vinagre.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.
Variante: El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino que salte a ellos.
Variante: El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
El pan es freno del vino.
El pez fresco, frito y frío, y tras él, vino.
El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué vino?
El tabaco, el vino y la mujer, al hombre echan a perder.
El trigo en la panera, y el vino en la bodega.
El vino abre el camino.
El vino alegra el ojo, limpia el diente y sana el vientre.
El vino casi es pan.
El vino comerlo, y no beberlo.
El vino, comido mejor que bebido.
El vino con el amigo.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
El vino de cepas viejas calienta hasta las orejas.
El vino de Jerez, ya no lo deja quien lo probó una vez.
El vino, de la verdad es amigo.
El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
El vino desde que lo pisaron, por huir de los pies se sube a la cabeza.
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
El vino en jarro cura el catarro.
El vino es la ganzúa de la verdad.
El vino es la leche de los viejos.
El vino es la teta del viejo.
El vino es un traidor: primero es amigo y después, enemigo.
El vino ha ahogado a más hombres que el mar.
El vino hace reír, hace dormir y los colores al rostro salir.
El vino más bueno, para quien no sabe mearlo, es un veneno.
El vino no tiene vergüenza.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
El vino poco, puro y a menudo.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
El vino por el color, el pan por el olor y todo por el sabor.
El vino puro dirá quién es cada cual.
El vino puro dirá quién es cada uno.
El vino y el sol alegran el corazón
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
El vino y la mujer se burlan del saber.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
En bien cortar y en vino echar, bien veo quién me quiere bien y quién me quiere mal.
En casa con hombres y sin vino, todo anda mohíno.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
En casa del rico, el vinagre se vuelve vino.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
En habiendo vino, aceite y manteca de cerdo, media botica tenemos.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Estreno de traje fino, preciso chorreón de vino.
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
Más vale el vino peor que el vino mejor.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
No hay mejor refrán que buen vino y buen pan
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
Pan de ayer, carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
Quien bien come y bien bebe, sólo de viejo se muere.
Quien come y no bebe, mal digiere.
Quien tiene pan y vino, y se queja, es un pollino.
Si al mundo vino, y no toma vino a que vino.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
Tinto con jamón es buena inyección.
Tres propiedades tiene el vino: hace freír, hace dormir y los colores al rostro salir.
Vino tinto con la vaca, y blanco con la espinaca.
Vino y mujeres dan más pesares que placeres
Viña que da mal vino, no vale un comino.
Ya decía Salomón que el buen vino alegra el corazón.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.

