lunes, 14 de noviembre de 2011

LOS MEJORES VINOS EN MEXICO, EN 2011, SEGUN EL GRUPO ENOLOGICO MEXICANO


Bien loco es quien no gusta de beber, pues

el vino nos llena de una voluptuosa ebriedad.

El vino nos invita a bailar, y nos hace olvidar

nuestros males.

EURIPIDES (480-406 A.C.)


En Enero de 1995 dieron principio las catas “ciegas” mensuales del Grupo Enológico Mexicano, habiéndose realizado, hasta el mes de Noviembre de 2011, doscientas trece de estas degustaciones analíticas de vinos. De ese crecido número, 192 han sido realizadas en un salón privado de un restaurante de la ciudad de México. Quince catas más han tenido por escenario hermosos parajes de la alta montaña de México, a una altitud aproximada de 4.000 metros. Dos de ellas a 4.600 metros de altitud, lo que las hizo ---en su momento--- las degustaciones sensoriales a mayor altura en el mundo. Otras seis catas más han sido realizadas en diversos sitios al aire libre. Una en una trajinera, navegando en una embarcación de este tipo en el Parque Ecológico Xochimilco. Otra en un globo aerostático (la Primera cata en México a bordo de un globo), a mil metros sobre el nivel del suelo, en Tequisquiapan, Querétaro. Una más a la orilla de un lago de montana, a 1.850 metros sobre el nivel del mar, en Valle de Bravo. Otra en Temixco, Morelos. La restante a bordo del buque escuela velero “Cuauhtémoc, de la Secretaría de Marina, surto en Acapulco. En 2011 realizamos otra cata oficial del Grupo ---la número 203--- en la sala de degustación de Viñedos La Redonda, en Querétaro.

Desde aquellos lejanos días los resultados de cada una de las catas aparecieron publicados en diversos medios de comunicación. Generalmente se trataba, en años anteriores, de publicaciones impresas, como los diarios “El Universal”, “Novedades”, “Excelsior”, “El Financiero”, “El Economista”, a más de otras revistas en las cuales solía yo, en su momento, escribir semanalmente diversas crónicas gastronómicas y enológicas. Cabe agregar que desde 2003 los reportajes de todas las actividades del Grupo Enológico Mexicano (catas “ciegas”, conferencias, catas maridaje, catas dirigidas y comidas y cenas gourmet) aparecen en la página web www.enologicomexicano.com. Considero conveniente agregar que desde 2008 también figuran en el blog El Legado de Dionisios http://ellegadodedionisios-miguelguzmanpered.blogspot.com/ .

Además de estos portales de internet , igualmente aparecen en otras publicaciones on-line, como A Fuego Lento, de España; Barricas, de Perú, y Alta Gastronomía, de México, medios de comunicación éstos que publican, al presente, extensas crónicas acerca de la reiterada actividad enológica que lleva a cabo este grupo, las cuales tienen la finalidad de informar a los lectores acerca de la calidad de los vinos presentes en el mercado nacional.

En el año 2011 fueron realizadas 13 catas. En esas evaluaciones sensoriales fueron degustados 106 vinos. Por su procedencia: 29 vinos de México; 22 de España, 18 de Chile, 14 de Argentina; 8 de Bulgaria, 5 de Estados Unidos de América, 5 de Francia, 3 de Italia, 1 de Alemania y 1 de Australia. De los mencionados 106 vinos evaluados en 2011, cincuenta y un vinos ( 13 blancos y 38 tintos) alcanzaron una calificación superior a los 85 puntos, lo que equivale al 48.11%

Como punto de comparación con los resultados de los siete años anteriores (de 2004 a 2010) diré que en 2004 celebramos 12 catas y evaluamos 96 vinos. Veinte de ellos superaron los 85 puntos de calificación, lo que equivale al 20.83% de los caldos degustados.

En 2005 tuvieron lugar 15 catas, y fueron degustados 105 vinos, de los cuales. 40 de ellos rebasaron los 85 puntos, lo que equivale a un 38.09%. En 2006 el número catas “ciegas” fue de 16. Los vinos degustados fueron 106, y 30 quedaron ubicados por arriba de los 85 puntos, lo que equivale al 28.30% del total de vinos catados.

En 2007 tuvieron verificativo 14 catas. La degustación fue de 98 vinos, de los cuales 26 superaron la calificación de 85 puntos, cifra equivalente al 26.53%. Un año más tarde, en 2008, fueron realizadas 12 catas y los vinos evaluados sumaron 93, de los cuales 21 de ellos rebasaron los 85 puntos, lo que equivale al 22.58% del total.

El año 2009 hubo 15 catas. Fueron degustados 106 vinos, 46 de ellos alcanzaron una puntuación superior a 85 puntos, lo que equivale al 43.39% del total de vinos catados. En el año 2010 fueron realizadas 18 catas. En esas evaluaciones sensoriales fueron degustados 147 vinos. De los mencionados 147 vinos evaluados, ochenta y ocho vinos alcanzaron una calificación superior a los 85 puntos, lo que equivale al 59.86%

Las calificaciones están basadas en los parámetros que maneja el Grupo Enológico Mexicano. Aquellos vinos cuya calificación oscila entre los 50 y los 59 puntos son considerados “no recomendables”. Si la puntuación se halla comprendida entre los 60 y los 74 puntos, son juzgados “bebibles”. Una calificación entre los 75 y los 84 puntos permite evaluarlos como “buenos”. Si el puntaje oscila entre los 85 y los 94 puntos, son juzgados “muy buenos”. En el caso de que la calificación esté comprendida entre los 95 y los 100 puntos, entonces alcanzan la categoría de “extraordinarios”.

En la lista siguiente únicamente son incluidos aquellos vinos cuya calificación fue de 85 puntos o más, lo que pone de manifiesto que se trata de vinos “muy buenos”. Al final de cada mención al vino aparece, en mayúsculas, la razón social de la bodega productora o bien de la empresa comercializadora en México.

Vinos blancos

1.- Late Harvest Sauvignon Blanc Reserva Privada, cosecha 2004. Coupage de 85% Sauvignon Blanc, 10% Riesling y 5 % Gewürztraminer. 11.5% Alc. Vol. Guarda durante treinta meses en tanques de acero inoxidable, a baja temperatura. Valle del Maule. Viña Concha y Toro, Chile. Calificación: 90.00 puntos. Precio: $ 130.00 (botella de 375 ml)

Cata 204, del 8 de marzo. VIÑA CONCHA Y TORO (DIGRANS)

2.- Chardonnay Marimar Torres, cosecha 2007. Monovarietal 100% Chardonnay. 14.2% Alc. Vol. Denominación de Origen Russian River Valley. Unfiltered. California, Estados Unidos de América. Calificación: 89.16 puntos. Precio: $ 543.00 Cata 207, del 12 de junio (MIGUEL TORRES /MARIMAR TORRES ESTATE. BODEGAS LA NEGRITA)

3.-Milmanda, cosecha 2007. Monovarietal 100% Chardonnay. 14.0% Alc. Vol. D.O. Conca de Barberá. Cataluña, España. Crianza de 12 meses en barrica de roble francés en contacto con sus lías. Calificación: 87.66 puntos Precio: $ 551.00 Cata 207, del 12 de junio. MIGUEL TORRES (BODEGAS LA NEGRITA)

4.-Gran Lurton Corte Friulano. Cosecha 2009. Coupage de 75% Tokai Friulano, 20% Pinot Gris, 2.5% Torrontés y 2.5% Chardonay. 13.0% Alc. Vol. Crianza de ocho meses en barrica de roble francés. Viñedos y Bodega Lurton. Valle de Uco, Mendoza, Argentina. Calificación: 86.71 puntos. Precio: $ 480.00 Cata 211, del 13 de septiembre. LA SELECCIÓN DEL SOMMELIER

4.- (Empate) Cabernet Sauvignon, cosecha 2007. 13.5% Alc. Vol, Monovarietal 100% Cabernet Sauvignon. Crianza de 18 meses en barrica de roble francés. Calificación: 86.71 puntos. Precio: $325.00 Cata 212, del 11 de octubre. MONTE XANIC

5.- Arboleda Chardonnay cosecha 2008. Monovarietal 100% Chardonnay. 14.0% Alc. Vol. Denominación de Origen Valle de Casablanca, Viña Arboleda. Valle Central, Chile. Calificación: 86.50 puntos. Precio: $ 302.00 Cata 208, del 14 de junio. VINOS, VIÑEDOS Y BODEGAS (DOMENECH)

6.- Chardonnay Sierra Gorda, cosecha 2008. Monovarietal 100% Chardonnay. 12.5% Alc. Vol. Crianza en barrica de roble americano y francés. Calificación: 86.00 puntos:Precio: $ 327.00 Cata 203, del 12 de febrero VIÑEDOS LA REDONDA

6.- (Empate) Don Baltasar Chardonnay/Viognier, cosecha 2009. 13.8% Alc. Vol. Coupage de Chardonnay y Viognier. Fermentado en barrica nueva de roble francés. Calificación: 86.00 puntos. Precio: $ 195.00 Cata 210, del 9 de agosto. BODEGAS Y VIÑEDOS CASA MONTES.

