miércoles, 10 de abril de 2013

LOS VINOS DE BORGOÑA



Los vinos de Borgoña tienen la fama
de ser los mejores del mundo. No es
una leyenda sino una verdad gloriosa.
Son bebidos con unción cuando son viejos, y
con  amor cuando son jóvenes.
EDOUARD DE POMIANE (1875-1964)

El vino es la segunda sangre de Francia
LEON DAUDET
(1867-1942)

Una comida que tiene tanto de
perfumería, como la francesa, requiere
vinos hechos por un celestial alquimista.
FELIX MARTI  IBÁÑEZ
(1911-1972)

En esa magnífica fuente de información que es Wikipedia aparece que “Borgoña (en francés: Bourgogne) es una región de Francia, situada al centro-noreste del país y que agrupa a los departamentos de Yonne, Côte-d'Or, Nièvre y Saône-et-Loire. Limita con las regiones siguientes: al norte con la Isla de Francia y Champaña-Ardenas, al este con el Franco Condado, al sur con Ródano-Alpes y Auvernia y al oeste con Centro. La capital de Borgoña es Dijon. Fue habitada, siguiendo el orden cronológico, por celtas, galos, , galorromanos y varios pueblos germánicos, Borgoña fue una de las provincias tradicionales durante el Antiguo Régimen hasta 1790. Conviene, no obstante, distinguir entre Burgundia y Borgoña. Burgundia es el nombre de un reino germánico que duró hasta el año 534, mientras que Borgoña se aplica a una provincia del reino de los francos que ocupaba aproximadamente el mismo territorio que Burgundia, por lo que este mismo nombre es el utilizado para denominar a la región de Francia en la actualidad”.
romanos

En Francia existen trece grandes zonas vitivinícolas, que a continuación enlisto por orden alfabético: Alsacia, Beaujolais, Borgoña, Burdeos, Córcega, Champagne, Jura,  Languedoc-Rousillon,   Loira, Provenza, Saboya, Sud-Ouest y Valle del Ródano. Se estima que hay más de  ciento cincuenta Denominaciones de Origen Controladas, para clasificar a los vinos del país galo, que están dentro de 4 grandes categorías: la más alta es aquella que ostenta en la etiqueta la frase Appellation d’Origine Controlée (AOC), la segunda es aquella cuyas siglas son AO-VDQS (Appellation d’Origine Vin de Qualité Superieure). La siguiente en escala descendente es la de Vin de Pays (vino de país, como sinónimo de región determinada); en tanto que la inferior es la correspondiente a los Vins de Table (vinos de mesa).

En el libro Vinos y Espirituosos de Francia   (editado por Sopexa, un organismo oficial del gobierno francés, encargado de promover los productos agroalimentarios de ese país europeo)  leo que “Desde la creación, en 1935, del Instituto Nacional de las Denominaciones de Origen (INAO, por sus siglas en francés: Institute National des Appellations d’Origine) el código de las AOC o Appelations d’Origine Controlée rige la existencia de los grandes vinos franceses”.

Borgoña es una importante región vitivinícola de Francia, ubicada en la parte oriental, al norte del Valle del Ródano. Sus principales zonas son Cote d’Or, Cote de Beaune, Cote de Nuits, Chablis, Cote Chalonnaise y Maconnais.  Es conveniente agregar que Chablis es la cuna del vino blanco tranquilo francés  más conocido fuera de Francia, que lleva el nombre de la ciudad donde es elaborado, Chablis (el vino blanco espumoso francés de mayor renombre en el orbe es el Champagne, elaborado en la región homónima), del cual existen cuatro Denominaciones de Origen: la de Grand Cru, la de Premier Cru, la de Chablis y la de Petit Chablis, mientras que en Maconnais se elabora el gustado vino blanco Pouilly-Fuissé (no confundir con el Pouilly Fumé, del área del Loira). Por lo que respecta a los tintos, en la Cote d’Or hay seis Grands Crus: La Romanée, La Romanée-Conti, La Romanée St-Vivant, Richebourg, La Tache y La Grande Rue.