Yantar sin vino, convite canino

lunes, 14 de febrero de 2011

VISITA A VIÑEDOS "LA REDONDA", EN QUERETARO


Pocos kilómetros adelante de la pintoresca población queretana de Tequisquiapan, exactamente en el kilómetro 33.5 de la carretera que enlaza las ciudades de San Juan del Río y Ezequiel Montes, se localiza el municipio denominado Ezequiel Montes. Allí se ubican los Viñedos La Redonda, cuya antigüedad puede remontarse a poco más de treinta y cinco años, ya que desde entonces la viticultura en ese sitio permitió la producción de uvas para otras dos bodegas vinícolas, como Martell de México, donde eran elaborados ---en la década de los años setentas--- los vinos Clos San José (blanco y tinto) y el espumoso Domaine San José, y Cavas de San Juan, lugar éste de origen de los vinos de la marca Hidalgo.
En la página oficial de Viñedos La Redonda leo que “Con una historia de más de 35 años como vinicultores, nuestra casa ha emprendido la aventura de elaborar sus propios vinos, materializando así la amplia tradición vitivinícola de esta región de parajes semidesérticos y caprichoso clima, para ello nuestros vinos han sido concebidos con el sello regional que nace en el estado de Querétaro, con cepas adaptadas a esta tierra que con su ubicación geográfica en 1,950 sobre el nivel de mar, equivalente a 20° latitud Sur, coloca a esta región en una área similar a la mediterránea, que le permite a Viñedos La Redonda brindar al conocedor y no conocedor de vinos, un producto que puede equipararse con los vinos de las mejores áreas vitivinícolas del mundo. La segunda etapa, iniciada apartir de 2003, se da con la presentación al mercado de nuestras etiquetas de vinos tranquilos La Redonda (vinos jóvenes o de mesa), Orlandi (vinos varietales y con crianza) y Sierra Gorda (vinos de alta gama, vinos de guarda)” Hasta aquí esa cita..
En las quinta década del siglo pasado llegó a México Vittorio Bortoluz, procedente de su natal Italia, y fue en Baja California donde retomó su tarea de viticultor, elaborando uvas para los vinos “Urbinón” y “Terrasola”, que en aquellos lejanos años comenzaban a fincar cierto prestigio para los vinos mexicano. A principios de la década de los años setentas Vittorio Bortoluz y su hijo Claudio se afincaron en el Rancho La Redonda para dar forma al proyecto que los animaba como viticultores y vinicultores.
De las ciento sesenta hectáreas iniciales hoy en día cuentan con trescientas treinta, en el llamado “Corredor vitivinícola de Querétaro”, y por su ubicación geográfica puede decirse que son los viñedos más meridionales del hemisferio Norte.
Viñedos La Redonda ha impulsado notoriamente el interés hacia los vinos nacionales, especialmente con sus festivales a los cuales concurren nutridos contingentes de enófilos.
El año 2010 tuvo lugar en esta bodega la primera edición del Festival de 100 vinos mexicanos, que tuvo una asistencia de aproximadamente tres mil cien personas, que allí pudieron degustar algunos de los ciento diecinueve vinos de once bodegas vitivinícolas de México, que fueron presentados en esa ocasión. Para este año de 2011 (los días sábado 19 y domingo 20 de febrero) está programada la segunda edición de este interesante festival enológico.
A más de esta celebración Viñedos La Redonda organiza otras festividades, como el Festival de la Primavera, el Festival de Italia, las Fiestas de la Vendimia y el Festival de Otoño, en los cuales los visitantes pueden degustar no sólo los vinos elaborados en esa empresa, sino de muchas otras bodegas nacionales.
El sábado 12 de febrero nos reunimos algunos miembros del Grupo Enológico Mexicano en el restaurante “Los Arcos” (un par de kilómetros adelante de la caseta de peaje de “Palmillas”), y allí, de nueva cuenta almorzamos barbacoa acompañada del vino espumoso de la marca “Orlandi”, lo que ---tenemos sabido--- constituye un excelente maridaje para ese platillo. Al terminar ese delicioso desayuno fuimos a Viñedos “La Redonda”, donde nos esperaban Miguel Ángel de Santiago, enólogo de esta bodega vitivinícola, y Liliana Jurado Pacheco, gerente comercial y de relaciones públicas. Después de escuchar una breve explicación acerca de los viñedos y de visitar la sala de vinificación, procedimos a degustar ocho vinos elaborados en esta empresa. En la cata estuvo presente Miguel Ángel de Santiago, quien ---al concluir la degustación analítica--- hizo pormenorizada descripción de cada uno de los vinos evaluados. .
La cata “ciega” mensual número 203, correspondiente al mes de febrero de 2011, del Grupo Enológico Mexicano, se llevó a cabo el sábado 12 de ese mes en el salón privado cata de “La Redonda”. .
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La Mesa de Catadores estuvo integrada esa tarde por los siguientes enófilos: Darío Negrelos, Raymundo López Castro, Rafael Fernández Flores, Gustavo Riva Palacio y Miguel Guzmán Peredo..

Las calificaciones están basadas en los parámetros que maneja el Grupo Enológico Mexicano. Aquellos vinos cuya calificación oscila entre los 50 y los 59 puntos son considerados “no recomendables”. Si la puntuación se halla comprendida entre los 60 y los 74 puntos, son juzgados “bebibles”. Una calificación entre los 75 y los 84 puntos permite evaluarlos como “buenos”. Si el puntaje oscila entre los 85 y los 94 puntos, son juzgados “muy buenos”. En el caso de que la calificación esté comprendida entre los 95 y los 100 puntos, entonces alcanzan la categoría de “extraordinarios”.