7.- Chateau St. Jean, Fume Blanc, cosecha 2009. Coupage de 89% Sauvignon Blanc, 10% Semillon y 1% Viognier. 13.6% Alc. El 67% del vino tuvo su fermentación en tanques de acero inoxidable y el restante 33% ---sur lies-- en barricas de roble francés y americano, sur lies. Chateau St. Jean. Sonoma County, California. Estados Unidos de América. Calificación: 85.83 puntos. Precio: $ 315.00 Cata 208, del 14 de junio. VINOS, VIÑEDOS Y BODEGAS

8.- Chateau Domecq Blanco, cosecha 2009. 14.3 % Alc. Vol. Coupage de Chardonnay y Viognier. Fermentación en barrica de roble francés y crianza de seis meses en las mismas barricas. Casa Pedro Domecq. Valle de Calafia. Ensenada, Baja California. Calificación: 85.80 puntos. Precio: $ 133.00 Cata 209, del 12 de julio. CASA PEDRO DOMECQ

9.-Ramirana Gran Reserva Sauvignon Blanc/Gewürztraminer. Cosecha 2009. Coupage de 70% Sauvignon Blanc y 30% Gewürztraminer. 13.5% Alc. Vol. Viña Ventisquero. Chile. Calificación: 85.71 puntos. Precio: $ 339.99 Cata 211, del 13 de septiembre LA SELECCIÓN DEL SOMMELIER

10.- Orlandi Sauvignon Blanc, cosecha 2009. Monovarietal 100% Sauvignon Blanc. 12.5% Alc. Vol. Crianza de 12 meses en barrica de roble americano. Calificación: 85.20 puntos. Precio: $ 112.00 Cata 203, del 12 de febrero VIÑEDOS LA REDONDA

11.- Dr. Loosen Riesling, cosecha 2009. Monovarietal 100% Riesling. 8.5% Alc. Vol. Qualitätwein. Loosen Bros, Bernkastel/ Mosel. Deutschland. Calificación: 85.16 puntos. Precio: $ 300.00 Cata 208, del 14 de junio. VINOS, VIÑEDOS Y BODEGAS

Vinos tintos:

1.- Marqués de Casa Concha Reserva Especial, cosecha 2006. Monovarietal 100%. Cabernet Sauvignon. 14.8 % Alc. Vol. Crianza durante dieciséis meses en barrica francesa. Un tercio de las barricas nuevas, un tercio en barricas de segundo uso y un tercio en barricas de tercer uso. Denominación de Origen Puente Alto. Valle del Maipo. Viña Concha y Toro. Chile. Calificación: 92.12 puntos. Precio: $ 280.00 Cata 204, del 8 de marzo. VIÑA CONCHA Y TORO (DIGRANS)

2.- Grans Muralles, cosecha 1999. Coupage de. Garró y Samsó, combinadas con Monastrell (también llamada Mourvedre), Garnacha Tinta, Mazuelo y Cariñena. 14.5% Alc. Vol. Denominación de Origen Conca de Barberá. Cataluña, España. Crianza de 18 meses en barrica nueva francesa, de Allier. Calificación: 90.83 puntos. Precio: $ 1.145.00 Cata 207, del 12 de junio. MIGUEL TORRES

3.- Cabernet Sauvignon, cosecha 2005. 13.5% Alc. Vol. Monovarietal 100% Cabernet Sauvignon. Crianza durante 18 meses en barricas nuevas y de un uso de roble francés. Monte Xanic, S. de R.L. de C.V. Valle de Guadalupe, Ensenada, Baja California. Calificación: 90.20 puntos. Cata 206, del 3 de mayo. (MONTE XANIC)

4.- Mas La Plana, Gran Reserva, cosecha 2006. Monovarietal 100% Cabernet Sauvignon. 14.5% Alc. Vol. Denominación de Origen Penedés. Cataluña, España. Crianza de 18 meses en barrica nueva francesa, de Troncais y Nevers. Calificación: 90.16 puntos. Precio: $ 533.00 Cata 207, del 12 de junio. MIGUEL TORRES

5.- Souverain Cabernet Sauvignon, cosecha 2007. Monovarietal 100% Cabernet Sauvignon. 14.5% Alc. Vol. Crianza de 18 meses en barrica de roble (60% francesa y 40% americana) Alexander Valley, Sonoma County, California, Estados Unidos de América. Calificación: 89.66 puntos. Precio: $ 385.00 Cata 208, del 14 de junio. VINOS, VIÑEDOS Y BODEGAS

6.- Cabernet Sauvignon/Merlot, cosecha 2007. 13.5% Alc. Vol. Coupage de 60% Cabernet Sauvignon, 20% Merlot, 10% Cabernet Franc, 5% Malbec y 5% Petit Verdot. Crianza durante dieciocho meses en barricas de roble francés. Calificación: 89.60 puntos. Cata 206, del 3 de mayo. (MONTE XANIC)

7.- Conde de Superunda, cosecha 2003.Coupage de Cabernet Sauvignon, Carmenere, Monastrell y Tempranillo. 14.0% Alc. Vol. Denominación de Origen Valle de Curicó. Chile. Crianza de 24 meses en barrica nueva francesa, de Nevers. Calificación: 89.33 puntos. Precio: $ 609.00 Cata 207, del 12 de junio. (MIGUEL TORRES CHILE. BODEGAS LA NEGRITA)

8.- Alcayata. Cosecha 2006.Coupage de 85% Malbec y 15% Syrah. 14.0% Alc. Vol. Crianza de doce meses en barrica de roble francés, el 85% del vino, y el 15% del vino en barrica americana). Viñedos y Bodega Lurton. Mendoza, Argentina. (este vino fue premiado con medalla de oro en el certamen Argentina Wines Awards). Calificación: 89.14 puntos. Precio: $600.00 Cata 211, del 13 de septiembre. (LA SELECCIÓN DEL SOMMELIER)

9.- Manso de Velasco, cosecha 2006. Monovarietal 100% Cabernet Sauvignon. Viejas Viñas. 14.0% Alc. Vol. Denominación de Origen Valle Central. Chile. Crianza de 18 meses en barrica nueva francesa, de Nevers y posterior reposo en botella durante 10 meses. Calificación: 88.66 puntos. Precio: $ 566.00 Cata 207, del 12 de junio. (MIGUEL TORRES CHILE. BODEGAS LA NEGRITA)

10- Syrah, Edición Limitada, cosecha 2000. 12.5% Alc. Vol. Monovarietal 100% Syrah Crianza durante dieciséis meses en barricas nuevas de roble francés. Monte Xanic, S. de R.L. de C.V. Valle de Guadalupe, Ensenada, Baja California. Calificación: 88.60 puntos. Cata 206, del 3 de mayo. (MONTE XANIC)

11.- Lovico 100 Cabernet Sauvignon. Cosecha 2007. Monovarietal Cabernet Sauvignon. (Es una mezcla de uvas procedentes de diversas regiones de Bulgaria). 14.0% Alc. Vol. Crianza durante doce meses en barricas de roble francés y americano. Bodega Lovico Suhindol. Calificación: 88.56 puntos. Precio: $ 1.000.00 Cata 205, del 12 de abril.

12.- Alzamora Malbec, cosecha 2008. 14.2% Alc. Vol. Monovarietal 100% Malbec. Crianza en barrica de roble francés de primer uso, durante doce meses. Producción: 24.000 botellas. Calificación: 88.50 puntos. Precio: $ 392.00 Cata 210, del 9 de agosto. BODEGAS Y VIÑEDOS CASA MONTES

13.- Cabernet Sauvignon/Merlot, cosecha 2004. 13.5% Alc. Vol. Coupage de 60% Cabernet Sauvignon, 20% Merlot, 10% Cabernet Franc, 5% Malbec y 5% Petit Verdot. Crianza durante dieciocho meses en barricas de roble francés. Calificación: 88.40 puntos. Cata 206, del 3 de mayo. (MONTE XANIC)

13- (Empate) Cabernet Sauvignon/Merlot, cosecha 2006. 13.5% Alc. Vol. Coupage de 60% Cabernet Sauvignon, 20% Merlot, 10% Cabernet Franc, 5% Malbec y 5% Petit Verdot. Crianza durante dieciocho meses en barricas de roble francés. Calificación: 88.40 puntos.Cata 206, del 3 de mayo. (MONTE XANIC)

14.- Syrah, Edición Limitada, cosecha 2001. 12.5% Alc. Vol. Monovarietal 100% Syrah Crianza durante dieciséis meses en barricas nuevas de roble francés. Monte Xanic, S. de R.L. de C.V. Valle de Guadalupe, Ensenada, Baja California. Calificación: 88.20 puntos. Cata 206, del 3 de mayo. (MONTE XANIC)

15.- Malbec Reserva Casillero del Diablo, cosecha 2009. Monovarietal 100% Malbec. 14.0% Alc. Vol. El 60% del vino tuvo crianza durante ocho meses en barricas de roble americano. Valle de Rapel. Viña Concha y Toro, Chile. Calificación: 87.87 puntos. Precio: $ 132.00 Cata 204, del 8 de marzo. VIÑA CONCHA Y TORO (DIGRANS)

16.- Alzamora Syrah, cosecha 2008. 14.2% Alc. Vol. Monovarietal 100% Syrah. Crianza en barrica de roble francés de primer uso, durante doce meses. Producción: 15.000 botellas. Calificación: 87.83 puntos. Precio: $ 392.00 Cata 210, del 9 de agosto (BODEGAS Y VIÑEDOS CASA MONTES)

17.- Perpetual, Salmos, cosecha 2005. 15.0 % Alc. Vol. Coupage de Garnacha Tinta y Cariñena Denominación de Origen Priorat . Crianza durante 16 meses en barrica nueva de roble francés. Bodega Miguel Torres, S.A Vilafranca del Penedés, Cataluña, España.. Calificación: 87.78 puntos. Precio: $ 500.00 Cata 202, del 8 de Febrero. (MIGUEL TORRES. BODEGAS LA NEGRITA)

18.- Tierra de Misiones Barlovento. Cosecha 2007.Coupage de 40% Tempranillo, 30% Cabernet Sauvignon, 15% Petite Syrah. 13.7% Alc. Vol. Crianza de diez meses en barrica de roble francés. Viñedos y Bodega Parras de Guadalupe. Valle de Guadalupe. Ensenada, Baja California, México. Calificación: 87.57 puntos. Precio: $369.00 Cata 211, del 13 de septiembre. (LA SELECCIÓN DEL SOMMELIER)

