jueves, 9 de septiembre de 2010

CATA DE VINOS ARGENTINOS DE LA FINCA FELIX LAVAQUE


El vino consuela a los tristes,
rejuvenece a los viejos,
y alivia a los deprimidos del
peso de sus preocupaciones.

GEORGE GORDON BYRON
(Lord Byron: 1788-1824)

La República Argentina es un país de América del Sur, cuya extensión territorial es de 2.780.400 kilómetros cuadrados, y se extiende de Norte a Sur por más 3.800 kilómetros.
Por lo que concierne a la producción de vino ésta asciende a casi mil quinientos millones de litros, motivo por el cual esa nación del Cono Sur ocupa el quinto lugar mundial, por atrás de Francia, Italia, España y Estados Unidos de América. Y de la misma manera como California es líder en la producción de vino en la Unión Americana, con aproximadamente el 85% del total nacional, así Mendoza, en Argentina, es la región vitivinícola cimera, con el 80% de la producción global de ese país, y la extensión de su viñedo (que se localiza entre los 22 y los 42 grados de Latitud Sur, al pie de la Cordillera de los Andes, que tiene una longitud ---en Argentina--- de 2.400 kilómetros, desde Santa hasta Río Negro) se estima en el 70% del total nacional, que es de unas doscientas veinticinco mil hectáreas.

Las otras regiones vitivinícolas argentinas son las siguientes: San Juan (su viñedo viene a ser el 21% del total nacional) , Salta, Catamarca, La Rioja, Neuquen y Río Negro, la más austral de todas.

Una de las veintitrés Provincias de Argentina es Salta, limítrofe con Bolivia, Paraguay y Chile. Está ubicada en el extremo noroeste, y allí se halla el Municipio de Cafayate, a una distancia de 1.600 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires..El cultivo de la vid en Salta se remonta al año 1556

La cata “ciega” mensual número 196 del Grupo Enológico Mexicano, correspondiente al 7 de Septiembre de 2010, tuvo lugar en un salón privado del restaurante “Valkiria”, de Polanco. Ese día fueron degustados ocho vinos de la bodega argentina Félix Lavaque, cuyos orígenes centenarios se remontan al año 1870, cuando José Lavaque sembró las primeras viñas de su futura vinícola en el Valle de Cafayate, en La Provincia de Salta.. Pasados los años, en 1930, Gilberto Lavaque, nieto del fundador de la empresa, establece la Bodega Lavaque, ubicada a una altitud de 1.800 metros sobre el nivel del mar. Transcurridos casi 140 años varios miembros de la cuarta y quinta generación ocupan los cargos directivos de esta prestigiada bodega (que cuenta con viñedos propios en 104 hectáreas, y tiene a su disposición más de 300 hectáreas de viñedos de terceros), cuyos vinos son exportados a los siguientes países: Alemania, Aruba, Bélgica, Brasil, Canadá, Colombia, Dinamarca, Estados Unidos de América, Finlandia, Gran Bretaña, Holanda, Irlanda, Japón, México, Noruega, Puerto Rico, Suecia, Suiza y Venezuela.

La Bodega Félix Lavaque elabora varios perfiles de vinos, de diversas complejidades aromáticas y gustativas, destacando la línea Reserva, junto a la cual está la de los vinos varietales, de gran cuerpo, intensa profundidad olfativa y vivo color. Cabe agregar que la capacidad de barrica de esta bodega, para realizar la crianza de sus mejores vinos es superior a lo cinco millones de litros..De esta bodega se ha dicho que es icono en el Valle de Cafayate, especialmente por el vino elaborado con la cepa Torrontés, de extraordinaria finura y calidad.

Los vinos de esta bodega salteña llevan el nombre de Quara, que es la denominación de un animal de la familia de los camélidos andinos, del tipo de la Llama, de pequeña alzada, utilizada ésta ultima en tiempos prehispánicos como bestia de carga por los pobladores del norte de Argentina..

La Mesa de Catadores estuvo integrada esa tarde por los siguientes enófilos: Patricia Amtmann, Alejandra Vergara, José del Valle Rivas, Darío Negrelos, Luis Juan de Paz, Joaquín López Negrete, Mauricio Romero, Alejandro Guzmán Galán, Juan Manuel García, Roberto Quaas Weppen y Miguel Guzmán Peredo.

Las calificaciones están basadas en los parámetros que maneja el Grupo Enológico Mexicano. Aquellos vinos cuya calificación oscila entre los 50 y los 59 puntos son considerados “no recomendables”. Si la puntuación se halla comprendida entre los 60 y los 74 puntos, son juzgados “bebibles”. Una calificación entre los 75 y los 84 puntos permite evaluarlos como “buenos”. Si el puntaje oscila entre los 85 y los 94 puntos, son juzgados “muy buenos”. En el caso de que la calificación esté comprendida entre los 95 y los 100 puntos, entonces alcanzan la categoría de “extraordinarios”.

Los resultados fueron los siguientes:

Vino blanco:

1.- Quara Torrontés, cosecha 2009. 13.5% Alc. Vol. Monovarietal 100% Torrontés.. . Calificación: puntos. Precio: $ 175.00

Vinos tintos:

1.- Félix Lavaque, cosecha 2003. 14.0% Alc. Vol. Coupage de 50% Malbec, 30% Cabernet Sauvignon y 20% Tannat. Crianza de doce meses en barrica de roble y doce meses reposo en botella. Calificación: 88.78 puntos. Precio: $ 850.00

2.- Quara Reserva Cabernet Sauvignon, cosecha 2005. 14.0% Alc. Vol. Monovarietal 100% Cabernet Sauvignon. Crianza de diez meses en barrica de roble, 50% francesa y 50% americana. Calificación: 87.11 puntos. Precio: $ 340.00