Los resultados fueron los siguientes:

Vinos blancos:

1.- Chardonnay Sierra Gorda, cosecha 2008. Monovarietal 100% Chardonnay. 12.5% Alc. Vol. Crianza en barrica de roble americano y francés. Calificación: 86.00 puntos: Precio: 327.00

2.- Orlandi Sauvignon Blanc, cosecha 2009. Monovarietal 100% Sauvignon Blanc. 12.5% Alc. Vol. Crianza de 12 meses en barrica de roble americano. Calificación: 85.20 puntos. Precio: $ 112.00
3.- La Redonda Blanco Seco cosecha 2009, Coupage de 50% Chanin Blanc, 30% Trebbiano y 20% Moscatel. 12.5% Alc. Vol. Calificación: 80.80 puntos. Precio: 94.00

Vino rosado:

Orlando Rosado Seco, cosecha 2009. Monovarietal 100% Cabernet Sauvignon, 12.5% Alc. Vol, Sin barrica. Calificación: 83.80 puntos. Precio: 112.00

Vinos tintos:
1.- Sierra Gorda Roble Francés, cosecha 2008. Coupage de 80% Cabernet Sauvignon y 20% Merlot. 12.5% Alc,. Vol. Crianza de 15 meses en barrica de roble francés y posterior reposo durante 14 meses en botella. Calificación: 87.40 puntos. Precio:$ 519.00
2.- Sierra Gorda Roble Americano, cosecha 2008. Coupage de 70 % Cabernet Sauvignon, 20% Merlot y 10% Malbec. 12.5 % Alc. Vol. Crianza de 14 meses en barrica de roble americano y posterior reposo en botella durante 14 meses, Calificación: 87.20 puntos. Precio: $ 440.00
3.- Orlandi Merlot Cabernet Sauvignon, cosecha 2008. Coupage de 60.% Merlot y 40% Cabernet Sauvignon. 12.5% Alc. Vol. Crianza de 12 meses en barrica americana y posterior reposo en botella durante 16 meses. Calificación: 86.60 puntos. Precio: $ 175.00
4.- Orlandi Cabernet Sauvignon Malbec, cosecha 2008. Coupage de 65% Cabernet Sauvignon y 35% Malbec. 12.5% Alc. Col, Crianza de 12 meses en barrica americana y posterior reposo en botella durante 14 meses. Calificación: 85.00 puntos. Precio: $ 175.00.
Es conveniente enfatizar en el hecho de que de los ocho vinos degustados de Viñedos "La Redonda" seis vinos superaron los 85 puntos de calificación, lo que pone de manifiesto, claramente, la encomiable calidad de esos caldos báquicos.

miércoles, 9 de febrero de 2011

CATA DE VINOS DE EUROPA Y AMERICA


Quien no ama el vino, las mujeres y el canto,
será un imbécil para el resto de su vida.

MARTÍN LUTERO (1483-1546).


La tarea de revisar periódicamente los diversos boletines electrónicos referentes al vino, permite, a mi parecer, conocer los juicios y opiniones de las personas directamente involucradas con esta deleitable actividad que es la enofilia. De esta manera, la persona interesada en conocer los pormenores del mundillo del vino puede informarse del cotidiano acontecer, mundial y nacional, en esta materia.

En su edición correspondiente al 6 de enero de 2011 el periódico El Mercurio, de Santiago, la capital de Chile, consigna que “ Las exportaciones de vinos chilenos crecieron un 9,9 por ciento en volumen y un 12,1 por ciento en valor en doce meses (diciembre 2009-noviembre 2010) respecto de igual período anterior, informaron hoy fuentes empresariales. En volumen, esas exportaciones alcanzaron a 737,56 millones de litros y en valor sumaron 1.528,86 millones de dólares, precisó el informe, de la asociación empresarial “Vinos de Chile”. Las ventas al exterior de esos vinos embotellados aumentaron en esos doce meses un 10,5% en volumen, hasta los 419,73 millones de litros y un 11,4% en valor, hasta los 1.258,43 millones de dólares. También facilitó cifras correspondientes al período de enero y noviembre de 2010, en el que las exportaciones crecieron un 7,0 por ciento en volumen, hasta los 671,22 millones de litros y un 11,6% en valor, hasta los 1.416,06 millones de dólares, respecto de igual período del año 2009. Entre diciembre de 2009 y noviembre de 2010 el principal destino de los vinos chilenos fue el Reino Unido, con 10,25 millones de cajas (de nueve litros cada una) y 212,334 millones de dólares. Le siguieron Estados Unidos (7,61 millones de cajas y 209,92 millones de dólares) y Canadá (2,10 millones de cajas y 80,69 millones de dólares)”