19.- Sierra Gorda Roble Francés, cosecha 2008. Coupage de 80% Cabernet Sauvignon y 20% Merlot. 12.5% Alc,. Vol. Crianza de 15 meses en barrica de roble francés y posterior reposo durante 14 meses en botella. Calificación: 87.40 puntos. Precio:$ 519.00 Cata 203, del 12 de Febrero (VIÑEDOS LA REDONDA)

20.- Don Baltasar Malbec, cosecha 2008. 13.9% Alc. Vol. Monovarietal 100% Malbec. Crianza del 40% del vino en barrica de roble francés y americano durante nueve meses, y el 60% se mantuvo en tanques de acero inoxidable.. Calificación: 87.30 puntos. Precio: $ 195.00 Cata 210, del 9 de agosto (BODEGAS Y VIÑEDOS CASA MONTES)

21.- Sierra Gorda Roble Americano, cosecha 2008. Coupage de 70 % Cabernet Sauvignon, 20% Merlot y 10% Malbec. 12.5 % Alc. Vol. Crianza de 14 meses en barrica de roble americano y posterior reposo en botella durante 14 meses, Calificación: 87.20 puntos. Precio: $ 440.00 Cata 203, del 12 de Febrero (VIÑEDOS LA REDONDA)

22.- Don Baltasar Cabernet Franc, cosecha 2008. 14.2% Alc. Vol. Monovarietal 100% Cabernet Franc. Crianza en barrica de roble francés (80%) y americano (20%). Calificación: 87.16 puntos. Precio: $ 195.00 Cata 210, del 9 de agosto. (BODEGAS Y VIÑEDOS CASA MONTES)

23.- Cabernet Sauvignon/Merlot, cosecha 2003. 13.5% Alc. Vol. Coupage de 60% Cabernet Sauvignon, 20% Merlot, 10% Cabernet Franc, 5% Malbec y 5% Petit Verdot. Crianza durante dieciocho meses en barricas de roble francés. Calificación: 86.80 puntos.Cata 206, del 3 de mayo. (MONTE XANIC)

24.- Cala 2, cosecha 2008. Coupage de 85% Tempranillo y 15% Cabernet Sauvignon. 14.0% Alc. Vol. Crianza de dieciocho meses en barrica. Producción limitada a 4.500 botellas. Bodega y Viñedo Tinedo. Municipio de Socuéllamos, La Mancha, España. Calificación: 86.71 puntos. Precio: $ 428.00 Cata 211, del 13 de septiembre. (LA SELECCIÓN DEL SOMMELIER)

25.- Viña Salceda, cosecha 2005. Reserva. Denominación de Origen Calificada Rioja. 13.5% Alc. Vol. Coupage de 90% Tempranillo y 10% Graciano. Crianza en barrica de roble americano durante 18 meses, más un año de reposo en la botella. Bodega Viña Salceda. La Rioja, España. Calificación: 86.66 puntos. Precio: $ 324.00 Cata 208, del 14 de junio. (VINOS, VIÑEDOS Y BODEGAS).

26.- Orlandi Merlot Cabernet Sauvignon, cosecha 2008. Coupage de 60.% Merlot y 40% Cabernet Sauvignon. 12.5% Alc. Vol. Crianza de 12 meses en barrica americana y posterior reposo en botella durante 16 meses. Calificación: 86.60 puntos. Precio: $ 175.00 Cata 203, del 12 de Febrero (VIÑEDOS LA REDONDA)

27.- Manso de Velasco, cosecha 2006. (Viñas Viejas). 14.0 % Alc. Vol. . Monovarietal 100% Cabernet Sauvignon. Valle de Curicó, Chile. Crianza durante 18 meses en barrica nueva de roble francés (Nevers), y posterior reposo en botella durante 10 meses. Calificación: 86.44 puntos. Precio: $ 550.00. Cata 202, del 8 de Febrero. MIGUEL TORRES. BODEGAS LA NEGRITA)

28.- Don Baltasar Petit Verdot, cosecha 2008. 14.4% Alc. Vol. Monovarietal 100% Pëtit Verdot. Crianza en barrica de roble francés (80%) y americano (20%). Calificación: 86.16 puntos. Precio: $ 195.00 Cata 210, del 9 de agosto. (BODEGAS Y VIÑEDOS CASA MONTES)

29.- Don Baltasar Cabernet Sauvignon, cosecha 2008. 14.0% Alc. Vol. Monovarietal 100% Cabernet Sauvignon. Crianza en barrica nueva de roble francés durante nueve meses. Calificación: 86.00 puntos. Precio: $ 195.00 Cata 210, del 9 de agosto (BODEGAS Y VIÑEDOS CASA MONTES)

29.- (empate) Don Baltasar Syrah, cosecha 2008. 14.0% Alc. Vol. Monovarietal 100% Syrah. Crianza en barrica de roble francés (80%) y americano (20%) durante nueve meses. Calificación: 86.00 puntos. Precio: $ 195.00 Cata 210, del 9 de agosto (BODEGAS Y VIÑEDOS CASA MONTES)

30.- Mas Janeil Tinto. Cosecha 2007.Coupage de 60% Grenache, 30% Syrah y 10% Monastrel. 14.0% Alc. Vol. Crianza de doce meses en barrica de roble francés y reposo de doce meses más en botella. A:O:C: Cotes du Rousillon-Villages. Domaines Francois Lurton. Languedoc. Francia. (este vino fue galardonado con medalla de oro en Vinalies International, de Francia, y medalla de oro en Concours des Altides, también de Francia). Calificación: 85.57 puntos. Precio: $ 450.00 Cata 211, del 13 de septiembre. (LA SELECCIÓN DEL SOMMELIER)

31.- Graffigna Gran Reserva, cosecha 2007. 14.5 % Alc. Vol. Monovarietal 100% Cabernet Sauvignon.. Bodega Graffigna. San Juan, Argentina. Crianza de doce meses en barricas de roble francesas y americanas y seis meses de reposo en botella. Calificación: 85.50 puntos. Precio: $ 234.00 Cata 209, del 12 de julio. PERNOD-RICARD (CASA PEDRO DOMECQ)

32.- Manso de Velasco. Cosecha 1996. 13.0 % Alc. Vol. Monovarietal 100% Cabernet Sauvignon. Crianza en barrica nueva francesa (Nevers) durante dieciocho meses, y posterior reposo en botella durante diez meses. Sociedad Vinícola Miguel Torres, S.A. Valle Central, Chile. Calificación: 85.12 puntos. Cata 213, del 8 de noviembre. (MIGUEL TORRES. CHILE BODEGAS LA NEGRITA)

33.- Lin 53 cosecha 2007. Coupage de Cabernet Sauvignon, Merlot, Rubin y Gamza. 13.5% Alc. Vol. C. . Bodega Lovico Suhindol. Calificación: 85.11 puntos. Precio: $ 800.00 Cata 205, del 12 de abril.

34.- Primus Merlot Salentein, cosecha 2003. 15.5% Alc. Vol. . Monovarietal 100% Merlot. Crianza durante 20 meses en barrica nueva de roble francés, y. posterior reposo en botella durante 12 meses. Producción limitada a 28.199 botellas. Alto Valle de Uco. Bodega Salentein. Mendoza, Argentina. Calificación: 85.00 puntos. Precio: $ 790.00. Cata 202, del 8 de Febrero. (BODEGAS LA NEGRITA

34.- (Empate) Orlandi Cabernet Sauvignon Malbec, cosecha 2008. Coupage de 65% Cabernet Sauvignon y 35% Malbec. 12.5% Alc. Col, Crianza de 12 meses en barrica americana y posterior reposo en botella durante 14 meses. Calificación: 85.00 puntos. Precio: $ 175.00. Cata 203, del 12 de Febrero (VIÑEDOS LA REDONDA)

34.- (Empate) Conde de Valdemar Gran Reserva. Cosecha 1993. 13.0% Alc. Vol. Denominación de Origen Calificada Rioja, Coupage de Tempranillo y Mazuelo (se carece de la ficha técnica que indique el tiempo de crianza en barrica). Bodega Valdemar (Martínez Bujanda). Oyón, Rioja Alta. La Rioja, España. Calificación: 85.00 puntos. Cata 213, del 8 de noviembre. (VINO Y CLUB)


viernes, 11 de noviembre de 2011

CATA "VERTICAL" DEL VINO DON MELCHOR, DE VIÑA CONCHA Y TORO

La Viña Concha y Toro es la empresa vitivinícola más importante de Chile, ya que elabora un volumen superior al 20% del total del vino nacional, hecho que la hace una de las diez mayores bodegas elaboradoras de vino en el mundo. Es, con mucho, la bodega vitivinícola chilena más renombrada en Latinoamérica, por la cantidad que exporta, a más de ciento treinta y cinco países. Sus orígenes se remontan al año 1883, cuando fue fundada, en el Valle de Maipo, por Ramón Subercaseux y Melchor de Concha y Toro.

En estos casi ciento treinta años de elaborar vinos de gran calidad, esta bodega ha recibido infinidad de reconocimientos y de distinciones ---entre los más preciados en el mundo del vino---, como fue la que le otorgaron en el año 2001, cuando formó parte del “Club des Marques”, integrado únicamente por las catorce más prestigiadas viñas del orbe. Este distinguido grupo está integrado por ocho compañías de Francia, dos de Estados Unidos de América; una de Australia; otra de Gran Bretaña; una más de España; y la única de América Latina es la chilena Viña Concha y Toro. Igualmente es digno de mención que la publicación estadounidense Wine & Spirits la nombró la “Viña del Año, 2006”, reconocimiento que le fue otorgado por duodécima ocasión. La revista Wine Spectator publicó el resultado de una encuesta entre sus lectores, quienes opinaron sobre las bodegas vinícolas más importantes del mundo, y allí quedó consignado que Penfolds, de Australia y Nueva Zelanda, recibió 48.4% de los votos; Concha y Toro, de Chile, recibió el 41.1%; Robert Mondavi, de Estados Unidos de América, el 38%: Antinori, de Italia, el 27.5%; Torres, de España, el 24.5%; y Chateau Lafite Rothschild, de Francia, el 20.8%.