3.- Quara Reserva Malbec, cosecha 2007. 14% Alc.Vol. Monovarietal 100% Malbec. Crianza de diez meses en barrica de roble, 50% francesa y 50% americana. Calificación: 86.56 puntos. Precio: $ 340.00

4.- Quara Reserva Tannat, cosecha 2005. 14% Alc. Vol. Monovarietal 100% Tannat. Crianza de diez meses en barrica de roble, 50% francesa y 50% americana. Calificación: 86.11 puntos. Precio: $ 340.00

5.- Quara Tannat, cosecha 2008. 13.5% Alc. Vol. Monovarietal 100% Tannat. Crianza de tres meses en barrica. Calificación: 85,44 puntos. Precio: $ 175.00

6.- Quara Malbec, cosecha 2008. 13.5% Alc. Vol. Monovarietal 100% Malbec. Crianza de
tres meses en barrica de roble. Calificación: 84.89 puntos. Precio: $ 175.00

7.- Quara Cabernet Sauvignon, cosecha 2008. 13.5% Alc. Vol. Monovarietal 100 Cabernet Sauvignon. Crianza de tres meses en barrica de roble.. Calificación: 83.44 puntos.
Precio: $ 175.00

Los catadores eligieron “mejor etiqueta la del vino Quara Reserva Malbec, si bien cabe decir que las tres etiquetas de los vinos “reserva” degustados esa noche son casi idénticos, ya que únicamente cambia el color de la Quara (hecho en metal de color bronce, plata y oro) que allí aparece..

Cinco de los ocho vinos rebasaron los 85 puntos, y por ello quedaron ubicados en la categoría de “muy buenos”.

Al concluir esta degustación fue servida una deliciosa cena, preparada por Christian Martínez, chef del restaurante “Valkiria”. Como estamos en el mes de Septiembre el menú estuvo inclinado hacia la cocina mexicana. Inicialmente saboreamos dos tlacoyitos, uno de requesón y el otro de cochinita pibil. El guiso principal fue esmedragal con verdolagas en hoja de acuyo (hoja santa). El postre fue una deliciosa capirotada con queso Cotija.

Los vinos de la bodega Félix Lavaque seleccionados para armonizar la cena fueron los siguientes: Quara Torrontés, cosecha 2009; Quara Reserva Malbec, cosecha 2007 y el espléndido vino Félix Lavaque, cosecha 2003.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

EN SEPTIEMBRE, ¡QUE VIVAN LOS AGUARDIENTES Y QUE VIVAN LOS LICORES!

¡Divino licor, dulce tormento
qué haces afuera, vamos pa’dentro!

Expresión popular

El vino fue ampliamente conocido, y degustado, en el continente europeo hace más de cuatro mil años. Existen testimonios de que en el Medio Oriente, en tierras de Mesopotamia, los hombres elaboraban vino hace unos seis mil años. Pero hubieron de transcurrir muchos siglos para que fuese conocida la manera de destilar el vino y, de esta manera, obtener una bebida de mayor grado alcohólico, que muy pronto fue conocida en diversos países de Europa con nombres diferentes.