Por lo que respecta a la producción, consumo y exportación de vino en España, leí en el portal Vinos de los Andes el artículo titulado España no es capaz de beber todo su vino, donde queda asentado que “ preocupa, y mucho, la caída del consumo de vino per cápita en España, que se sitúa en 18 litros por persona y año. Algo incomprensible para un país productor como el nuestro, en donde el vino se ha considerado siempre un producto alimenticio más, ligado a nuestra dieta y cultura. En Suiza, por ejemplo, cada habitante consume una media de 42 litros al año, y eso sin hablar de Francia, Italia o Portugal, países productores, que nos triplican en consumo. Cada año parece que se ha tocado fondo y va a empezar la remontada, pero ese fondo no aparece nunca, aunque quizá llegue en 2011. El declive está resultando imparable. En 1980, cuando empieza a producirse la explosión del vino de calidad en España, arrancan las denominaciones de Ribera de Duero, Rías Baixas y sus albariños, y la gran revolución de calidad de Rioja. Por todas partes empiezan a surgir bodegas nuevas, bien equipadas, con enólogos preparados, mimando la viticultura. El consumo estaba entonces en unos 50 litros por cabeza, igualando el de la cerveza.
Treinta años después, por cada litro de vino que se consume, se beben tres de cerveza. Es sorprendente, y parece que mientras mejor hacemos los vinos, menos los bebemos. Este desfase se achaca a que no hay un público nuevo de recambio. Los jóvenes que beben le pegan más a la cerveza y a los destilados, pero el vino les parece elitista, un producto caro de personas mayores, al que acceden cuando van a un restaurante o cuando organizan una cena en su propia casa.

“Ante este panorama desolador, parece una paradoja decir que se empieza a salir de la crisis. Pero así es, gracias a que ya se exporta casi la tercera parte del vino que se produce. Las exportaciones de vino alcanzaron los 1.507 millones de euros hasta octubre de 2010, un 8,2% más que en el mismo periodo del año anterior, según datos del Observatorio Español del Mercado del Vino, perteneciente a la patronal del sector. En volumen se ha crecido más aún en esos diez meses, con 1.432 millones de litros exportados, un 15,2% más”.

El día que se llevó a cabo la cata motivo de esta crónica leí un comunicado del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada Rioja, en cuya parte medular señalaba lo siguiente: “Rioja ha demostrado una vez más por qué es la Denominación de Origen. líder de los vinos españoles y una de las grandes zonas vinícolas del mundo. Su capacidad de recuperación ante los efectos de la crisis económica se ha puesto de manifiesto en el balance final de comercialización del año 2010, que ha alcanzado un volumen total de 267 millones de litros, lo que representa un crecimiento del 13,5%, es decir, 31 millones de litros más que el año anterior. Exportación y vinos con crianza en barrica han sido los principales protagonistas de este importante aumento de las ventas, que casi ha permitido recuperar el descenso experimentado durante los dos primeros años de la crisis.