El vino “Don Melchor” es considerado el ultra premium de la bodega, y tiene su origen en un viñedo de 114 hectáreas, con parras de más de 25 años de antigüedad, ubicado en la zona de Puente Alto, dentro del Valle del Alto Maipo. Las condiciones del suelo, de tipo aluvial, así como su ubicación al pie de la Cordillera de los Andes, permiten obtener uvas de características en extremo especiales, con las cuales el enólogo Enrique Tirado elabora un vino ícono, del cual actualmente se celebra el vigésimo aniversario, con la cosecha 2007. Considero conveniente señalar que la encomiable labor del enólogo estriba en realizar un ensamblaje de uvas de la cepa Cabernet Sauvignon procedentes de siete diferentes parcelas de ese viñedo, y posteriormente efectuar un coupage de esa variedad con una pequeña parte de la cepa Cabernet Franc, vendimiada de la séptima parcela de Puente Alto. El vino tiene, en promedio, una crianza de 14 meses en barrica de roble francés, más un tiempo de reposo en botella que oscile entre doce y dieciocho meses, antes de ser puesto a la venta.

En días pasados se llevó a cabo, con la finalidad de celebrar el vigésimo aniversario de este vino, una interesante cata “vertical” de las cuatro añadas más recientes: 2004, 2005, 2006 y 2007 (el lanzamiento oficial de esta última añada tuvo lugar la ocasión que ahora refiero).Para este acontecimiento vino a México Alfonso Larraín Santamaría, presidente de Viña Concha y Toro, acompañado de la enóloga Alejandra Vallejo, quien dirigió esta degustación, realizada en la residencia del embajador de Chile en México, Germán Guerrero Pavés.

Ante una concurrencia de unas cincuenta personas Alejandra Vallejo explicó algunos pormenores de cada añada. Por ejemplo, la añada 2004 es el resultado de un coupage de 94% Cabernet Sauvignon y 6% Cabernet Franc. La 2005: 97% Cabernet Sauvignon y 3% Cabernet Franc.La 2006: 96% Cabernet Sauvignon y 4% Cabernet Franc. Y la 2007, cosiderada “cosecha histórica”, por sus características enológicas, tiene 98% Cabernet Sauvignon y 2% Cabernet Franc.

La degustación de estos vinos, de extraordinaria calidad, motivó comentarios elogiosos de parte de los participantes en esta cata “vertical”.

Cabe agregar que los vinos de las marcas elaboradas por Viña Concha y Toro son comercializados en México por la empresa Digrans.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

CATA "CIEGA" DE VINOS DE PROLONGADA GUARDA EN BOTELLA


Sólo tengo conocimiento de dos cosas

que ganan con la edad: el vino y una amante

LOPE DE VEGA (1562-1635)

Cada año, desde 2005, al llegar el mes de noviembre la cata “ciega” mensual del Grupo Enológico Mexicano se lleva a cabo con una decena de vinos, cuya crianza en botella se ha prolongado, por lo menos, por tres lustros. En ocasiones ese envejecimiento es más dilatado, como es el caso de la cata mensual número 167, correspondiente a noviembre de 2008, en la cual fueron evaluados organolépticamente diez vinos de las siguientes cosechas 1983, 1987, 1988, 1989, 1991, 1992, 1995 y tres de la vendimia 1998.

Hasta ahora el vino más antiguo que hemos degustado fue en la cata 140, del 13 de Noviembre de 2006. Se trató del vino tinto Chateau Perigueux Premier Grand Cru Classé, cosecha 1948. Appellation Gascuña Grand Cru Classé Controlée. Perigord, Francia. Fue calificado con 74 puntos, lo que resultó sorprendente, ya que había sido elaborado con uvas de una cosecha realizada cincuenta y ocho años antes, y los catadores no solamente opinaron que aún era bebible, sino que mostraba calidades todavía estimables.

En mucho, como es lógico suponerlo, este texto guarda estrecha semejanza con los similares anteriores (en los cuales he hecho mención a las sucesivas catas novembrinas, con vinos de prolongado añejamiento en botella), donde he enfatizado ---nunca lo suficiente, porque, a mi parecer, en la mayoría de las publicaciones enológicas se consigna exiguamente lo referente a este tipo de vinos--- en el placer dado por la degustación de estos caldos, un poco provectos, a la vez que se formula una evaluación lo más objetiva posible de esos vinos, que han sido guardados convenientemente en una cava, durante muchos años. Por este motivo he conservado en este texto algunos de los conceptos señalados en varias ocasiones previas, para mejor entendimiento de este tema.

Me parece conveniente reiterar que desde hace muchísimas centurias, en los tiempos del florecimiento de las civilizaciones helénica y romana, los vinos que habían sido envejecidos por largos años en ánforas de terracota eran considerados superiores a los caldos jóvenes. Al respecto afirma Bernard Pívot, en su libro Dictionnaire amoureux du vin, que “griegos y romanos consideraban que los mejores vinos, como los de Sorrento, de Chio y de Lesbos, debían envejecer pacientemente de diez a veinticinco años, antes de ser juzgados dignos de la mesa de los poderosos y de los acaudalados”. Recuerdo, igualmente, que Julio César, quien seguramente fue un enófilo consumado, manifestaba su preferencia por el vino de Falerno añejado cien años en esos envases hechos con barro cocido.

Si bien en las Sagradas Escrituras se dice que San Lucas tenía conocimiento de que los vinos añosos eran mejores que los nuevos, existen testimonios históricos que permiten afirmar que los romanos de hace veinte centurias (también a los pueblos helénicos se les concede este mérito) fueron los primeros conocedores en el arte de apreciar la finura de los vinos que habían sido guardados, por algunos años, lustros y décadas, en ánforas de cerámica, que era el recipiente usual en aquellos días.

Los enófilos, aquellas sibaríticas personas que manifiestan complacencia por saborear diferentes vinos acompañando sus comidas, saben muy bien que existen vinos que deben ser bebidos a los pocos meses de haber sido embotellados, quizá, hablando en términos generales, dentro de los dos primeros años de haber sido envasados. El mejor ejemplo de la aseveración anterior está dado por el Beaujolais Nouveau (que es comercializado apenas unas pocas semanas después de la vendimia de cada año, el cual, según recomiendan los productores, debe ser degustado antes del primer año de haber sido puesto a la venta), un vino francés al cual se le ha hecho, desde hace unos años, una extraordinaria campaña de mercadoctenia, que alcanzó su clímax a comienzos de la década de los años noventas del siglo pasado, para inducir su consumo, a nivel mundial, a partir del tercer jueves del mes de noviembre de cada año. Este vino toma el nombre de la región francesa cuya denominación deriva del de la ciudad medieval de Beaujeu.

Otros vinos, resultado de la cuidadosa elaboración (utilización de cepas seleccionadas, fermentación en barrica y posterior guarda en barricas de roble durante algunos meses) que el enólogo despliega para hacer un excelente vino, son aptos para ser conservados durante años y años en la botella en que fueron envasados. A estos vinos se les suele dar el nombre de “vinos de guarda”, y también son llamados “vinos para añejar”. Conviene recordar el caso de numerosos vinos de Burdeos –-me refiero especialmente a los calificados como Premieur Cru, verdaderas gemas etílicas---, que al cabo de veinte o veinticinco años son re-encorchados de nueva cuenta, por el productor, para que pueda continuar la evolución del vino dentro de la botella, durante muchos años más.

En el enciclopédico libro The Oxford Companion to Wine, compilado por Jancis Robinson, encuentro el capítulo titulado “Ageing” (envejecer, madurar, en su acepción de mejorar al paso del tiempo, y no con el sentido peyorativo de senectud y decrepitud; igualmente se utiliza el término Aging ), en el cual se menciona que “cuando a un vino de gran clase se le permite evolucionar en la botella, se registran cambios espectaculares, que incrementan tanto su complejidad aromática y gustativa, como su valor monetario”. Esta maduración depende de varios factores: el primero está dado por el hecho de que intrínsecamente sea capaz de evolucionar, y que el vino sea guardado en las mejores condiciones posibles: en una cava oscura, a una temperatura constante, entre 10 y 12 grados centígrados. En donde no haya ruidos y olores, y cuya humedad oscile entre el 75 y el 80%.

Otro libro de lectura muy recomendable lleva por título The global enciclopedia of wine, publicado por Global Book Publishing, en Australia, en 2002. . En el capítulo “Aging” escribe Steve Charters lo siguiente: “La evolución del vino en la botella es aún poco comprendida por su complejidad. Sin embargo, puede ser descrita en pocas palabras como una lenta oxidación. En los vinos tintos las sustancias fenólicas protegen el vino gracias a que tienden a reaccionar con el oxígeno antes que otros compuestos químicos lo hagan. Con estos vinos acontece que las variedades consideradas más tánicas, como la Cabernet Sauvignon, la Merlot, la Nebbiolo y la Syrah propician un envejecimiento más prolongado. No obstante, esto puede depender del estilo del vino. Muchos vinos dulces, como los vinos de postre, de elevado grado alcohólico, envejecen muy bien, y el Madeira --junto con el Oporto, son los de mayor potencial de guarda en botella”.

En el libro titulado El Vino (una extraordinaria obra de consulta, de 928 páginas en gran formato, de la cual es compilador André Domine) aparece el capítulo “Los Vinos Añejos”---de su autoría---, del cual transcribo los tres primeros párrafos, alusivos al asunto que abordo en este ensayo. ““La denominación de “vino añejo” no está claramente definida ni química ni organolépticamente. No hay ningún criterio para definir el tiempo mínimo que una botella de vino debe madurar en la bodega. De igual modo hay pocas indicaciones acerca de cómo debe oler y saber un vino añejo”.

La palabra envejecimiento (ageing en lengua inglesa, que tiene por sinónimo el término maturing) equivale al vocablo vieillisement, en francés. En italiano corresponde al término invecchiamiento (vecchio se traduce por viejo), mientras que en portugués se dice envelhecimiento, fácilmente traducible como envejecimiento.