Se atribuye a los alquimistas egipcios haber descubierto, quizá en el siglo IX, el uso del alambique para destilar diversos líquidos fermentados. Ese conocimiento fue, tiempo después, transmitido a los árabes, y éstos lo transmitieron a los españoles en el siglo XII, o bien en el XIII. Se piensa que fue el catalán Arnau de Vilanova el primero en destilar vino, y a esa bebida se le dio el nombre de “Aqua ardens” ---porque ese líquido era el resultado del calentamiento del vino, en un recipiente puesto al fuego---, de donde derivó la expresión “aguardiente”. Igualmente fue llamado “Aqua Vitae” (término que significa “Agua de la Vida”). Al traducir esas palabras al idioma francés quedó en “Eau de Vie”, como es conocido actualmente cualquier destilado. En las Islas Británicas fue vertido al celta con la expresión “Uisge beata”, de idéntico significado, la cual, al paso de los años fue sufriendo cambios y quedó en el vocablo “Whisky”, denominación del aguardiente elaborado a base de grano.
En la Edad Media los médicos prescribían a sus pacientes esos aguardientes, los cuales, como eran de muy alto grado etílico, fueron mezclados con otras sustancias derivadas de flores, plantas, frutas. y mieles, y se les dio el nombre de “cordiales”, porque se suponía, acertadamente, que su ingesta era muy provechosa al corazón. Fue así como nació en Europa la industria de los licores, que en la actualidad engloba a una amplia lista de exquisitas bebidas ---también llamadas “digestivos”, porque, generalmente, son degustadas al concluir una opípara comida---, entre las cuales figuran las siguientes: Chartreuse, Strega, Grand Marnier, Amaretto, Drambuie, Cointreau, Benedictine. .
Cabe agregar que cualquier producto resultado de la destilación de un fermentado recibe el nombre de “destilado”. Esta denominación incluye a los siguientes: Brandy (si es elaborado en la región francesa de Cognac puede ostentar el nombre homónimo: Cognac), Vodka, Ginebra, Armagnac, Whisky, Aquavit, Tequila, Mezcal, Ron, etc.
Se ha dicho, pero existen informes en contrario, que los pueblos prehispánicos que habitaron lo que hoy en día es México no tuvieron conocimiento de la elaboración de las bebidas destiladas, puesto que no conocían el alambique. Una vez establecido el gobierno virreinal en la Nueva España, comenzó a ponerse en práctica en este país el método de la destilación --en la segunda mitad del siglo XVI-- para obtener aguardientes de más alto grado alcohólico a partir de un líquido fermentado.
En México son numerosos los aguardientes que existen en el mercado, y es seguramente el tequila el más ampliamente conocido. Tequila es el nombre tanto de la bebida resultante de la destilación del mosto obtenido del Agave Tequilana Weber, como de una ciudad del Estado de Jalisco y de un extinto volcán, de unos tres mil metros de altura..Este aguardiente era llamado, en el siglo XVII, genéricamente Vino de Mezcal, y también Mezcal de Tequila. La legislación oficial vigente en materia de tequila establece que para que un destilado de este tipo pueda ostentar, en la etiqueta, la Denominación de Origen, debe haber sido elaborado en el territorio reconocido por el gobierno de México. Esa zona comprende todo el estado de Jalisco (124 municipios), treinta municipios en Michoacán, once en Tamaulipas, ocho en Nayarit y seis en Guanajuato. En total ciento setenta y nueve municipios en cinco entidades en nuestro país.
El Mezcal es un aguardiente elaborado en numerosas entidades de México, y la Denominación de Origen Mezcal ampara los productos originarios de Oaxaca, Guerrero, San Luis Potosí, Zacatecas y Durango, pero conviene asentar que en muchos otros estados son producidas diversas bebidas ---que tienen su origen en diferentes tipos de agaves--- que ostentan nombres específicos, como es el caso del Sotol, de Chihuahua; del Bacanora, de Sonora; del Raicilla, producido en los estados de Jalisco, Michoacán y Nayarit; ; del Lechuguilla, de Sonora y Chihuahua; del Tuxca, de Colima; del Petaquillas, elaborado en ese poblado del estado de Guerrero; y del Quitupan y del Barranca, ambos de Jalisco.
Otros aguardientes nacionales son el Charanda, de Uruapan, Michoacán --similar al ron--, elaborado a partir de la caña de azúcar. El Habanero es también un ron propio de diversas entidades, que lleva ese nombre porque su añejamiento se lleva a cabo en barricas procedentes de La Habana
El Comiteco de Chiapas es elaborado a base del Agave atrovirens, el agave propio para producir pulque. Primeramente se obtiene pulque, que luego es destilado y de esta manera se obtiene dicho aguardiente.
Por lo que respecta a los licores elaborados en México diré que, a mi parecer, el más delicioso es el Xtabentún, elaborado en la ciudad de Valladolid, en el estado de Yucatán. Está hecho con miel de abejas, anís y la flor llamada Xtabentún, palabra maya que significa “enredadera que crece en la piedra”. Este exquisito licor es degustado lo mismo como aperitivo, acompañándolo de agua fría, que como digestivo, bebiéndolo solo.
En Xicotepec de Juárez, una población de la sierra de Puebla, elaboran un licor llamado Acáchul, que está hecho con una frutilla silvestre parecida al capulín, y aguardiente.
En el Norte de México, principalmente en Baja California Sur, elaboran un licor que lleva el nombre de Damiana, a base de la hierba silvestre del mismo nombre, a la cual le atribuyen propiedades afrodisíacas.
Tlahuelompa es el nombre de una población serrana del estado de Hidalgo, donde son producidos diferentes licores llamados genéricamente “vinos” de frutas. Entre varias otras utilizan las siguientes para la elaboración de tan gustados néctares etílicos: zarzamora, limón, naranja, guayaba, manzana, capulín, que llevan como elemento alcohólico base aguardiente de caña.
En el estado de México, en la ciudad de Tenancingo, son famosos los licores de nanche, zarzamora, limón,. tejocote, anís, prodigiosa, cereza y menta. Al igual que los licores de Tlahuelompa, los de Tenancingo son muy sabrosos por su dulzor, pero por el grado alcohólico que los distingue resultan muy “pegadores”.
Otros licores propios del estado de México son los “Moscos” de Toluca. Adolfo Almazán fundó hace más de tres cuartos de siglo un negocio llamado “La Miniatura”, donde muy pronto se hicieron populares estos licores elaborados con naranjas, aguardiente y algún otro ingrediente secreto. Los hay de cuatro tipos, El número 1 lleva una letra “A”, y tiene un grado alcohólico de 35. El número 2 lleva en la etiqueta las letras”AL” y su fuerza etílica es de 30 grados. El número 3 va acompañado de las letras “ALM”, y tiene un grado etílico de 43. El número 4 lleva la palabra “ALMA” (quizá abreviatura de Almazán), y su grado alcohólico es de 45.

lunes, 23 de agosto de 2010

CATA DE DIEZ VINOS MEXICANOS


Hace poco mas de ocho años, en ocasión de la cata “ciega” numero 80 del Grupo Enológico Mexicano, celebrada en el mes de febrero de 2002, escribí acerca de los vinos elaborados en nuestro país. En ese artículo periodístico consigné que México fue el primer país en el continente americano donde fueron sembradas vides, con la finalidad de elaborar vino. El mérito de haber sido el principal promotor de la vitivinicultura mexicana --entonces esta ubérrima tierra era denominada Nueva España— corresponde a Hernán Cortés, quien, mediante el decreto del 20 de marzo de 1524, dejó establecido que cada encomendero que tuviese cien indígenas en “encomienda” debía sembrar mil sarmientos, “escogiendo la mejor que pudiesen hallar”.
Conforme fueron transcurriendo los años y las décadas, las viñas en el virreinato más floreciente de la corona española en América se extendieron por doquier, incluso a las regiones más apartadas de la capital novohispana. En el año 1597 fue fundada la empresa Bodegas de San Lorenzo (en la Hacienda de Santa María de las Parras, en el actual estado de Coahuila), que ha estado en operación continua hasta el presente, denominada Casa Madero, que se ostenta ---con justa razón--- como la bodega más antigua del continente americano, y una de las más antiguas del mundo
Más tarde, durante el siglo XVIII, los misioneros jesuitas propagaron los viñedos hacia la península de Baja California, y de aquellos alejados lugares salió en 1769 el monje franciscano Junípero Serra hacia la Alta California (que entonces pertenecía a la Nueva España, con el fin de propagar la evangelización cristiana. Las primeras viñas sembradas en tierras que hoy en día son Estados Unidos de América lo fueron en torno a la Misión de San Diego de Alcalá, la primera de las muchas que fundó Junípero Serra en aquellas tierras..