En el libro arriba mencionado leo que “Los vinos con Denominación de Origen Controlada (indicación que figura obligatoriamente en la etiqueta) son producidos dentro de una zona geográfica a menudo relacionada con la tradición. El suelo, el clima, el tipo de cepas y las diferentes normas a acatar (graduación mínima, rendimiento máximo, condiciones de producción, poda, densidad de plantación) garantizan tanto su origen como su autenticidad y sus cualidades. Los AOC representan la categoría más elevada de los vinos de Francia”.
Me parece conveniente agregar que existe en Borgoña una Denominación de Origen genérica, llamada simplemente Appellation Bourgogne Controlée, que hace referencia a los vinos elaborados en aquellos viñedos sin localización geográfica específica, cuyas uvas fueron vendimiadas en cualquiera de las más de trescientas comunidades de  esta región de Francia. A diferencia de otras categorías de vinos más selectas, en los que únicamente son utilizadas uvas de la cepa Pinot Noir, los vinos de la Appellation Bourgogne Controlée están hechos con una mezcla, es decir un coupage de Pinot Noir con otras cepas, como Pinot Blanc, Pinot Gris e incluso Chardonnay.
En el boletín Apuntes de sobremesa, publicado en Chile, en su edición correspondiente al 16 de noviembre de 2010, la enóloga Harriet Nahrwold escribió un extenso artículo titulado “Descifrando la Borgoña”, del cual entresaco algunos párrafos, que hacen acertada mención a esa región de Francia, donde son elaborados algunos de los vinos más célebres del país galo. “La Borgoña es la región productora de vinos más fraccionada del mundo, y con la mayor cantidad de denominaciones por kilómetro cuadrado de toda Francia. La superficie total de sus cuatro departamentos es de aproximadamente 3,2 millones de hectáreas, pero las zonas destinadas al vino, contando las 6 subregiones de Chablis, Côte de Nuits, Côte de Beaune, Côte Chalonnaise, Maconnais y Beaujolais, sólo alcanzan a 29.500 hectáreas. De ellas, la Côte d’Or, el corazón de la Borgoña vitivinícola, que reúne a las Côtes de Nuits y de Beaune, suma apenas unas 9.500 hectáreas. Aunque es el área que concentra la mayor cantidad de grandes crus borgoñones, es responsable de menos del 5% de la producción de vinos galos con Apelación de Origen Controlada (AOC). Y a nivel mundial, esta cantidad casi no tendría significación si no fuera por el mito de sus especiales vinos y porque subsiste el tremendo desafío de descubrir la calidad de esas pequeñas y muy escasas producciones.
“Pero para iniciarse en sus vinos, definitivamente hay que dirigirse a los pueblos de la Côte d’Or. Sin ser grandes monumentos, las calles austeras y las sobrias casas de piedra de localidades pequeñas como Meursault, Volnay, Puligny-Montrachet o Chambolle-Musigny, muestran el verdadero encanto de la provincia francesa. Emplazados entre viñedos que crecen sobre suaves colinas, sus nombres son los que dan vida a las distintas apelaciones y aparecen en las etiquetas de sus vinos. Una vez familiarizados con los nombres de los pueblos o villes, conviene aprender otros términos de la jerga borgoñona. Por ejemplo côte allá no significa “costa” sino ladera, y climat no tiene nada que ver con el tiempo atmosférico sino que se refiere a los terrenos con derecho a nombre propio, especialmente importantes para los Grand y los Premier Crus. Y los 635 climats de la Côte d’Or también hacen referencia al mosaico de pequeñas propiedades vitícolas, importantes al momento de determinar sus terroir y la calidad de los vinos que de ellos se obtienen”.
 “Todos los vinos de la Borgoña se clasifican en cuatro apelaciones: Grand Cru (son sólo 32 en la Côte d’Or y representan el 2% de la producción total; en sus etiquetas aparece únicamente el nombre del climat del que se saca la fruta); Premier Cru (constituyen el 12% de la producción y se obtienen de sectores delimitados dentro de un climat, por lo que sus etiquetas también agregan el nombre del municipio al que pertenece el viñedo); Village (representan el 36% de la producción y están elaborados con uvas que provienen de cualquiera de los 42 villages o de un viñedo individual no clasificado; en la etiqueta se permite mostrar sólo el nombre del pueblo de origen); y Apelación Regional (que corresponde aproximadamente al 50% de la producción, y son vinos que se elaboran con uvas cosechadas en toda la región). En el año 2000 la producción oficial de vino en Francia fue de más de cinco mil ochocientos millones de litros, motivo por el cual ese país ocupó el primer lugar mundial, como ha venido ocurriendo desde hace muchos años.  En esos días se estimó en poco más de sesenta litros el consumo anual  de vino per capita de los franceses, uno de los más altos en el orbe”. Hasta aquí esa cita.
Con el objeto de poner al día la importancia de las exportaciones de los vinos elaborados en Borgoña, mencionaré que en el boletín francés E-Lettre, de Vitisphere, número 563, del 22 de marzo de 2013, el organismo oficial denominado Bureau Interprofessionnel des Vins de Bourgogne (BIVB), estimó en 95,6 los millones de botellas de vino producido en Borgoña, que fueron exportadas en 2012.   De acuerdo a esa información, los principales países importadores de esos vinos son los siguientes (por orden decreciente): Estados Unidos de América, Reino Unido, Japón, China, Hong Kong, Canadá, Alemania, Bélgica, Suiza y Luxemburgo.
 José Peñin, un renombrado enólogo español, menciona en su libro Vides del Mundo (Madrid,1977)  que la Vitis vinífera es una de las aproximadamente sesenta especies del género Vitis, existentes en el mundo, de la cual existen poco más de cinco mil variedades diferentes”. En opinión de Albert Adam y Jean Luc Jault, autores del magnífico libro Le bonheur est dans le vin (Les editions de l’homme, Canadá, 2006), “En el momento actual se estima que existen, aproximadamente, diez mil cepas de Vitis vinífera, si bien el enólogo Jean-Marie Boursiquot considera que dichas variedades suman poco màs de seis mil”. Cabe agregar que el nombre común de la Vitis vinífera es Vid, y que a esas variedades suele llamárseles también cepas, castas, vidueños (igualmente se les da el nombre de viduño).  En francés cepa es cepage, y en italiano se dice vitigno.