Según las estadísticas elaboradas por el Consejo Regulador, del total de 267 millones de litros comercializados el pasado año, 240 corresponden a vinos tintos (el 90%), 14,5 a vinos blancos y 12,5 a vinos rosados. Las ventas en el mercado español han alcanzado los 181,2 millones de litros (68% del total), con un crecimiento del 10,7%, mientras que al mercado internacional se han exportado un total de 85,9 millones de litros (32%), con un crecimiento del 18,5%. En ambos mercados Rioja ostenta un destacado liderazgo respecto al conjunto de las Denominaciones españolas, con una cuota en torno al 40% del total de las ventas en cuanto a volumen, porcentaje aún más elevado en cuando al valor”.
Por otro lado, considero conveniente mencionar que la Organización Internacional de la Viña y el Vino (O.I.V.) es un organismo intergubernamental que agrupa a 43 Estados miembros, productores de vino en todo el mundo. En América figuran únicamente como miembros los siguientes cinco países: Argentina, Brasil, Chile, Perú y Uruguay. De acuerdo a los informes emitidos por ese organismo la producción mundial de vino en 2010, osciló entre 25.500 millones y 26.400 millones de litros. Los tres primeros países fueron Francia (4.475 millones de litros), Italia (4.258 millones de litros) y España (3.500 millones de litros)

Hace un mes, el 7 de enero de 2011, leí el cometario de quien firma sus escritos con el seudónimo de Apicio Gourmet. Allí aparece lo que a continuación transcribo, acerca de la comercialización de vinos en México: “Las empresas vitivinícolas extranjeras ponen sus ojos en México, vislumbrando un gran mercado donde invertir dentro de los próximos años. .El vino mexicano está experimentado un fuerte auge a pesar de que su consumo per capita sigue siendo muy bajo. ¿Cómo? En comparación con países como España, Italia o Francia, donde el consumo se estima en 50 litros per cápita, aproximadamente, en México alcanza apenas los 550 ml. por persona, situación que no ha variado mucho durante los últimos años. Pero, contrario a lo que muchos pueden pensar, dicha situación no es tan negativa. Que los índices de consumo no hayan cambiado durante una recesión mundial tan profunda como la reciente es un verdadero signo de crecimiento, especialmente cuando la mayoría de los países redujo dicho porcentaje.

“Dicho de otra forma: obviando la crisis, se puede decir que el consumo aumentó. En 2009, por ejemplo, se alcanzaron ventas de 66 millones de litros, incrementándose en 2% con respecto al año anterior. Incluso un estudio de la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en el país, llamado "El Mercado del Vino en México", estimó una tasa de crecimiento anual de consumo aproximada de 12% para los próximos años. Según los expertos del sector, se puede considerar la venta de vino en México como "un mercado en pleno ascenso", donde cada año aumenta tanto la producción de vino nacional e importaciones de vino extranjero, como su consumo. En el país existe una cantidad importante de marcas (más de dos mil etiquetas) aunque muchas son nuevas. De hecho, se estima que 33% de las etiquetas vendidas son recién incorporadas al mercado, es decir, se sustituyen rápidamente unas a otras”. Hasta aquí esa trascripción.

La cata “ciega” mensual número 202, correspondiente al mes de febrero de 2011, del Grupo Enológico Mexicano, se llevó a cabo el martes 8 de ese mes en un salón privado del restaurante “Valkiria”. Para esta degustación analítica fueron seleccionados ocho vinos comercializados en México por Bodegas La Negrita, que fueron elaborados en Argentina, Chile, España y México..Por lo tanto, podría decirse que fue una cata en la que fueron evaluados algunos vinos del “Viejo” y del “Nuevo” mundos.
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La Mesa de Catadores estuvo integrada esa tarde por los siguientes enófilos: Patricia Amtmann, Areli Curiel, Philippe Seguin, José Del Valle Rivas, Manuel García, Roberto Quaas Weppen, Darío Negrelos, Mauricio Romero Gatica, Raymundo López Castro, Rafael Fernández y Miguel Guzmán Peredo..

Las calificaciones están basadas en los parámetros que maneja el Grupo Enológico Mexicano. Aquellos vinos cuya calificación oscila entre los 50 y los 59 puntos son considerados “no recomendables”. Si la puntuación se halla comprendida entre los 60 y los 74 puntos, son juzgados “bebibles”. Una calificación entre los 75 y los 84 puntos permite evaluarlos como “buenos”. Si el puntaje oscila entre los 85 y los 94 puntos, son juzgados “muy buenos”. En el caso de que la calificación esté comprendida entre los 95 y los 100 puntos, entonces alcanzan la categoría de “extraordinarios”.