La historia de la vitivinicultura mexicana ha sido en extremo irregular, sin que se haya registrado un verdadero progreso, constante y claramente ascendente, al paso de los siglos. Durante algún período de tiempo, en las dos últimas centurias, ha parecido que este importantísimo cultivo vislumbrara un constante desenvolvimiento, pero pasados los años diversas circunstancias, complejas y conflictivas, han hecho que esa industria decayera u mostrara un franco retroceso.

Durante la cuarta década del siglo pasado los productores de vino de Baja California (en el Valle de Guadalupe y áreas circunvecinas están ubicadas las principales bodegas vitivinícolas de México, y es allí donde tienen su origen algunos de los mejores vinos de nuestro país) comenzaron a elaborar caldos de mejor calidad. Y es notorio e innegable que, al presente, los vinos de esas regiones ---lo mismo que los del Valle de Parras, en Coahuila, y de Ezequiel Montes, en Querétaro--- son de extraordinaria calidad, lo que les ha permitido ocupar honrosos lugares en infinidad de certámenes enológicos, en diversos países del mundo.

Información más actualizada acerca de los vinos mexicanos la encontré en el reportaje titulado “Vino mexicano: cinco siglos de historia”, escrito por Pilar Meré (quien ha tenido un estrecho vínculo con la promoción de los vinos elaborados en México) y publicado en la edición correspondiente al bimestre agosto-septiembre, de la revista “Sabor e Arte”. Allí queda consignada la siguiente información: “La viticultura mexicana ha desarrollado más de mil hectáreas de viñedos en el país. Sólo entre 2005 y 2008 se cultivaron más de cuatrocientas nuevas hectáreas y repuesto otras doscientas cincuenta hectáreas de viñedos antiguos por nuevos. ....Desde 1998, el mercado del vino en México había tenido un crecimiento ascendente, qued en los últimos años alcanzó un crecimiento del 12% ponderado....En su afán de expansión comercial, nuestro país crece en sus exportaciones, En 2007 la exportación fue de un 18%. Para 2008 exportó alrededor del 20% de la producción de vinos (blancos, tintos, rosados y espumosos...La calidad mundial del vino mexicano está avalada por la obtención de más de cuatrocientos reconocimientos y premios a nivel internacional, a través de su participación en los concursos mundiales...Hoy el vino mexicano tiene un lugar relevante en el panorama mundial enológico. Actualmente la industria mexicana está integrada por mas de medio centenar de empresas y productores, ubicados en las cinco zonas vitivinícolas registradas. Casi el 95% de ellas en Baja California, y el resto en Coahuila, Querétaro, Zacatecas y Aguascalientes.. En su conjunto, ofrecen más de trescientas etiquetas de vino, entre tintos, blancos, rosados y espumosos, elaborados con la más modera tecnología y con la mano experta de enólogos profesionales. Las bodegas vitivinícolas nacionales más productivas y representativas exportan sus productos casi a treinta países”. Hasta aquí esa cita.

Para la cata “ciega” número 195, realizada el viernes 20 de agosto, cata uno de los catadores aportó un vino nacional (a diferencia de otras ocasiones, cuando son seleccionados ocho vinos, cuatro blancos y cuatro tintos, de una bodega vitivinícola, nacional o extranjera), y de esta manera la degustación se llevó a cabo con diez caldos nacionales, elaborados en Baja California.

La Mesa de Catadores estuvo integrada esa tarde por Patricia Amtmann, Alejandra Vergara, Gustavo Riva Palacio, Joaquín López Negrete, José del Valle Rivas, Mauricio Romero, Miguel Guzmán Peredo, Philippe Seguin, Rafael Fernández Flores y Roberto Quaas Weppen. .

Las calificaciones están basadas en los parámetros que maneja el Grupo Enológico Mexicano. Aquellos vinos cuya calificación oscila entre los 50 y los 59 puntos son considerados “no recomendables”. Si la puntuación se halla comprendida entre los 60 y los 74 puntos, son juzgados “bebibles”. Una calificación entre los 75 y los 84 puntos permite evaluarlos como “buenos”. Si el puntaje oscila entre los 85 y los 94 puntos, son juzgados “muy buenos”. En el caso de que la calificación esté comprendida entre los 95 y los 100 puntos, entonces alcanzan la categoría de “extraordinarios”.

Las calificaciones fueron las siguientes:

1.- Artigiano, cosecha 2008. 13% Alc. Vol. Monovarietal 100% Cabernet Sauvignon. Crianza de 12 meses en barricas de roble francés y estadounidense. Bodega Fratelli Pasini. Valle de San Antonio de las Minas. Ensenada, Baja California. Calificación: 89.38 puntos

2.- Único Gran Reserva, cosecha 2002. 13.5% Alc. Vol. Coupage de 56% Cabernet Sauvignon y 35% Merlot. Crianza de 18 meses en barrica de roble francés y 12 meses en botella. Bodegas de Santo Tomás. Valle de Santo Tomás, Ensenada, Baja California. Calificación. 87.00 puntos

3.- Reserva Magna, cosecha limitada 2005. 14.2% Alc. Vol. Coupage de Nebbiolo y Petite Syrah. Crianza de 18 meses en barrica nueva de roble francés. Casa Pedro Domecq. Valle de Calafia. Ensenada, Baja California. Calificación: 86.88 puntos

4.- Ojos Negros Gran Reserva, cosecha 2004. 13.9% Alc. Vol. Coupage de Cabernet Sauvignon, Shiraz, Cabernet Franc y Merlot. Bodega San Rafael. Valle de Ojos Negros, Ensenada, Baja California. Calificación 86.00 puntos