La cepa Pinot Noir recibe ese nombre porque, de alguna manera, su ramaje semeja un pino (en francés pinot), y de esta variedad existen no menos de cien clases diferentes, siendo las principales la Pinot Noir, la Pinot Gris, la Pinot Meunier y la Auxerrois. Inclusive,  ocasionalmente la cepa Chardonnay es denominada Pinot Chardonnay..  La Pinot Noir es una variedad tinta de la especie Vitis vinífera, cuyo origen es Borgoña pero se ha aclimatado muy bien en otros países, como Argentina, Australia, Chile, España, Estados Unidos de América, México, Nueva Zelanda y Sudáfrica.  En el portal Wikipedia leo que esta variedad es una de las cepas que integran la mezcla de la mayoría de los Champagne.  Igualmente, es considerada una de las variedades más selectas a nivel mundial para la elaboración de vinos varietal. En  Borgoña produce algunos de los vinos màs exclusivos y caros del mundo, por su escasa producciòn, tales como Romanée Conti, prestigiada parcela vitivinícola de escasas 1,8 hectáreas, ubicada en la zona de Côte de Nuits.  Más todavía, en el boletín on-line Argentinewines.com, del 16 de mayo de 2007, leí que “Una botella de vino de Borgoña, cosecha 1945, de la denominación de origen francesa Romanée-Conti, fue vendida en Ginebra, por la casa de subastas Christie´s, en cuarenta y ocho mil seiscientos dólares.

La cata “ciega” número 229 del Grupo Enológico Mexicano (degustaciones que tienen lugar desde enero de 1995)  se llevó a cabo el martes 9 de abril,  en el salón “Decanter”, del hotel St. Regis México City, la sede permanente de estas evaluaciones organolépticas. La Mesa de Catadores estuvo integrada por los siguientes enófilos: Patricia Amtmann, Alejandra Vergara, Juan Ignacio Torreblanca, José del Valle Rivas, Mauricio Romero Gatica, Roberto Quaas Weppen, Gustavo Riva Palacio, Juan Carlos Chávez, Darío Negrelos, Salomón Cohen y Miguel Guzmán Peredo.

Para esta degustación fueron seleccionados  nueve vinos elaborados con la cepa Pinot Noir, propia de la región de Borgoña, que fueron producidos en los siguientes países: Argentina, Chile, Estados Unidos de América, Francia, Israel y  México. Cinco vinos fueron aportados por la empresa Club del Gourmet. El vino Cono Sur 20 Barrels Limited Edition (hecho por el enólogo Adolfo Hurtado),  por la compañía  Cyrnos, representante de la Viña Cono Sur. . El vino Roganto Pinot Noir, por la empresa González Byaas, distribuidora en México de los vinos de la marca Roganto, elaborados en Ensenada, Baja California por el enólogo Antonio Escalante, en la bodega Vides y Vinos Californianos. El vino  Domaine Vincent Girardin Bourgogne Rouge Emotion de Terroirs, cosecha 2003, fue aportado por Juan Carlos Chávez, en tanto que el vino Nuits-Saint-Georges, cosecha 2000, lo fue por Miguel Guzmán Peredo.

Las calificaciones están basadas en los parámetros que maneja el Grupo Enológico Mexicano. Aquellos vinos cuya calificación oscila entre los 50 y los 59 puntos son considerados “no recomendables”. Si la puntuación se halla comprendida entre los 60 y los 74 puntos, son juzgados “bebibles”. Una calificación entre los 75 y los 84 puntos permite evaluarlos como “buenos”. Si el puntaje oscila entre los 85 y los 94 puntos, son juzgados “muy buenos”. En el caso de que la calificación esté comprendida entre los 95 y los 100 puntos, entonces alcanzan la categoría de “extraordinarios”.

1.-  Roganto Pinot Noir Selección Especial, cosecha 2009. Varietal 100%  Pinot Noir.
13.2 % Alc. Vol. Uvas procedentes del Valle de San Jacinto.  Crianza de doce meses en barricas francesas y estadounidenses. Vides y Vinos Californianos. Ensenada, Baja California. Producción limitada de 3.600 botellas.  Calificación: 87.88   puntos. Precio; $ 766.00 

2.- Cono Sur 20 Barrels Limited Edition, cosecha 2008.   Varietal 100%  Pinot Noir.  14.0% Alc. Vol. Crianza de 14 meses en barrica francesa y dos meses en tanque de acero inoxidable. Viña Cono Sur. Valle de Casablanca, Chile. Calificación: 87.33   puntos.
Precio: $ 512.00