Si bien el vocablo fassreife, en el idioma germano, no hace alusión a la guarda prolongada de un vino en la botella, sí alude a su maduración en la barrica. Ese término, fassreife, tiene el significado de crianza en barrica, en su sentido de proporcionarle a ese néctar báquico el requerido reposo, para que llegue a un punto idóneo (la cima en la curva de Gauss) de perfección enológica, cuando se trata de un vino destinado, desde el momento de su elaboración, para ser guardado debida y prolongadamente en una cava. A todo lo anterior debo agregar que el vino, como los seres humanos presenta un estado de juventud, otro más de madurez y, finalmente, la etapa postrera de senectud, cuando tanto el vino como el ser humano van hacia la decrepitud. A este respecto recuerdo que en el libro El Quijote de la Mancha se hace alusión a un vino de estas características (acentuado envejecimiento), diciendo que “tiene algunos años de ancianidad”

En el párrafo alusivo al libro The Oxford Companion to Wine aparece un breve texto de Helen Bettinson, quien consigna que después del colapso del Imperio Romano desapareció el aprecio que motivaban los vinos envejecidos. Y no fue sino hasta la introducción, en el siglo XVII, de las botellas de vidrio, y del empleo de los tapones de corcho, que volvió la costumbre de guardar el vino en esos recipientes sellados. Corresponde a los ingleses, quienes tanto contribuyeron a la fama y acendrado prestigio de los “claretes” de Burdeos, y de los Oportos y los Madeiras, de Portugal, la primacía en la encomiable costumbre de que los vinos fuesen envejecidos, para degustarlos años después de haber sido embotellados, ya que descubrieron que sus apreciables cualidades aromáticas y gustativas se incrementaban notoriamente, lo que permitía un placer más acentuado al beberlos.

En el libro Larousse de los Vinos leo las siguientes recomendaciones: “”Los vinos que deben beberse jóvenes son todos aquellos cuyas cualidades esenciales son la ligereza y la frutalidad. No ofrecen ningún interés para ser envejecidos, ya que tienen tendencia a deteriorarse con el tiempo. Deben beberse en el año de su cosecha, o como máximo algunos meses después de haber sido comprados. Los vinos para guardar más de ocho años son aquellos que requieren de un periodo de envejecimiento, para acceder a su apogeo. Son esencialmente los que corresponden a las mejores añadas de los mejores pagos””. En esa misma obra, en el capítulo “El color del vino cambia con la edad” se menciona que “Los vinos tintos se aclaran. Los vinos blancos tienen tendencia a adoptar un color más oscuro. El tono de los vinos tintos puede ir desde el púrpura oscuro a toda una variedad de rojos, hasta adquirir una coloración teja con ciertos reflejos anaranjados”.

En la misma obra, en el capítulo titulado “La Crianza en Botella” queda asentado lo siguiente: “¿Cómo explicar las mutaciones que sufre un vino?. Las reacciones químicas que se desencadenan en el interior de una botella son complejas y poco conocidas. No obstante, algunas investigaciones han permitido explicar los cambios de color y aroma. Los taninos y los demás componentes aromáticos, que provienen esencialmente de los hollejos, y la madera de las barricas, se transforman. El vino de color rojo púrpura pasa a rojo rubí, y se aclara a continuación hasta adquirir un tono rojo ladrillo. La acidez astringente del fruto verde se suaviza. La agresividad del vino joven desaparece, para dar lugar a una redondez aterciopelada, que se manifiesta a través de aromas complejos”.

En el precioso libro Judgemnet of Paris, de George M. Taber (obra en la que se describe pormenorizadamente la histórica degustación celebrada en 1976, en Paris, en la cual los vinos estadounidenses elaborados en California alcanzaron calificaciones por arriba de los vinos de Burdeos y Borgoña), leo lo siguiente: “ La guarda en botella constituye el proceso anaeróbico durante el cual los aromas de las uvas y los aromas aportados por la barrica, en la que reposaron previamente, se funden para dar forma al bouquet. Esta fusión de aromas es lo que el enólogo Mike Grgrich llama “la luna de miel del vino”. Hasta aquí esa cita.

Como ya señalé en un párrafo anterior, no todos los vinos han sido elaborados para ser guardados por algunos años en su botella. De acuerdo a las normas vigentes en materia de vinos, en los países de la Unión Europea, aquellos vinos que, en las naciones angloparlantes, ostentan en la etiqueta la leyenda “Table Wine” (Vino de Mesa), o sus equivalentes de acuerdo a los diferentes países, no son apropiados para su envejecimiento. En otros países europeos esa denominación es la siguiente: “Vino da Tavola”, en Italia; “Vino de Mesa”, en España“; Vihno de Mesa”, en Portugal; “Vin de Table”, en Francia, y “Tafelwein” (la etiqueta debe ostentar la leyenda “Deutscher” para garantizar que fue elaborado en este país), en Alemania. Estos caldos son más agradables cuando son degustados jóvenes, ya que fueron elaborados para su pronto consumo. La misma premisa se aplica a los vinos envasados en tetra pak, ya que se trata de vinos ligeros, aptos para ser bebidos por el consumidor, inmediatamente después de haber sido elaborados. En este tipo de envase no hay ningún cambio con el paso del tiempo.

Respecto a los vinos que han sido guardados varios años en la botella (en las condiciones más apropiadas) se dice --y las opiniones en pro y en contra son muy numerosas-- que es recomendable decantarlos antes de ser servidos. A este particular en una página de internet leo lo siguiente: “”Se decanta un vino en primer lugar para eliminar el sedimento. El sedimento suele formarse sobre todo en los vinos con antigüedad mayor a 5 años. Se compone de depósitos de taninos y ácidos cristalizados, y es importante eliminarlo porque de lo contrario el vino tendrá menos presencia en la copa y, lo que es más importante, podría tener sabores amargos y una textura no deseada. También es recomendable tener la botella en forma vertical unos días antes del servicio para permitir la acumulación del sedimento en la base de la botella. Por otro lado, en vinos que han permanecido largo tiempo encerrados en la botella, pueden aparecer aromas poco agradables, llamados de reducción, que desaparecen al poner el vino en contacto con el oxígeno del medio ambiente”.

La cata “ciega” mensual número 213, del Grupo Enológico Mexicano, correspondiente a noviembre de 2011, se llevó a cabo en un salón privado del restaurante “La Finca Española”, de Polanco. Para esta degustación analítica fueron seleccionados doce vinos tintos, más o menos senectos, procedentes de la cava privada de siete de los Miembros de Número de esta agrupación de enófilos. Esos vinos fueron de las siguientes añadas 1991 (2), 1992 (1), 1993 (3), 1995 (3), 1996 (1), 1997 (1) y 1999 (1). Los dos vinos más antiguos fueron elaborados con uvas de una vendimia realizada veinte años atrás, en tanto que el más “joven” lo fue de una recolección hecha hace doce años.. La procedencia de los vinos fue, por orden alfabético, Chile, España, Francia e Italia.

La Mesa de Catadores estuvo integrada esa tarde por los siguientes enófilos: Patricia Amtmann, Alejandra Vergara, Roberto Quaas Weppen, Darío Negrelos, Gustavo Riva Palacio, José Del Valle Rivas, Philippe Seguin, Raymundo López Castro, Joaquín López Negrete y Miguel Guzmán Peredo.

Las calificaciones están basadas en los parámetros que maneja el Grupo Enológico Mexicano. Aquellos vinos cuya calificación oscila entre los 50 y los 59 puntos son considerados “no recomendables”. Si la puntuación se halla comprendida entre los 60 y los 74 puntos, son juzgados “bebibles”. Una calificación entre los 75 y los 84 puntos permite evaluarlos como “buenos”. Si el puntaje oscila entre los 85 y los 94 puntos, son juzgados “muy buenos”. En el caso de que la calificación esté comprendida entre los 95 y los 100 puntos, entonces alcanzan la categoría de “extraordinarios”.

Los resultados fueron los siguientes:

Primer lugar: Manso de Velasco. Cosecha 1996. 13.0 % Alc. Vol. Monovarietal 100% Cabernet Sauvignon. Crianza en barrica nueva francesa (Nevers) durante dieciocho meses, y posterior reposo en botella durante diez meses. Sociedad Vinícola Miguel Torres, S.A. Valle Central, Chile. Calificación: 85.12 puntos.

Segundo lugar: Conde de Valdemar Gran Reserva. Cosecha 1993. 13.0% Alc. Vol. Denominación de Origen Calificada Rioja, Coupage de Tempranillo y Mazuelo (se carece de la ficha técnica que indique el tiempo de crianza en barrica). Bodega Valdemar (Martínez Bujanda). Oyón, Rioja Alta. La Rioja, España. Calificación: 85.00 puntos.

Tercer lugar: Manso de Velasco. Cosecha 1997. 13.5 % Alc. Vol. Monovarietal 100% Cabernet Sauvignon. Crianza en barrica nueva francesa (Nevers) durante dieciocho meses, y posterior reposo en botella durante diez meses. Sociedad Vinícola Miguel Torres, S.A. Valle Central, Chile. Calificación: 84.25 puntos.

4.- Gran Reserva 890. Cosecha 1995. Gran Reserva. 12.7% Alc. Vol. Denominación de Origen Calificada Rioja, Coupage de 85% Tempranillo y el 15% restante de Mazuelo y Graciano. Crianza en barrica de roble americano durante seis años, y después fue embotellado sin filtrar. Sociedad Vinícola de La Rioja Alta, posteriormente denominada Bodega La Rioja Alta. Haro, La Rioja Alta, España. Calificación: 83.37 puntos

5.- Manso de Velasco. Cosecha 1995. 13.0 % Alc. Vol. Monovarietal 100% Cabernet Sauvignon. Crianza en barrica nueva francesa (Nevers) durante dieciocho meses, y posterior reposo en botella durante diez meses. Sociedad Vinícola Miguel Torres, S.A. Valle Central, Chile. Calificación: 83.12 puntos.