5.- Santa Úrsula Cabernet Sauvignon, cosecha 2006. 13% Alc. Vol.
Monovarietal 100% Cabernet Sauvignon. Crianza de 18 meses en barrica de roble francés. Bodega Santa Úrsula. Valle de Guadalupe, Ensenada, Baja California. Calificación
85.50 puntos.
:
6.- Duetto Meritage tinto, cosecha limitada 1999. 13% Alc. Vol. Coupage de 60% Cabernet Sauvignon y 40% Merlot, de los valles de Santo Tomás, en Ensenada, Baja California, México, y Livermore, en California, Estados Unidos de América. Crianza de 14 meses en barrica nueva de roble francés. Bodegas de Santo Tomas y Wente Winery, de México y Estados Unidos de América, respectivamente. Calificación: 85.38 puntos

7.- Santa Úrsula Valdepeñas, cosecha 2006. 13% Alc. Vol. Monovarietal 100% Tempranillo. Crianza de 18 meses en barrica de roble francés. Bodega Santa Úrsula. Valle de Guadalupe, Ensenada, Baja California. Calificación 85,25 puntos:

8.- Nebbiolo Reserva Limitada, cosecha 2005. 14.5% Alc. Vol. Monovarietal 100% Nebbiolo. Crianza de 14 meses en barrica y 24 meses en botella. Vinícola L.A. Cetto. Valle de Guadalupe, Ensenada, Baja California- Calificación: 84.63 puntos.

9.- Divino tinto, cosecha 2008. 14% Alc. Vol. Coupage de 80% Syrah y 20% Cabernet Sauvignon. Crianza de 6 meses en barrica de roble francés. Bodega MD Vinos. Valle de la Grulla. Ensenada, Baja California. Calificación: 83.25 puntos

10.- Merlot Monte Xanic, cosecha 2006. 13.5% Alc. Vol. Monovarietal 100% Merlot. Crianza de 18 meses en barrica de roble francés. Monte Xanic. Valle de Guadalupe, Ensenada. Baja California. Calificación: 82.50 puntos.

Salta a la vista la encomiable calidad de los vinos evaluados, ya que siete de los diez vinos catados alcanzó una calificación superior a los 85 puntos, lo que permitió ubicarlos en la categoría de “muy buenos”

Al concluir la evaluación organoléptica los catadores saborearon una espléndida cena, ofrecida por Patricia Amtmann, y los platillos fueron maridados con el vino “Duetto”, cosecha 1999.

jueves, 5 de agosto de 2010

CATA DE VINOS DE LA BODEGA MONTE XANIC


El vino siembra poesía en los corazones.
DANTE ALIGHIERI
(1265-1321)

Ensenada, ciudad portuaria del estado de Baja California, es el eje neurálgico de la más importante región vitivinícola de México, ya que allí es elaborado el 90% del vino nacional.

En torno a esta progresista urbe, bañada por las frías aguas del Océano Pacífico, se ubican diversos valles de acentuada vocación vitícola. Entre otros puedo mencionar los siguientes: Guadalupe, Santo Tomás, San Vicente, San Antonio de las Minas, Ojos Negros y La Grulla. Hacia el Norte, en dirección a la ciudad de Tecate, está el Valle de Las Palmas..

En las áreas líneas arriba señaladas hay aproximadamente cincuenta vinícolas, contando las
pequeñas, las medianas y las grandes. Entre éstas últimas, son cinco las bodegas de
producción más considerable, tanto por su cantidad como por su calidad (las cuales gozan
de merecido prestigio, lo mismo a nivel nacional que internacional, atestiguado este
reconocimiento por el elevado número de medallas y distinciones obtenidas en los
certámenes más prestigiados del orbe), una de ellas Monte Xanic, cuyas instalaciones,
frente a un hermoso recinto lacustre, llamado “El Laguito”, se localizan en el Valle de
Guadalupe, en las inmediaciones del poblado Francisco Zarco..

La palabra Xanic es un vocablo de la lengua cora, hablada por los indígenas que habitan la parte noreste del estado de Nayarit, especialmente en la zona montañosa de la Sierra Madre Occidental. Significa “la flor que brota después de la primera lluvia".

Cabe recordar que en la historia de esta bodega vitivinícola, cuya fundación se remonta al año 1987, figura la anécdota siguiente: “En noviembre de 1987, durante la primer visita a las veinte hectáreas que hoy forman parte de nuestros viñedos, iniciaba la temporada de lluvia y los montes estaban cubiertos de flores; esta señal nos pareció indicar que este nombre "Monte Xanic" era el más apropiado”.

La intención de los socios creadores de Monte Xanic fue la de elaborar un vino de gran finura y calidad, y pensando que serían las cepas propias de Burdeos las que mejor expresividad tendrían a la hora de producir vinos de excelente clase, se inclinaron por sembrar las variedades Cabernet Sauvignon, Merlot, Cabernet Franc, Petit Verdot, Malbec, Sauvignon Blanc y Semillon, y decidieron también elaborar vinos con cepas propias de otras regiones francesas, utilizando para ello vidueños como Chenin Blanc, Chardonnay y Syrah.

A mi parecer es conveniente transcribir dos párrafos de la página oficial de esta acreditada empresa vitivinícola mexicana, que a la letra dicen: “Monte Xanic nace en 1987 en un momento en el cual las opciones de vino en el mercado eran muy escasas. Cinco amigos, todos amantes del vino, tuvieron la visión de crear el primer vino mexicano Super Premium. Aunque para muchos parecía una locura, se aventuraron al proyecto adquiriendo tierras para el cultivo de la vid en el Valle de Guadalupe y la mejor tecnología disponible para crear vinos de calidad mundial. Así dio inicio una nueva era en la industria vitivinícola mexicana. Eran, aquellos, los últimos años de la década de los ochenta, y las fronteras habían sido abiertas a los vinos extranjeros, y por ello muchas empresas vinícolas cerraron sus puertas ante la imposibilidad de hacer competencia a vinos de muy variada calidad, ofrecidos a precios por debajo de los locales, en un incipiente mercado que todavía creía que todo producto importado era mejor.