Los resultados fueron los siguientes:

Vinos blancos:

1.- Viña Esmeralda, cosecha 2009. 11.5% Alc. Vol.. Coupage de 85% Moscatel y 15% Gewurztraminer. Bodega Miguel Torres. Vilafranca del Penedés, Cataluña, España. . Calificación: 84.44 puntos. Precio: $ 125.00 .

1.- (Empate) Gran Vino Blanco, cosecha 2004. 13.4% Alc. Vol. Coupage de 96% Sauvignon Blanc, 2% Chenin Blanc y 2% Chardonnay. Chateau Camou, S.A. Valle de Guadalupe, Ensenada, Baja California, México. Calificación: 84.44 puntos. Precio: $ 350.00.

Vinos tintos:

1.- Perpetual, Salmos, cosecha 2005. 15.0 % Alc. Vol. . Coupage de Garnacha Tinta y Cariñena Denominación de Origen Priorat . Crianza durante 16 meses en barrica nueva de roble francés. Bodega Miguel Torres, S.A Vilafranca del Penedés, Cataluña, España. .. Calificación: 87.78 puntos. Precio: $ 500.00

2.- Manso de Velasco, cosecha 2006. (Viñas Viejas). 14.0 % Alc. Vol. . Monovarietal 100% Cabernet Sauvignon. Valle de Curicó, Chile. Crianza durante 18 meses en barrica nueva de roble francés (Nevers), y posterior reposo en botella durante 10 meses. Calificación: 86.44 puntos. Precio: $ 550.00.

3.- Primus Merlot Salentein, cosecha 2003. 15.5% Alc. Vol. . Monovarietal 100% Merlot. . Crianza durante 20 meses en barrica nueva de roble francés, y. posterior reposo en botella durante 12 meses. Producción limitada a 28.199 botellas. Alto Valle de Uco. Bodega Salentein. Mendoza, Argentina. Calificación: 85.00 puntos. Precio: $ 790.00.

4.- Arzuaga Crianza, cosecha 2006. 13.5% Alc. Vol. Coupage de 95% Tempranillo y 5% Merlot,. Denominación de Origen Ribera del Duero. Crianza durante 14 meses en barrica de roble americano. Bodega Arzuaga Navarro. Quintanilla de Onésimo, Valladolid, España. Calificación: 84.89 puntos. Precio: $ 372.00.

5.- Prestigio Matarromera, cosecha 2005. 14.0% Alc. Vol. . Monovarietal 100% Tempranillo. Denominación de Origen Ribera del Duero. Crianza durante 9 meses en barrica americana y de 9 meses en barrica de roble francés, Bodegas Matarromera. Valbuena del Duero, Valladolid, España. Calificación: 84.78 puntos. Precio: $ 890.00

6.- Marqués de Vargas, Reserva, cosecha 2003. 14% Alc. Vol. Coupage de Tempranillo, Mazuelo, Graciano y Cabernet Sauvignon. Denominación de Origen Calificada Rioja. Crianza durante veintitrés meses en barrica nueva de roble de Rusia. Bodegas y viñedos del Marqués de Vargas. Logroño, Rioja, España, Calificación: 82.23 puntos. Precio: $ 884.00.

Los catadores eligieron “mejor etiqueta” y “mejor botella” la del vino Viña Esmeralda, en el caso de los vinos blancos, y en los tintos la “mejor etiqueta” registró empate entre los vinos Perpetual Salmos y Manso de Velasco..

Al finalizar esta degustación fue servida una apetitosa cena preparada por Christian Martínez, Chef del restaurante “Valkiria”. El primer tiempo fue Ensalada Valkiria, una sabrosa variante de la clásica Ensalada César. El manjar principal consistió en una ración del pescado llamado “Escolar” (igualmente llamado “Bruja”, con salsa bernesa aderezada con hongos, epazote y salsa de chile cascabel. El postre fue pastel de calabaza con helado de pitaya.

Armonizamos tan sápida cena con los siguientes vinos. Gran Vino Blanco, de Chateau Camou , cosecha 2004 (México), Marqués de Vargas, Reserva, cosecha 2003, y Prestigio Matarromera, cosecha 2005 (ambos de España).