6.- Gran Coronas Reserva. Cosecha 1992. 12% Alc. Vol. Monovarietal 100% Cabernet Sauvignon. Miguel Torres, S.A. Vilafranca del Penedés, Cataluña, España. Calificación: 81.25 puntos

7.- Chateau Berliquet. Cosecha 1993. Grand Cru Classé. 12.5% Alc. Vol. Appellation Saint-Emilion Grand Cru Controlée. Coupage de 70% Merlot, 25% Cabernet Franc y 5% Cabernet Sauvignon. Fermentación maloláctica en barrica de roble francesa. .Crianza de 16 a 18 meses en barrica francesa, un 80% nuevas. Embotellado sin filtrar. Vte. et Vtesse P. de Lesquen. La Madelaine, Saint-Emilion, Gironde. France. Calificación: 81.20 puntos.

8.- Remelluri Reserva. Cosecha 1991. 12.5% Alc. Vol. Denominación de Origen Calificada Rioja. (Se carece de la ficha técnica). Granja Nuestra Señora de Remelluri. Labastida, Rioja Alavesa, España. Calificación: 80.12 puntos.

9.- Ruffino Riserva Ducale Oro. Cosecha 1993.12.0% Alc. Vol. (Se carece de la ficha técnica).Chianti Rufino, S.P.A. Pontassieve, Florencia, Italia. Calificación: 79.87 puntos.

9.- (Empate) Gevrey Chambertin. Cosecha 1999. 13.5% Alc. Vol. Monovarietal 100% Pinot Noir. Crianza en barrica de roble francés de 12 a 15 meses. Appellation Gevrey Chambertin Controlée. Louis Jadot. Cote de Nuits, Borgoña, Francia. Calificación: 79.87 puntos

10.- Rioja Bordón Reserva. Cosecha 1995. 12.5% Alc. Vol. Denominación de Origen Calificada Rioja. (Se carece de la ficha técnica). Bodegas Franco-Españolas. Logroño, La Rioja, España. Calificación: 79.50 puntos.

11.- Montepulciano d’Abruzzo. Cosecha 1991. 12.0% Alc. Vol. (Se carece de la ficha técnica). Italo Pietrantoni. Vittorito, Abruzzi, Italia. Calificación: 71.25 puntos.

No deja de parecerme sorprendente que un vino de la cosecha 1991 (Remelluri Reserva, de la Denominación de Origen Calificada Rioja) haya obtenido en esta cata “ciega” una calificación de 80.12 puntos. Y agregaré que, en general, los vinos degustados mostraron cualidades organolépticas no despreciables, ya que los catadores hicieron una cuidadosa evaluación de estos vinos de cierta “ancianidad”

Al concluir esta interesante degustación de vinos de prolongada guarda en botella, saboreamos una exquisita cena, preparada por Estela Pérez, cocinera-propietaria del restaurante “La Finca Española” (la sede de las catas del Grupo Enológico Mexicano). El primer tiempo consistió en Ensalada especial de tomate y atún. El guiso fuerte fue Escalopines “al cabrales”. El postre, Flan casero, y luego una taza de aromático café express.

El vino para acompañar estos sabrosos manjares fue Cabernet Sauvignon Reserva Privada, cosecha 2004, de la bodega L.A.Cetto. Es un vino monovarietal 100% Cabernet Sauvignon, cuya crianza en barrica se prolonga de doce a dieciséis meses, y después un reposo de dieciocho meses en botella. Este vino fue liberado, para su comercialización, en el año 2007.

viernes, 21 de octubre de 2011

PRUEBA DE MENU EN EL RESTAURANTE "NICOS"


Una buena comida debe consistir de un solo y buen plato,

precedido por otros dos que entonen el estómago y

hagan boca, y seguido de otros dos, que sean la trancisión

hasta llegar al postre.

JULIO CAMBA ( 1882-1962)


En el extenso panorama del arte culinario nacional figura de manera preponderante Gerardo Vázquez Lugo, un excelente chef que ha conferido al restaurante “Nicos” ---de su propiedad--- un renovado prestigio, cimentado en la gran creatividad que ha alcanzado su cocina. Utilizo las palabra renovado porque deseo señalar que fueron sus padres, Raymundo Vázquez Estévez y María Elena Lugo, quienes, en el año 1957, inauguraron dicho restaurante en el sitio que actualmente ocupa, después de 54 años de ininterrumpido funcionamiento, en la avenida Cuitláhuac 3102, esquina con avenida Clavería, en la Delegación Azcapotzalco.

Antes de ponderar los méritos de este chef señalaré dos hechos a mi parecer dignos de ser enfatizados. El primero está dado por el hecho de que, desde sus comienzos, el menú en “Nicos” estaba basado, y así ocurre ahora, en infinidad de apetitosos guisos de la cocina mexicana tradicional (en muchas ocasiones los platillos estaban confeccionados siguiendo antiguas recetas de ancestral aplicación culinaria) presentados en forma por demás elegante y atractiva a los ojos del comensal. El segundo es que hace 44 años, cuando casi nadie en México se preocupaba por fomentar una verdadera cultura gastronómica y enológica, en agosto de 1967 Raymundo Vázquez Estévez inició la encomiable costumbre, que perdura al presente, de que los comensales acompañaran sus platillos con vinos, vendidos éstos a precios sumamente razonables. Así nació el festival “Agosto el mes del vino en “Nicos”, que tanto éxito ha tenido al paso de más de cuatro décadas.

Hace diez años Gerardo Vázquez Lugo se hizo cargo de la cocina y de la dirección de “Nicos”. En este tiempo ha mostrado cabalmente sus dotes de creatividad, al diseñar platillos de extraordinaria sabrositud, que la repetitiva clientela de este salón comedor ha celebrado con creces, y como asiduo comensal me he percatado del. crecimiento profesional de este chef ---con quien me ligan lazos de entrañable afecto, iniciado éste hace más de tres décadas, cuando tuve la suerte de conocer a sus progenitores---, saboreando sus guisos y observando que en muchísimas publicaciones gastronómicas su nombre es cada día más mencionado, en forma encomiástica.

A una pregunta mía acerca de cuáles son los países del mundo donde ha presentado muestras gastronómicas de su cocina, me dijo que son los que a continuación enlisto: Argentina, Bolivia, Canadá, China, Colombia, España, Estados Unidos de América, Francia, Guatemala, Kenia, Italia, Japón, Perú, Puerto Rico y Uruguay. Por supuesto que en infinidad de estados de la República Mexicana.

Hace unos días comí de nueva cuenta en “Nicos”, y Gerardo Vázquez Lugo me mostró el libro “Lista Gourmand de los cincuenta mejores restaurantes 2011 en México”, una lujosa publicación realizada por Bancomer. De esta guía supe días más tarde que “refleja el consenso de un equipo experto de “gourmands”, quienes visitaron cada restaurante un mínimo de seis ocasiones, durante un período de un año, practicando un ejercicio ajeno a intereses particulares o comerciales”. En esta selecta guía aparece incluido el restaurante “Nicos” de la ciudad de México (es conveniente mencionar que en la ciudad de Querétaro funciona otro “Nicos”, también creación de Raymundo Vázquez Estévez, y cuya cocina es supervisada por Gerardo Vázquez Lugo), quedando señalados los atributos que distinguen este feudo culinario, de grata atmósfera, excelente cocina, magnífica carta de vinos y encomiable servicio.

En la ocasión más reciente que comí en “Nicos” Gerardo Vázquez Lugo me brindó una espléndida “prueba de menú”, para tener la primicia de saborear algunos de los guisos que habrá de incorporar, en fecha próxima, a la carta. El deleite palatal comenzó con dos deliciosas tostadas, la primera de ceviche estilo Colima, hecha con robalo, y la otra una tostada Tuxtleca, de carne tártara. Luego sirvieron jaiba suave en huatape, con salsa de tomate verde, nopales y unas gotas de chile serrano. A continuación vendría una trucha Atapacua (guiso purépecha cuya denominación puede ser traducida como “guiso que sustenta la vida”.), con un mole espesado con granos de maíz y aguacate, a la manera de un mole amarillito de Oaxaca.. El acompañamiento de estos manjares fue con el magnífico vino blanco Chardonnay Casa Grande, de Casa Madero.

En seguida sirvieron conejo deshuesado en salsa de sidra y chile pasilla, con relleno de ciruelas pasa. Toda una ambrosía al paladar. Hicimos el maridaje con el vino tinto Cabernet Sauvignon Casa Grande, de Casa Madero.

El festín de aromas y sabores concluyó con un postre. Elegí, de la bien surtida carta de postres, donde aparecen quince melindres de gran sabor, la espuma helada de limón en caldillo de cítricos al perfume de tomillo.

Para terminar, quiero expresar mi satisfacción al advertir el crecimiento que ha tenido, en su aún breve vida profesional, Gerardo Vázquez Lugo, chef propietario de “Nicos”, un restaurante capitalino tan próximo a mi corazón.

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miércoles, 12 de octubre de 2011

LA COMIDA EN LAS CARABELAS DE CRISTOBAL COLON

En alguna ocasión, hace años, escribí un articulo periodístico titulado “El Almirante de las cien patrias”, para hacer mención a la gesta épica de Cristóbal Colón, un navegante cuyos orígenes están nimbados por una densa oscuridad. Los historiadores no se han puesto de acuerdo si Colón había nacido en Génova (Italia), en Cataluña (España), en Pontevedra, Galicia o en la isla de Mallorca (España), en Portugal o si bien era judío. Ese mismo misterio rodea el lugar donde se encuentran sus restos, ya que hay opiniones de que se hallan en la Catedral de Sevilla,, en la Catedral de la ciudad de Santo Domingo, e incluso de que se localizan en La Habana.