3.- Pinot Noir Reserva Valdivieso, cosecha 2008.  Varietal 100%  Pinot Noir. 14.0  % Alc. Vol.  Crianza de 12 meses en barrica. Viña Valdivieso. Valle de Lontué, Chile. Calificación: 84.89   puntos. Precio: $ 337.00

4.- Yarden Pinot Noir, cosecha 2004. Varietal 100%  Pinot Noir.  14.5 %  Alc. Vol. Crianza de 18 meses en barrica de roble francés. Golan Heights Winery. Galilea, Israel. Calificación: 84.33  puntos. Precio: $ 747.00

5.- Francis Coppola Silver Label Diamond Collection, cosecha  2010   Varietal 100%  Pinot Noir. 13.6  % Alc. Vol. A.V.A. Napa y Sonoma County. Crianza de 12  meses en barrica nueva de roble francés. Monterey County, California, Estados Unidos de América.  Calificación:  84.22  puntos. Precio: $ 545.00   
 
6.- Nuits-Saint-Georges, cosecha 2000. Varietal 100%  Pinot Noir.  13.0% Alc. Vol. Grand  Vin de Bourgogne.  Appellation Nuits-Saint-Georges Controlée. . Maison Mallard-Gaulin. Aloxe –Corton. Cote d’Or.  Francia.  Calificación: 82.22  puntos. Precio al público (en septiembre de  2006): $ 872.00

7.- Vincent Girardin Emotion de Terroirs Bourgogne Rouge, cosecha 2003. 13.5% Alc. Vol. Viñas de 40 años.  Appellation Bourgogne Contrólée.  Crianza en barrica durante 12 meses (20% nuevas). Non filtred. Vinifié, élevé et mis en bouteille par Vincent Girardin, a Mersault, Côte D'Or, France. Calificación: 81.22   puntos. Precio: no disponible.

8.- Lassia, cosecha 2010. Varietal 100% Pinot Noir.13.7 % Alc. Vol. Crianza de 4 meses en barrica de roble francés. Bodega Patritti. San Patricio del Chañar, Neuquen, Patagonia. Argentina. Calificación: 80.89  puntos. Precio: 450.00    

9.- Cote de Beaune Villages, cosecha 2004. Varietal 100%  Pinot Noir  13.0  %  Alc. Vol.  Appellation Cote de Beaune Villages Controlée.  Crianza de 24 meses en barrica de roble francés. Maison Michel Picard. Bourgogne, France. Calificación: 78.78   puntos. Precio: $ 441.00

Los catadores eligieron “mejor etiqueta” la del vino  Yarden Pinot Noir.

Al finalizar esta cata fue servida una deliciosa cena en el restaurante “Diana”, del hotel St. Regis México City, la cual fue preparada por Guy Santoro, Chef de Cuisine de ese hotel, asistido por su brigada de cocineros.  

Esa noche el aperitivo que degustamos fue Cremant de Bourgogne Monopole, non vintage, elaborado en Borgoña por la Maison Michel Picard. Acerca de este vino considero conveniente mencionar lo siguiente. Los vinos espumosos de Francia ---cuyo representante de mayor excelencia es el Champagne, elaborado en la región homónima de Francia--- reciben en este país el nombre de Vin Mousseux si no proceden de dicha área geográfica, Champagne,  y deben haber sido producidos de acuerdo a los lineamientos establecidos por el “Methode Traditionale”, antaño denominado “Methode Champenoise”. Otro nombre de estos vinos es Vin Pétillant  (vino chispeante, llamado en Alemania Spritzig), que en realidad es un vino semiespumoso, ya que el gas contenido en el interior de la botella no excede de las dos y media atmósferas de presión, a diferencia de las cinco o seis atmósferas (equivalente a 72.5 libras y a 87.0 libras, respectivamente) que hay dentro de una botella de Champagne, Entre los Mousseux y los Pétillants están ubicados los Crémants (cremosos), que son unos vinos de burbujas poco abundantes. La presión ejercida por el gas de estos vinos sobre la botella que los contiene es un poco superior al de los Pétillants, de 2 a 2.5 atmósferas,  y un poco inferior a la de los Mousseux, de 5 a 6 atmósferas. (La presión de estos vinos   –Cremants--  es de 3.6 atmósferas) Algunos ejemplos de  Vins Crémants están dados por el Crémant de Bourgogne, el  Crémant de Alsace,  el Crémant de Bordeaux, el Crémant de Loire y el Crémant de Limoux. Estos vinos espumosos ostentan en la etiqueta la mención de Appellation d’Origine Controlée.

A continuación fue servida la cena, que consistió en los siguientes deliciosos platillos. Inicialmente una Ensalada de Hortalizas y Flores Mexicanas, Vinagreta de Cilantro, Camarones Fritos (Salade de Légumes et Fleurs mexicains, Vinaigrette de Coriandre, Gambas Frites).  A continuación fue servida una exquisita Sopa de Mejillones al Curry, Juliana de Verduras (Soupe de Moules au Curry, Julienne de Légumes). El manjar principal fue Costilla de Cerdo Caramelizadas con Miel y Especias, Papas Pont Neuf, Piña Asada (Côtes de Porc Caramélisées aux Epices, Pommes Pont Neuf et Ananas Grillés). El postre fue Palet Fundente de Chocolate y Avellanas Caramelizadas (Palet Fondant au Chocolat et Noisettes Caramélisées).