“En 1988 se produjeron nuestros primeros vinos, el Chenin Colombard y el Cabernet Sauvignon. La primera cosecha de Monte Xanic salió al mercado en 1989 con 6,200 cajas de nuestro Chenin Colombard. Hoy en día Monte Xanic produce 45,000 cajas anualmente repartidas entre 14 etiquetas bajo 3 marcas: Monte Xanic, Gran Ricardo y Calixa. Las tres con la calidad y consistencia que nos han caracterizado durante veinte y un años”.

En 2008 Monte Xanic, empresa pionera en la producción de vinos Premium en México, cumplió veinte años de fructífera existencia. En ese momento se dio “a la tarea de renovar su imagen con una nueva etiqueta mas acorde al lenguaje visual del siglo XXI, cuyo diseño fue encomendado a Icon, despacho líder en el diseño de etiquetas de vinos Premium a nivel internacional. La estrategia de renovación incluye también la ampliación y modernización de la bodega, ubicada en el Valle de Guadalupe. La producción de la vinícola, no obstante, no rebasará el tope de cincuenta mil cajas al año, que es el límite para ser considerada una bodega “boutique”. Es en este rango de producción en el que se ubican las bodegas que producen los mejores vinos del mundo”.

Actualmente el viñedo de Monte Xanic cubre una superficie de cien hectáreas, y es Hans Backhoff el enólogo responsable de elaborar vinos de notoria calidad y exquisitas cualidades organolépticas. Estos caldos báquicos se hallan agrupados en cuatro líneas: Calixa, Monte Xanic, Edición Limitada y Gran Ricardo.. La primera de ellas comprende tres etiquetas: Calixa Chardonnay, Calixa Rosado y Calixa Cabernet Sauvugnon/Syrah. La línea Monte Xanic reune una doce de etiquetas, de los principales varietales blancos y tintos. La línea Edición Limitada está formada por varios vinos, entre los que yo destaco los deliciosos Syrah, Malbec y Petit Syrah. Los vinos de la marca Gran Ricardo constituyen la excelencia de la bodega Monte Xanic, ya que su elaboración, en añadas de gran clase, es objeto de cuidadosa crianza.

Considero pertinente enfatizar en el siguiente hecho: Los vinos de la marca Monte Xanic han sido galardonados ---en poco más de dos décadas de elaborar caldos de excelente calidad--- con aproximadamente un centenar de premios (medallas de oro, de plata y de bronce, además de reconocimientos diversos) en infinidad de certámenes internacionales, en los cuales se ha puesto de manifiesto su señalada calidad..

La cata “ciega” mensual número 194 del Grupo Enológico Mexicano, correspondiente a agosto de 2010, tuvo lugar en un salón privado del restaurante “Valkiria”, de Polanco. Ese día fueron degustados ocho vinos de la bodega vitivinícola Monte Xanic, ubicada en el Valle de Guadalupe, no lejos de la bajacaliforniana ciudad de Ensenada.

La Mesa de Catadores estuvo integrada esa tarde por los siguientes enófilos: Patricia Amtmann, Alejandro Guzmán Galán, Matthieu Guerpillon, Darío Negrelos, Roberto Quaas Weppen, Rafael Fernández Flores, Philippe Seguin y Miguel Guzmán Peredo.

Las calificaciones están basadas en los parámetros que maneja el Grupo Enológico Mexicano. Aquellos vinos cuya calificación oscila entre los 50 y los 59 puntos son considerados “no recomendables”. Si la puntuación se halla comprendida entre los 60 y los 74 puntos, son juzgados “bebibles”. Una calificación entre los 75 y los 84 puntos permite evaluarlos como “buenos”. Si el puntaje oscila entre los 85 y los 94 puntos, son juzgados “muy buenos”. En el caso de que la calificación esté comprendida entre los 95 y los 100 puntos, entonces alcanzan la categoría de “extraordinarios”.

Los resultados fueron los siguientes:

Vinos blancos:

1.- Calixa Chardonnay, cosecha 2009. 13.5% Alc. Vol. Monovarietal 100% Chardonnay. . Calificación: 88.00 puntos. Precio: $ 150.00

2.- Chenin Blanc cosecha tardía, 2009. 13.5% Alc. Vol. Monovarietal 100% Chenin Blanc. Calificación: 87.17 puntos. Precio: $ 173.00

3.- Sauvignon Blanc Viña Kristel, cosecha 2009. 13.5% Alc. Vol. Monovarietal 100% Sauvignon Blanc. Calificación: 82.17 puntos. Precio: $ 173.00

4.- Chenin Colombard, cosecha 2008. 13.5% Alc. Vol. Monovarietal 98% Chenin Blanc y 2% Colombard. Calificación: 81.50 puntos. Precio: $ 141.00

Vinos tintos:

1.- Calixa Cabernet Sauvignon/Syrah, cosecha 2008. 13.5% Alc. Vol. Coupage de 60% Cabernet Sauvignon y 40% Syrah. Crianza durante doce meses en barricas de roble francés.
Calificación: 89.83 puntos. Precio: $ 150.00

2..- Syrah/Cabernet Sauvignon, cosecha 2008. 13.5% Alc. Vol. Coupage de 60% Syrah y 40% Cabernet Sauvignon. Crianza durante doce meses en barricas de roble francés. Calificación: 88.83 puntos. Precio: $ 390. 00

3.- Cabernet Sauvignon/Merlot, cosecha 2007. 13.5% Alc. Vol. Coupage de 60% Cabernet Sauvignon, 20% Merlot, 10% Cabernet Franc, 5% Malbec y 5% Petit Verdot. Crianza durante dieciocho meses en barricas de roble francés. Calificación: 88.17 puntos.
Precio: $ 360.00


4.- Merlot, cosecha 2006. 13.5 % Alc. Vol. Monovarietal 100% Merlot. Crianza de dieciocho meses en barrica de roble francés. Calificación: .86.33 puntos Precio: $ 311.00

Es conveniente enfatizar que seis de los ocho vinos degustados rebasaron los 85 puntos, ubicándose en la categoría de “muy buenos”. Por este hecho dichos vinos aparecerán enlistados en el reportaje que el Grupo Enológico Mexicano publicará al concluir el año 2010, titulado “Los mejores vinos en México en el año 2010, según el Grupo Enológico Mexicano”.