(No hay que olvidar que está cabalmente demostrado, por los hallazgos de las primitivas construcciones vikingas que han sido debidamente estudiadas, que los primeros en pisar suelo del continente americano, en el actual Golfo de San Lorenzo, fueron los vikingos, en el año 1000 de nuestra era. Esos navegantes venían encabezados por Leif Eriksson, quien fundó un establecimiento denominado Leifboundir, en la costa de Terranova (Canadá). A la región por ellos vislumbrada le dieron el nombre de Visland, en lengua islandesa, y a la cual nosotros conocemos como Vinlandia, por la abundancia de viñas que allí encontraron).

Hoy, miércoles 12 de Octubre, se cumplen 519 años de la llegada de Cristóbal Colón, a una pequeña isla del Mar Caribe. Habiendo zarpado del puerto de Palos de la Frontera (también llamado Palos de Moguer) el viernes 3 de Agosto de 1492, a bordo de una nao, la “Santa María” (anteriormente denominada la “Marigalante”), y dos carabelas, “La Pinta”, y “La Niña”, desembarcó ---tras 70 días de navegación--- en Guanahaní (una isla a 400 kms al norte de Cuba, del grupo de las Bahamas), a la cual Colón bautizó con el nombre de San Salvador.

Es casi seguro que no pocos se habrán preguntado qué comían los tripulantes de esas tres embarcaciones, en aquel histórico periplo náutico. Y acerca de este asunto de notoria importancia, ya que alimentarse durante los setenta días que tardaron en cruzar el Atlántico debió ser motivo de preocupación, tanto para Colón como para los marinos que lo acompañaron en aquel tormentoso viaje, comentaré que en el libro Las Naves de Colón, del historiador español José María Martínez Hidalgo, leo los pormenores de la pitanza de los noventa hombres que viajaron con Colón. “”Para la comida tenían gamellas (recipientes para colocar los alimentos), platos de madera, escudillas de barro y cuchillos, así como liarias (vasos rústicamente hechos) para la ración de agua. Los víveres embarcados comprendían agua, vino, aceite, manteca de cerdo, harina, bizcocho o galleta, tocino, sal, vinagre, judías, lentejas, cebollas, habas, ajos, aceitunas, pescado seco y en salazón, arroz, azúcar, carne de membrillo (sic), miel, queso, almendras, pasas y otras frutas secas en cantidad suficiente para un año. La base de la alimentación era el bizcocho, tocino, garbanzos, salazón y queso. Fernando Colón (hijo del Almirante) decía haber visto a muchos comer de noche la mazamorra, cuando no eran perceptibles los gusanos que, con la humedad y el calor de la bodega, pronto hacían su aparición”.

La escritora española María Inés Chamorro Fernández consignó en su libro Gastronomía del Siglo de Oro Español (2002) que “Se llamaba mazamorra al guiso con el que se alimentaba a los galeotes (remeros, casi siempre forzados, en los navíos llamados galeras) y a los marineros, que consistía en las legumbres disponibles, generalmente lentejas y garbanzos, cocidos juntos, y aliñados con algunos vegetales disponibles, normalmente pimientos”.

Al continuar con la lectura de Las Naves de Colón, me entero que ”Es probable que sólo hicieran una comida caliente al día, a eso de las once de la mañana, antes del relevo de la guardia, y siempre que el tiempo lo permitiera. No debía resultar cosa fácil, mientras la nave daba fuertes bandazos y se encapillaban golpes de mar, hacer una simple mazamorra en el fogón, reducidos a trébedes sobre una plancha de hierro o una losa con mamparos para resguardarlo del viento, y tierra para aislar el fuego de la cubierta. El capitán, el maestre, el piloto y el escribano comían en mesa, y el anuncio para sentarse a ella lo hacía un grumete diciendo: “tabla, tabla, señor capitán y maestre. Tabla en buena hora. Quien no viniera, que no coma”.

En otro párrafo leo que ”Los marineros, sin esperar llamadas rimbombantes ni discretas, irían a las inmediaciones del fogón ---la isla de la olla, le decían--- cuando su olfato adivinara que estaban hervidos los ollaos, y alargando la escudilla al paje en funciones le dirían: ¡Por la mesana!, acomodándose luego encima de unas adujas de cabo, en los cuarteles de la escotilla o en el sitio más resguardado que encontraran”.

“”Salazar describe la comida de la marinería: “En un santiamén se sienta la gente marina en el suelo, y sin esperar bendición sacan los caballeros de la tabla redonda sus cuchillos y gañavetes de diversas hechuras, que algunos hicieron para matar puercos, otros para desollar borregos, otros para cortar bolsas, y cogen entre sus manos los pobres huesos, y así los van desforneciendo de sus nervios y cuerdas, y en un credo los dejan más tersos y limpios que el marfil. Los viernes y vigilias comen sus habas guisadas con agua y sal. Las fiestas recias comen su abadejo. Anda un paje con la gaveta del brebaje en la mano, y con taza, dándoles de beber harto menos y peor vino, y más bautizado que ellos querían. Pedid de beber en medio del mar, moriréis de sed, que os darán agua por onzas, después de estar hartos de cecina y cosas saladas, que la señora mar no conserva carnes ni pescados que no vistan su sal. Y así todo lo que más se come es corrompido y hediondo””.

Esta era, según lo relata José María Martínez Hidalgo la comida en las embarcaciones de Cristóbal Colón (a quien el historiador Luis Amador Sánchez llamó “”el primer Quijote español””) hace 519 años.

En otro hermoso libro, Pasajeros de las Indias, escrito por el historiador mexicano José Luis Martínez, se describen las peripecias de quienes, una vez “descubierto” el Nuevo Mundo, conquistadas y a punto de ser colonizadas sus principales ciudades, decidían viajar, décadas más tarde, a las tierras allende los mares. En ese interesante volumen leo lo siguiente, acerca de la alimentación de aquellos viajeros: “”Lo primero que tenían que tenían que hacer quienes decidían viajar a América era llegar a Sevilla, donde contrataban e iniciaban el viaje. En seguida, se requería tener el permiso expedido por la Casa de la Contratación de las Indias, o bien de las Reales Audiencias, los virreyes o los gobernantes de las Indias, en el caso de los viajes a Europa. Una vez instalados en el puerto de salida y provistos de los permisos correspondientes, los pasajeros debían tratar con el dueño de un barco, su capitán o su maestre, para establecer el pago del pasaje, además de que se debían prevenir para llevar consigo todo el matalotaje y los alimentos que hubieran menester para el viaje. Salvo el agua de que los proveía, parca y malamente el barco, los pasajeros debían llevar cuanto necesitasen para su persona y alimentación. Los pasajeros que se embarcaban en España se proveían en Sevilla con relativa facilidad, y los que lo hacían en Veracruz, La Habana, Cartagena o Santo Domingo, de lo que allí hubiere. Las provisiones constaban, por lo general, de bizcocho, vino, puerco y pescados salados; vaca, probablemente como cecina; habas, guisantes y arroz; queso, aceite y vinagre.

“”Ya en espera en el puerto, obtenidos los permisos, compradas las provisiones y los ajuares personales y pagado el pasaje, el traslado y acomodo de cuanto tenía que llevar el pasajero , debió ser difícil y después un problema permanente. Además de la ropa, objetos personales, cama, cacharros para preparar los alimentos, guardados en fuertes y pesados baúles, el pasajero tenía que llevar su alimentación y bebidas para dos o tres meses de travesía. El peso de los víveres por hombre oscilaba entre ochocientos y novecientos kilogramos en la salida.

“”Una vez superados los mareos y adaptados al ritmo de vida del barco, y a su monotonía mientras no se presentaran tormentas y peligros, los primeros días de navegación debieron ser agradables a los pasajeros. El agua, el vino y las provisiones eran aún abundantes y frescas; y para quienes no supieran cocinar ni llevaran un criado que los auxiliara, el intento por prepararse un potaje caliente debió ser motivo de diversión para los demás. En el desayuno se comía cualquier cosa fría. La comida del medio día era la más importante, y probablemente la única caliente. Entonces se prendía un fogón colectivo, siempre que hubiera buen tiempo, y allí acercaban todos sus sartenes, asadores y pucheros para cocinar sus alimentos. Si no se tenía amistad con el cocinero la preparación de los guisos se tornaba bastante problemática, dada la afluencia de quienes deseaban acercar sus cacharros al fogón.

“”Es posible que los momentos más gratos del viaje fuesen las escalas, en las Canarias, apenas iniciado el viaje, y en las islas del Nuevo Mundo, cuando ya estaba a punto de concluir la navegación oceánica. Eran un descanso de las incomodidades del barco, y la ocasión de beber agua fresca, lavarse y probar las comidas y las frutas americanas”

Para concluir, quiero señalar que no es fácil imaginar lo que en su momento significó cruzar el Atlántico, hace poco más de cinco siglos, en una lenta embarcación movida por el viento. Ese viaje seguramente fue considerado por muchos de los pasajeros como una verdadera penalidad, especialmente en lo que concierne a la alimentación a bordo. El hecho de no disponer de suficiente agua fresca y de alimentos en buen estado de conservación durante la dilatada travesía de poco más de dos meses, debió ser motivo de incomodidad y desaliento para aquellos viajeros, quienes se vieron obligados a comer carnes secas, saladas y agusanadas, con tal de cumplir su anhelo de llegar a las tierras recientemente descubiertas, en las cuales pensaban encontrar grandes riquezas.

CATA "CIEGA" DE VINOS DE MONTE XANIC


El cielo hizo el agua

para Juan-que-llora,

e hizo el vino para Juan-que-ríe

ANTOINE DESAUGIERS (1772-1827)

Las catas “ciegas” del Grupo Enológico Mexicano, de periodicidad mensual, dieron comienzo en enero de 1995. Estas degustaciones también han sido llamadas “doble ciegas”, en virtud de que los participantes ignoran la marca del vino, con cuál o cuáles cepas ha sido elaborado, así como la procedencia (país y región) del mismo. Estas catas tienen la finalidad de analizar las características organolépticas de ocho vinos en cada ocasión, y permiten que cada vino reciba, mediante la puntuación otorgada por los catadores participantes, una calificación determinada, que de alguna manera muestra cuáles son sus atributos de calidad y finura, o bien si esa valoración no es alta daría cuenta de algún defecto o minusvalía del vino.