El maridaje fue hecho con los siguientes vinos: Vosne Romanée Michel Picard, cosecha   2010 (Appellation Vosne Romanée Controlée. 13% Alc. Vol) , Roganto Pinot Noir Selección Especial, cosecha 2009 ( 13.2% Alc. Vol)  y Cono Sur 20 Barrels Limited Edition, cosecha 2008 (14.0% Alc. Vol.).

miércoles, 13 de marzo de 2013

LOS VINOS DE VINICOLA FRATERNIDAD, DE MEXICO



Yo tengo una bella ánfora llena de regio vino,
que  para hacer mis cantos me da fuerza y calor.
En ella encuentra sangre mi corazón latino,
para beber la vida, para latir de amor.

RUBEN DARIO
(Félix Rubén García Sarmiento
1867-1916)

En el boletín Diario del Vino, de excelente contenido, leí el 22 de febrero de este año las noticias emitidas por el organismo español Icex  --cuya función prioritaria es la promoción de exportaciones de productos iberos---, que informan que México ofrece a los productores y exportadores de aquel país europeo una magnífica oportunidad, pues es un país  “que disfrutar de una economía fuerte, el crecimiento en la población de clase media ha llevado a una tendencia alcista en el consumo de vino y las importaciones (…), que crecieron a una tasa anual compuesta del 20% entre 2006 y 2011”. Según el Consejo Mexicano Vitivinícola (CMV) - continúa el informe del ICEX - en los últimos tres ejercicios, el consumo per cápita anual de vino en el país azteca ha pasado de 350 a 600 mililitros (ml), y se espera que en los próximos 10 años alcance los dos litros. Señalamos estas cifras como muy importantes: basta saber que este consumo per cápita se encuentra prorrateado entre toda supoblación, que actualmente supera los 115 millones de habitantes (ocupa el 11a lugar en el mundo por población), y que comprende todos los estratos sociales”.

Es fácil advertir, de acuerdo a este comunicado, que el consumo anual de vino en México, aún no llega a un litro per capita (a diferencia de la acentuada refrescomanía que distingue a la población mexicana, de la cual los especialistas en la materia señalan que el consumo anual, por persona, de refrescos embotellados asciende a 163 litros, lo que significa que México es el primer país consumidor, en el mundo, de tales bebidas). Desde hace muchos años se ha venido manejando la versión de que los mexicanos, como país, consumimos, individualmente, cada año medio litro de vino. Con cifras tan ínfimas como las que señalo se hace ostensible la diferencia existente con el consumo en Estados Unidos de América, país que, de acuerdo a la Guía Peñín, en 2011 fue el primer país consumidor de vino del mundo en el año 2011, con un total de 3.700 millones de botellas, mientras que China, incluida Hong Kong,  desplazó a Gran Bretaña del quinto lugar con 1.900 millones de botellas, según un estudio publicado por el salón internacional Vinexpo y la International Wine and Spirits Research (IWSR), entidad que realiza estudios en el ámbito vinícola y de los destilados a nivel internacional. Países del Viejo Mundo como Italia, Francia y Alemania ocupan el segundo, tercer y cuarto lugar respectivamente, según dicho estudio, que incluye a 114 mercados de consumidores de todo el mundo.

En ese informe queda consignado que “Las previsiones de cara a 2015 hablan de un incremento en un 6,2% en el consumo de vino a nivel mundial con respecto a 2010, lo que supondría un total de 34.100 millones de botellas (2.000 millones de botellas más que en 2010). Por países, también se prevé un incremento del 10% en el consumo de EE.UU. entre 2011 y 2015, mientras que en China y Hong Kong el crecimiento sería de un 54,3%. En cuanto al continente europeo, que representa actualmente el 62% del consumo mundial de vino, es probable que, según IWSR, disminuya dicho porcentaje, pues se estima que el consumo en el continente entre 2011 y 2015 suba apenas un 0,4%.. En lo que se refiere al consumo per cápita, las previsiones hablan de un incremento en los EE.UU., donde se estima que, para 2012, se llegará a los 13 litros por adulto al año, mientras que en China se situará en torno a los 2 litros per cápita al año. A excepción de Alemania (sube un 2,1%), en los principales mercados europeos, el consumo por persona tiende a decrecer”. Hasta aquí esa cita.