Los otros dos estuvieron colocados en la banda de más de 80 puntos.

Otro pormenor digno de ser tomado en cuenta es la magnífica relación calidad/precio de los ocho vinos. de Monte Xanic evaluados en esta cata, especialmente del tinto Calixa Cabernet Sauvignoin/Syrah, calificado con 89.83 puntos, cuyo precio es de $ 150.00

Al concluir esta degustación fue servida una deliciosa cena, preparada por Christian Martínez, chef del restaurante “Valkiria”. Inicialmente saboreamos Calamares estilo Hanoi, crujientes, con salsa vinagreta de pescado, albahaca y hierbabuena, cilantro, comino e hinojo. En seguida, Ensalada silvestre con vinagreta de granada, queso de cabra, tocino y jitomate cherry. El manjar principal consistió en Pechuga de pollo doradita con salsa pipián y cacahuate, granos de elote y arroz a la mantequilla. El postre fue Pastel de elote con nueces y nogada, con helado de vainilla y un toque de jarabe de hierbabuena. Tan opípara cena concluyó con una aromática taza de café de olla, con piloncillo y canela.

Los vinos de la bodega Monte Xanic elegidos para acompañar estos guisos fueron los siguientes: Chenin Colombard, cosecha 2008. Chenin Blanc cosecha tardía, 2009 y
Syrah/Cabernet Sauvignon, cosecha 2008, con los cuales se hizo un magnífico maridaje entre platillos y vinos..