Desde enero de 1995 hasta octubre de 2011 han sido realizadas, en dieciséis años, diez catas con vinos de la bodega vitivinícola Monte Xanic, la cual, desde sus comienzos, vino a marcar una pauta en la elaboración de vinos de notable finura y excelente calidad enológica.

Acerca de sus orígenes, hace casi un cuarto de siglo, transcribiré un párrafo de un documento oficial de la bodega que señala que En 1987, se reunieron cinco amigos (Hans Backhoff, Manuel Castro, Tomás Fernández, Eric Hagsater y Ricardo Hojel), todos grandes amantes del vino, que se lanzaron a la aventura de crear un gran vino mexicano. Soñaban con elaborar vinos que expresaran el terruño del Valle de Guadalupe, Baja California, con fineza y distinción, con personalidad propia y de la mejor calidad posiblequienes tenían como común denominador su afición, podría yo decir, verdadera pasión, por degustar vinos de gran clase, y de ellos nació la idea de ”crear un gran vino mexicano, ya que soñaban con elaborar vinos que expresaran el terruño del Valle de Guadalupe con fineza y distinción, con personalidad propia y de la mejor calidad posible. Así nació la bodega Monte Xanic. “El nombre Monte Xanic es una combinación de la palabra “Monte” y del vocablo “Xanic” que proviene de los indios Cora, quienes todavía habitan regiones de Nayarit, entre Puerto Vallarta y Mazatlán, en la costa del Pacífico de México, y quiere decir "flor que brota después de la primera lluvia". En noviembre de 1987, durante la primer visita a las veinte hectáreas que hoy forman parte de nuestros viñedos, iniciaba la temporada de lluvia y los montes estaban cubiertos de flores; esta señal nos pareció indicar que este nombre "Monte Xanic" era el más apropiado”.

Hasta el año 2008 los vinos de la marca Monte Xanic habían sido galardonados ---en poco más de veinte años de elaborar caldos de excelente calidad--- con más de ochenta premios internacionales (medallas de oro, de plata y de bronce, además de reconocimientos diversos). En el año 2007 recibieron mayor número de preseas que en los años anteriores. Estos certámenes internacionales han sido celebrados en Alemania, Bélgica, Canadá, Estados Unidos de América, Francia y Portugal. Entre todos ellos sobresalen la medalla de oro y el reconocimiento “Best of Class”, concedido al vino”Gran Ricardo”, cosecha 2002, en el Pacific Rim International Wine Competition, que tuvo lugar en el año 2007, en California, Estados Unidos de América, así como la medalla de oro otorgada, en el mismo año, al vino.Sauvignon Blanc (“Viña Kristel”),cosecha 2004, en el Challenge International du Vin, que se llevó a cabo en Francia.

En el presente año, 2011, las medallas de oro, plata y bronce conferidos a los vinos de Monte Xanic se han multiplicado, y hasta septiembre sumaban cincuenta y cinco estos galardones, en certámenes tan prestigiados como Challenge International Du Vin, de Bourg, Francia; Wine Masters Challenge (XIII World Wine Contest), de Estoril, Portugal; Pacific Rim Wine Competition, de San Bernardino, California (U.S.A.; Tasters Guild International Wine Judging, de Grand Rapids, Michigan (U.S.A) y Riverside International Wine Competition, Murrieta, California (U.S.A.)

Cabe agregar que la producción anual de Monte Xanic es, actualmente, de cuarenta y dos mil cajas (52.400 botellas de 750 mililitros) , distribuidas en cuatro grupos: Monte Xanic, Gran Ricardo, Ediciones Limitadas y Calixa. En la clase Monte Xanic, figuran los siguientes vinos: Chenin Colombard, Chenin Blanc Cosecha Tardía, Sauvignon Blanc y Chardonnay, en los blancos. En el renglón tintos figuran: Cabernet Sauvignon, Merlot y Cabernet Sauvignon/Merlot. El vino Gran Ricardo es una vino super premium.. Y en el segmento Ediciones Especiales están Petit Verdot, Sangiovese, Malbec, Syrah, Toscano, Nebbiolo/Anglianico, Syrah/Cabernet Sauvignon y Petit Syrah. Por lo que respecta a lalínea Caliza, ésta cuenta con tres vinos: Cabernet Sauvignon/Syrah, Chardonnay y Grenache.

Para la cata número 212, correspondiente al mes de octubre de 2011 (la número 212, desde enero de 1995) , nuevamente fueron seleccionados ocho vinos de esa empresa, varios de los cuales (de las añadas degustadas por los catadores abajo citados) obtuvieron importantes preseas ---este año de 2011--- en dichos concursos. El vino Chenin Blanc Cosecha Tardía, vendimia 2010, fue distinguido con cinco medallas. Dos de oro: una en el Challenge International du Vin; y otra en el Tasters Guild International Wine Judging. Y tres de plata: una en el Wine Master Challenge; otra en el Pacific Rim Wine Competition; y la tercera en el Riverside International Wine Competition.

El vino Sauvignon Blanc, cosecha 2010 recibió tres medallas de plata: una en el Challenge International du Vin; otra en el Tasters Guild International Wine Judging, y la tercera en el Wine Master Challenge. Y dos medallas de bronce: una en el Pacif Rim Wine Competition y otra en el Riverside International Wine Competition.

El vino Cabernet Sauvignon/Merlot, cosecha 2008, fue premiado con medalla de plata en el Wine Master Challenge.

El vino Calixa Chardonnay, cosecha 2010, recibió dos medallas de plata: una en el Tasters Guild International Wine Competition y otra en el Wine Master Challenge.

Esta degustación evaluativa se llevó a cabo en la nueva sede del Grupo Enológico Mexicano: un salón privado del restaurante “La Finca Española”, en Polanco. La Mesa de Catadores estuvo integrada esa tarde por los siguientes enófilos: Alejandra Vergara, Patricia Amtmann, José del Valle Rivas, Mauricio Romero, Mauricio Millán, Carlos Ruíz y Miguel Guzmán Peredo.

Las calificaciones están basadas en los parámetros que maneja el Grupo Enológico Mexicano. Aquellos vinos cuya calificación oscila entre los 50 y los 59 puntos son considerados “no recomendables”. Si la puntuación se halla comprendida entre los 60 y los 74 puntos, son juzgados “bebibles”. Una calificación entre los 75 y los 84 puntos permite evaluarlos como “buenos”. Si el puntaje oscila entre los 85 y los 94 puntos, son juzgados “muy buenos”. En el caso de que la calificación esté comprendida entre los 95 y los 100 puntos, entonces alcanzan la categoría de “extraordinarios”.

Los resultados fueron los siguientes:

Vinos Blancos

1.- Chenin Blanc Cosecha Tardía, cosecha 2010. 13.5% Alc. Vol. 100% Chenin Blanc. . Calificación: 83.86 puntos. Precio: $ 179.00

2.- Calixa Chardonnay, cosecha 2010. 13.5% Alc. Vol. Monovarietal 100% Chardonnay. Calificación: 81.57 puntos. Precio: $ 199.00

3.- Chenin Colombard, cosecha 2009. 13.5% Alc. Vol. Coupage de 98% Chenin Blanc y 2% Colombard.. Calificación: 81.14 puntos. Precio: $ 150.00

4.- Sauvignon Blanc Viña Kristel, cosecha 2010. 13.5% Alc. Vol. Monovarietal 100% Sauvignon Blanc. Calificación: 77.86 puntos. Precio: $ 179.00

Vinos Tintos

1.- Cabernet Sauvignon, cosecha 2007. 13.5% Alc. Vol, Monovarietal 100% Cabernet Sauvignon. Crianza de 18 meses en barrica de roble francés. Calificación: 86.71 puntos. Precio: $325.00

2.- Cabernet Sauvignon/Merlot, cosecha 2008. 13.5% Alc. Vol. Coupage de 70% Cabernet Sauvignon, 20% Merlot y 10 % Petit Verdot. Crianza de 18 meses en barrica de roble francés. Calificación: 82.71 puntos. Precio: $ 369.00.

3.-.Calixa Cabernet Sauvgnon/Syrah, cosecha 2009. 13.5% Alc. Vol. Coupage de 80% Cabernet Sauvignon y 20% Syrah. Crianza de 12 meses en barrica de roble francés. Calificación: 81.57 puntos. Precio: $ 199.00

4.- Merlot, cosecha 2008. 13.5 % Alc. Vol. Monovarietal 100% Merlot. Crianza de 18 meses de crianza en barrica de robla francés. Calificación: 79.00 puntos. Precio: $325.00

Los catadores eligieron mejor etiqueta la del vino Calixa Chardonnay, en los blancos, y la de Calixa Cabernet Sauvugnon/Syrah, en el caso de los tintos.

Al finalizar esta interesante degustación organoléptica fue servida una exquisita cena, confeccionada por Estela Pérez, cocinera propietaria del restaurante “La Finca Española”, la sede de estas catas “ciegas” del Grupo Enológico Mexicano.

El primer platillo fue Croquetas de Bacalao, que armonizamos con el vino Calixa Chardonnay, cosecha 2010. En seguida llegó el manjar principal, una deliciosa Merluza a la Cazuela, maridada con dos vinos: Cabernet Sauvignon/Merlot, cosecha 2008, y Calixa Cabernet Sauvgnon/Syrah, cosecha 2009. El postre consistió en Fresas con Natas, que acompañamos con el magnífico vino Chenin Blanc Cosecha Tardía, cosecha 2010, estableciéndose un singular maridaje.

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