Como necesario punto de comparación mencionare que el 21 de enero de 2007 el portal web www.vendimia.cl  publicó que “según datos de Wines of Chile y FIT Research, en el mundo el mayor consumo per cápita de vino es en Luxemburgo, país que alcanza los 64 litros por persona al año. Al otro extremo se encuentra China, donde el consumo per cápita de vino es de sólo 0,8 litro. Países como Francia, Italia y España, principales productores y exportadores vitivinícolas en el mundo, también tienen un mercado interno desarrollado, con consumos de 54, 48 y 34 litros por persona al año, respectivamente. En Latinoamérica, en tanto, Chile (quinto exportador y décimo productor de vino a nivel mundial) terminó 2005 con un consumo de 16 litros per cápita, esperándose una disminución para 2006. Por su parte, Argentina (mayor productor que Chile, pero con menores exportaciones) tiene un consumo per cápita de 29 litros al año” 
 
La cata número 228 del Grupo Enológico Mexicano, correspondiente al mes de marzo de 2013, se llevó a cabo el martes 12 de ese mes en el salón “Decanter”, del hotel St. Regis México City (la sede de estas degustaciones organolépticas),  Para esta evaluación analítica fueron seleccionados ocho vinos. Cuatro de Vinícola Fraternidad y cuatro de la Bodega Sinergi, de la cual el enólogo es José Luis Durand, quien así mismo elabora los vinos de Vinícola Fraternidad, de acuerdo a los deseos de Salomón Cohen, uno de los socios de esa empresa vitivinícola. La degustación organoléptica de estos ocho vinos, que tienen a un mismo productor, tuvo por objetivo evaluar los vinos de una y otra bodega, ya que considero resulta en extremo interesante advertir la finura y calidad de los vinos elaborados por un wine maker (atinada expresión que describe a la persona que hace un vino determinado)  para otra empresa vitivinícola, y efectuar la comparación sensorial con sus propios vinos, de amplia distribución comercial en México. 

 Considero conveniente agregar que en la cata número 220, celebrada en junio de 2012, los catadores del Grupo Enológico Mexicano tuvieron la oportunidad de evaluar en dos ocasiones ---en la misma sesión de cata--- los cuatro vinos que hasta ese día habían sido producidos para Vinícola Fraternidad, lo que permitió calibrar sus atributos de  calidad y finura, ya que la puntuación alcanzada, en dichas dos degustaciones, fue muy similar. Ese día fueron degustados, de manera aleatoria, ocho vinos de dicha bodega bajacaliforniana, ubicada en el Valle de Guadalupe.  Menciono la palabra aleatoria, porque cada uno de los cuatro vinos, de dos cosechas diferentes,  fueron degustados en dos ocasiones, sin que  diez de los doce catadores tuvieran conocimiento de ello. Este hecho lo mismo habla encomiásticamente de los vinos que de la objetividad de los catadores. De la misma manera, cabe señalar que fue a finales de 2010 cuando se llevó a cabo la presentación oficial de los vinos de esta nueva bodega elaboradora de vinos, ubicada en Baja California, no lejos de la ciudad de Ensenada.
En aquella ocasión, en el reportaje de esa cata, mencioné que “ Salomón Cohen, uno  de los ocho socios de este proyecto, había manifestado “Es un sueño iniciado, entre amigos, hace cuatro años, que ahora estamos realizando. Surge del gusto de compartir el placer de la charla y la convivencia en torno al vino y la buena comida. Después de probar distintas variedades y estilos, un día también  nos planteamos la oportunidad de hacer nuestros propios vinos”. Deseoso ese grupo de amigos de materializar sus inquietudes, tendientes a comenzar a elaborar vinos de encomiable calidad, tuvieron el acierto de contar con la experiencia del enólogo José Luis Durand, quien los asesora en la producción de caldos vínicos,  y del arquitecto Ricardo Legorreta, autor del proyecto que contempla no sólo las instalaciones de una moderna vinícola  --cuyo diseño arquitectónico está cabalmente integrado al paisaje del Valle de Guadalupe---, sino también de un hotel boutique y un restaurante. Las etiquetas de los cuatro vinos: Nuva, Ímpetu, Boceto y Trazo muestran bocetos de lo que será esta construcción. Salomón Cohen ha dicho que la producción anual estimada será de  mil 600 cajas de vinos, elaborados con uvas compradas a Camillo Magoni, enólogo de la bodega L.A. Cetto.
 La Mesa de Catadores estuvo integrada ---en dicha segunda cata de vinos de Vinícola Fraternidad---  por los siguientes enófilos: Patricia Amtmann,  Alejandra Vergara, José del Valle Rivas, Juan Ignacio Torreblanca, Gustavo Riva Palacio, Salomón Cohen, Juan Carlos Chávez, Philippe Seguin,  Roberto Quaas Weppen, Darío Negrelos y Miguel Guzmán Peredo.

 Las calificaciones están basadas en los parámetros que maneja el Grupo Enológico Mexicano. Aquellos vinos cuya calificación oscila entre los 50 y los 59 puntos son considerados “no recomendables”. Si la puntuación se halla comprendida entre los 60 y los 74 puntos, son juzgados “bebibles”. Una calificación entre los 75 y los 84 puntos permite evaluarlos como “buenos”. Si el puntaje oscila entre los 85 y los 94 puntos, son juzgados “muy buenos”. En el caso de que la calificación esté comprendida entre los 95 y los 100 puntos, entonces alcanzan la categoría de “extraordinarios”.

Los resultados fueron los siguientes:
Vinos blancos:
1.-  Mar Ella (Fumé Blanc), cosecha 2012.  Coupage de Sauvignon Blanc, Chardonnay y Moscato de Canelli. 12.5% Alc. Vol. Producción limitada a 1.800 botellas. Bodega Sinergi. Calificación:  84.45  puntos. Precio: $ 285.00
2.- Nuva, cosecha 2012.  Coupage de Chardonnay, Sauvignon Blanc y Moscato de Canelli.
12.5 % Alc. Vol. Crianza de cuatro meses en barrica el vino Chardonnay. Vinícola Fraternidad. Calificación: 83.91 puntos   Precio: $ 349.00
Vinos rosados:
1.- Ïmpetu, cosecha 2012. Coupage de Grenache, Syrah y Chardonnay.   13.0% Alc. Vol. Vinícola Fraternidad. Calificación: 81.77 puntos. Precio: $ 285.00
2.- Cocó Rosé, cosecha 2011. Coupage de Grenache con un toque de Moscato de Canelli. 12.0 % Alc. Vol. (Fermentación en blanco del mosto de cepa Grenache de más de cincuenta años) Producción de 1.200 botellas. Bodega Sinergi. Calificación:  80.55  puntos. Precio: $ 255.00
Vinos tintos:
1.- Boceto, cosecha 2011. Coupage de Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Nebbiolo. 13.5%  Alc. Vol.  Crianza de seis meses en barrica americana y francesa. Vinícola Fraternidad. Calificación:  87.80   puntos. Precio: $ 439.00
2.- Trazo, cosecha 2009. Coupage de Tempranillo, Cabeenet Sauvignon, Merlot, Petit Verdot.  13.0%  Alc. Vol.  Crianza de doce meses en barrica de roble francés y americano, más guarda de doce meses en botella. . Vinícola Fraternidad. Calificación: 86.55  puntos. Precio: $ 785.00
3.- Ïcaro, añada 2006. Coupage de Cabernet Sauvignon, Merlot, Nebbiolo, Petit Verdot y Petite Syrah.   13.5% Alc. Vol. Crianza de trece a dieciocho meses en barrica de roble. Producción limitada a 15.600 botellas. Bodega Sinergi. Calificación: 84.27  puntos.Precio: $ 830.00
4.- Enzo Lado B, cosecha 2009. Coupage de Nebbiolo y Petite Syrah. 13.0% Alc. Vol. Crianza de siete en barrica de roble americano, más guarda de tres meses en botella. Bodega Sinergi. Calificación: 83.55  puntos. Precio: $ 470.00
Los catadores eligieron “mejor etiqueta” la del vino “Trazo”, de Vinícola Fraternidad.

Una vez finalizada la degustación fue servida una deliciosa cena, diseñado por Guy Santoro ( Chef de Cuisine del hotel St. Regis México City). Los platillos fueron los siguientes: La entrada consistió en Rosetón de Callo de Hacha Marinada con Aceite de Chile Poblano (Marguerite de Coquilles Saint Jacques Marinées à l’Huile d’Olive de Poivrons de Puebla). Luego fue servida una Ensalada de Hortalizas y Flores Mexicanas, con Vinagreta de Cilantro y Camarones Fritos (Salade de Légumes et Fleurs mexicains, Vinaigrette de Coriandre, Gambas Frites). El platillo principal fue Medallones de Filete de Cerdo con Ciruela Pasas, Gratín de Macaroni y Guiso de Champiñones Salteados (Médaillon de Filet de Porc aux Pruneaux, Gratin de Macaroni, Poêlée de Champignons). El apetitoso postre fue Isla Flotante Caramelizada con Salsa de Manzanilla (Île Flottante Caramélisée, Sauce Camomille). El maridaje de  esos manjares, de señalada sabrositud, fue con los vinos siguientes: Nuva, cosecha 2012 ; Ïmpetu, cosecha 2012;   Boceto, cosecha 2011; y Trazo, cosecha 2009

jueves, 28 de febrero de 2013

ROSSINI: MUSICO Y GASTRONOMO



El estómago es el maestro que dirige la gran
orquesta de nuestras pasiones. Comer, amar,
cantar y digerir son los cuatro actos de esta
ópera cómica que es la vida

GIOACCHINO ROSSINI
1792-1868


Si el presente año de 2013  fuese bisiesto, el mes de febrero tendría 29 días, y en esa fecha se cumplirían doscientos veintiún años del natalicio de Gioacchino Rossini, quien nació el 29 de febrero de 1792, en la italiana ciudad de Pésaro, contigua al Mar Adriático.
A la temprana edad de seis años comenzó a estudiar música, aprendiendo a tocar el violín y la espineta, y a los ocho compuso su primera música sacra. A los doce años ya tocaba en diversas orquestas, que realizaban giras artísticas por varias ciudades del Estado Pontificio, y un año más tarde hizo su debut, como cantante, en la ópera “Camilla”, del compositor Paër.
Rossini fue un músico en extremo precoz, puesto que en 1806, cuando apenas tenía catorce años, ya había compuesto su primera ópera “Demetrio y Polibio”, estrenada en Roma, en 1812. Al correr de los años desplegó intensa actividad musical, ya que entre los años 1812 y 1815 estrenó doce óperas, siendo el año siguiente, 1816, el que marcase una etapa muy brillante en su actividad musical, ya que fueron estrenadas “El Barbero de Sevilla”, “Otello” y “La Cenicienta”. En los años siguientes la frenética producción operática de Rossini habría de continuar con “La Gazza Ladra”, “Ermione”, “Zelmira”y  “Semiramide”, las que le habrían de conferir gran fama y popularidad por doquier.
He querido recordar este día a Gioacchino Rossini por el aniversario número doscientos veintiuno de su natalicio, y por la doble actividad vital que desarrolló durante muchos años de su prolongada existencia. Este músico-gourmet falleció el 13 de noviembre de 1868, a la edad de setenta y seis años (antes de que hubiesen transcurrido cuatro meses habría cumplido setenta y siete), y fue inhumado en el cementerio de Pere Lachaise, en Paris. En uno de los discursos pronunciados durante esa ceremonia, un orador, exaltando la memoria del compositor, dijo “Es posible substituir a un rey, pero un gran artista es insubstituible”.
Acerca de Rossini hay un  libro, escrito por Alessandro Falassi, que fue publicado en 1993 en conmemoración del bicentenario de su nacimiento. Su título es En la mesa con Rossini, el cual constituye, a mi parecer, un precioso documento  ---el calificativo que yo pensaría más atinado para esta obra es sabroso, en grado superlativo---  respecto a la pintoresca, hedonística y divertida existencia de quien hizo honor a una frase que sería acuñada muchos años después de su tránsito vital: “el violín de Ingres”, que suele emplearse en el mundo del arte y de la ciencia para referirse a la afición de una persona por una actividad diferente de su profesión o actividad principal. Recuérdese que el pintor francés Jean Auguste Ingres se mostraba más orgulloso de su afición por tocar el violín que por su talento, destreza y maestría como pintor, cuando ya en esta tarea había ganado merecido renombre en Francia. En el caso particular de Rossini, habiendo ganado fama en Europa sentíase más satisfecho por sus habilidades en la cocina, que por los éxitos que obtenían sus óperas, en los teatros donde eran representadas.
En las primeras páginas del libro que ahora comento (su versión en lengua castellana fue editada en Barcelona, España, por Círculo de Lectores) aparece un párrafo sumamente ilustrativo de lo que he venido señalando en los párrafos anteriores. A la letra dice: “La cocina italiana es como una ópera cuyo entrechocar de platos resuena donde los hubiera puesto el compositor, escribió Waverly Root, gran historiador de la gastronomía, poniendo como ejemplo a Rossini, “quien podría haber sido famoso como gourmet si su talento gastronómico no hubiese sido superado por su genio musical”. Y a continuación Falassi agrega: “La biografía de Rossini, entre historia y leyenda, está salpicada de anécdotas gastronómicas que, verdaderas o en todo caso bien inventadas y presentes en la tradición,  son contrapunto de los acontecimientos de su aventura musical.....En su madurez, como lo demuestra su epistolario, Rossini comparte música y gastronomía con sus mejores amigos. A los músicos les hablaba de gastronomía y discutía sobre música con gastrónomos”.
Otra frase que me parece muy descriptiva (incluida en el libro En la mesa con Rossini), del interés del músico de Pésaro por los placeres de la buena mesa, es la siguiente: “La música y la gastronomía también se funden en las veladas gastronómicas y musicales que Rossini celebraba en su villa de Passy,  y en su residencia parisina de Chausée d’Antin, donde recibía al gran mundo de su tiempo. Y mientras que sus últimas obras (“Guillermo Tell”, por ejemplo) rendían homenaje al gusto musical francés, la gran cocina francesa dedicaba platos a su gusto culinario....Auguste Escoffier, el cocinero de los reyes y el rey de los cocineros, fue quien contribuyó más que ningún otro al éxito gastronómico de Rossini, ya que recogió diez grandes recetas del genial compositor, desde las mollejas hasta los tournedos”, en su libro Le Guide Culinaire, editado en 1913”.
En los libros de cocina más importantes de toda Europa aparecen las recetas de los platillos diseñados por Rossini, o bien aquellos que le fueron dedicados al afamado músico de Pésaro.  Una breve lista de esos guisos debe, por fuerza, incluir las siguientes exquisiteces: Consomé a la Rossini, Tournedos Rossini, Jamón trufado a la Rossini, Canelones Rossini, Risotto a la Rossini, Sopa de avellana a la Rossini, Huevos Rossini, Filete de lenguado Rossini, Suprema de Faisán a la Rossini, y como los anteriores una docena más de manjares ( sopas, pastas, quesos, ensaladas y postres)  dedicados a su innegable mérito de gourmet.