lunes, 19 de julio de 2010

LOS PEQUEÑOS PRODUCTORES DE VINO DE BAJA CALIFORNIA


El cultivo de la vid dio comienzo, a mediados del siglo XVI, en el país llamado entonces Nueva España, en los alrededores de la capital del virreinato, en lo que ahora son los estados de Querétaro, Guanajuato, Michoacán, Oaxaca y Puebla. Posteriormente fue propagado ese cultivo a Coahuila y Baja California.
Se tiene la certeza, como asevera José Milmo, Director General de Casa Madero, que “El primer vino americano fue hecho por el grupo de colonizadores españoles que, en 1574, llegó al Valle de Parras en compañía del Jesuita Pedro de Espinareda. Ellos, al ver los manantiales de agua y la profusión de parras silvestres de la región, decidieron establecerse en el valle y fundar la Misión de Santa María de las Parras, en donde elaboraron el vino con las uvas cosechadas de las parras silvestres de la región. Lorenzo García, después de “haber sentado sus lares”, construido su casa y vivir de los frutos y cosechas de esa tierra, solicitó una “Merced” al Rey de España, misma que recibió en agosto de 1597”. A tan lejanos años se remonta la historia de la primera vitivinícola del continente americano, que hoy en día lleva el nombre de Casa Madero.
Por lo que concierne al cultivo de la vid, y consecuente elaboración del vino, en la península de Baja California, diré que en 1697 el misionero jesuita Juan María Salvatierra fundó la Misión de Nuestra Señora de Loreto Conchó, en la costa del Gofo de California. Esta fue la primera misión permanente en aquellos distantes parajes, que fungió, durante varios siglos, como ciudad capital de ambas Californias, la Baja y la Alta, desde donde se habría de irradiar ese cultivo hasta las tierras más septentrionales, incluidas las misiones de la Alta California, a donde Fray Junípero Serra llevaría ese cultivo en el año de 1769, fundando misiones en las actuales ciudades estadounidenses de San Diego, San Francisco y Sacramento. Cabe agregar que los historiadores del vino en nuestro país aseguran que fue en la Misión de San Javier, en la vecina entidad de Baja California Sur, donde se elaboró vino por primera vez ---en la península---, a comienzos del siglo XVIII.
A pesar de la señalada antigüedad del viñedo bajacaliforniano, la vitivinicultura en esa entidad experimentó ---al paso de los siglos— severos altibajos, que apenas hoy en día parecen haber sido superados, lo que permite avizorar tiempos más promisorios para los vinos mexicanos, elaborados en esa entidad, la cual produce el 90% del vino nacional.
En torno a la ciudad portuaria de Ensenada se ubican varios valles de gran vocación vitivinícola, de los cuales el más renombrado es el de Guadalupe (sito a 40 kilómetros al noroeste de Ensenada), donde se localizan las principales empresas productoras de vino. Enlistadas por orden alfabético son las siguientes: Bodegas de Santo Tomás, Casa Pedro Domecq, Monte Xanic y Vinícola L.A. Cetto, cuya producción anual conjunta representa el noventa por ciento del volumen elaborado en el estado de Baja California.
Me parece conveniente mencionar que la Asociación Nacional de Vitivinicultores ha dado a conocer que la producción nacional de vino promedio, desde 2002 a la fecha, es de uno punto cinco millones de cajas (de doce botellas). En 2008 apenas rebasó el millón de cajas (equivalente a nueve millones de litros), mientras que la importación fue de dos punto siete millones de cajas (casi veinticinco millones de litros). De estas cifras, la producción anual de los vinos de la marca L.A.Cetto es del orden de los veintiséis millones de litros. Casa Pedro Domecq produce cuatro millones de litros anualmente, en tanto que Monte Xanic tiene una producción que no rebasa las cincuenta milo cajas (600 mil botellas = 450 mil litros).
Las otras áreas donde la vitivinicultura florece en forma magnífica son los valles de San Antonio de las Minas, San Vicente Ferrer, Valle de las Palmas, Santo Tomás y Ojos Negros,
Es interesante consignar que al concluir el siglo XX, en el año 2000, había siete bodegas en los valles aledaños a Ensenada, el epicentro de la vitivinicultura estatal, y que diez años más tarde funcionan cincuenta y siete, la mayoría de ellas denominadas “bodegas boutique”, cuya producción vínica es el llamado vino artesanal. Se estima que las mismas, también denominadas “bodegas garage”, o “de autor”, alcanzan, cada una producción inferior a las cinco mil cajas (sesenta mil botellas), cada año. Tengo información de que Viñedos San Rafael elabora cinco mil cajas. Vinícola Torres Alegre pretende llegar a tres mil cajas. Casa de Piedra elabora tres mil cajas. En tanto que Mogor Badan produce quinientas cajas. .
En un reportaje publicado en la revista Expansión, en 2009, leí un texto de Erick Falcón, donde asienta que “los enólogos más optimistas creen que en menos de tres años el Valle tendrá más de cien vinícolas pequeñas. Considerando que en siete años el número de bodegas se sextuplicó, la predicción no es desatinada”.
Para conocer la realidad de las pequeñas vinícolas bajacalifornianas consulté el enólogo Alvaro Ptacnik, creador de la empresa Vinos Shimul, ya que él ha sido un gran promotor de los pequeños productores de vino en Baja California, mediante la realización, hasta ahora, de cuatro presentaciones ---una cada año--- de los vinos elaborados por quienes experimentan la pasión de hacer su propio vino.
A este particular me comentó mi amigo Álvaro lo siguiente: “El primer comentario es que tal vez debemos referirnos a productores más que a bodegas, pues en este sector son muchos quienes no tienen instalaciones propias. Muchos utilizan instalaciones de terceros, o de prestadoras de servicios como la Estación de Oficios del Porvenir. Al referirlos como Bodegas sólo se tendría que considerar a quienes tiene "Bodega", y solamente haciendo en su caso la especificación como pequeñas bodegas o pequeños productores, ya que hay algunos que producen solamente doscientas cajas de vino”.
Tomando en consideración su amplio conocimiento de esta materia, le solicité a Álvaro me dijese cuáles eran, a su parecer, los productores más constantes y consistentes entre los pequeños productores, creadores de vinos de encomiable calidad, y me envió la relación siguiente, haciéndome la aclaración de que no tenia ningún orden específico:
· Viña de Liceaga.
· Casa de Piedra
· La Llave-Cru Garage
· Vitivinícola Tres Valles
· J.C. Bravo
· Mogor Badan
· Aborigen
· Adobe Guadalupe
· Viñas Pijoán
· Vides y Vinos Californianos
· Quinta Monasterio
· Sinergi VT
· Bodegas San Rafael
· Viñedos Lafarga
· Montefiori
· Vinisterra
· Vena Cava
· Viñas de Garza
· Paralelo
· Vinos Tanamá
· Diosa Vid
· Vinart
· Laura McGregor (Itable)
· Juan Pedro López Rojas (Navegante)
· Eduardo Pedraza (Don Jaime)
· Carlos Chavaría (Casa Colorada)
· Xecué
· Vitivinícola Emeve
· Barón Balché
· Norte 32 (Óscar Obregón)
· Fabiola Renaud (Canto Rodado)
· Álvaro Álvarez (Alximia)
· Vinos Bibayof
· Vinícola Martín del Capo
· Vinos Cruz
· Vinos Shimul
Otros pequeños productores bajacalifornianos, de los que tengo algún conocimiento, son los de las casas siguientes:
La Casa de Doña Lupe, Gran Kuxtal, Vinos Sueños, Tres Mujeres, Agrifolia, Alborada, El Nido, Vivires y Malagón,
Álvaro Ptacnik agregó que “Los otros términos (aparte de pequeño productor) usados para los vinos o productores, como Boutique, de Autor, Garage, Artesanal, etc. En mi opinión son argumentos de venta. Yo no vería en su método de elaboración, o en sus cualidades gustativas, ninguna diferencia sustancial o técnica en los vinos, aun cuando cada acepción haga referencia a algo específico”.
Concluyó su comentario señalando lo siguiente: “Considero que el futuro inmediato, lo mismo que a largo plazo, será favorable, con la observación de que del universo de bodegas y/o productores, seguramente habrá un tamizado. Unas dejaran de existir y participar, y otras continuarán. Pienso que las más consistentes y cuidadosas, y en términos generales las que no han sobrepuesto al interés de la actividad, el interés de negocio o económico. Así mismo habrá nuevos proyectos. Por otro lado, diré que México, y el mundo, todavía tiene muchos sabores y propuestas que probar en cuestión de vinos. Un ejemplo es la grata experiencia que acaba de pasar en Inglaterra con Jancis Robinson, quien es una de la personas mas influyentes del mundo en cuestión de vinos, y que opina, después de probar veintidós vinos de Baja California, que hay una solidez de zona y que se ve claramente la personalidad de la región, que no requiere ser copia al carbón de ninguna otra parte del mundo. Prácticamente los veintidós vinos fueron gratamente comentados y ninguno rechazado.”

sábado, 17 de julio de 2010

LOS VINOS DE LOS FAMOSOS


Un buen vino es como una buena película:
dura un instante y te deja en la boca un sabor a gloria.
Es nuevo en cada sorbo y, como ocurre con
las películas, nace y renace en cada saboreador.

FEDERICO FELLINI


El vino, dionisiaca bebida de la cual la humanidad disfruta desde hace milenios, encierra un señalado deleite para quienes gustan acompañar sus alimentos con tan saludable néctar etílico.

La gran mayoría de los enófilos, palabra que designa a aquellos que disfrutan del vino,
reconocen que los enólogos (quienes elaboran ese báquico licor) son verdaderos artistas que saben transformar un racimo de turgentes uvas en una exquisita poción, que puede ser de varios colores: rojo, cual un rubí, el vino tinto; de tonalidades doradas,. el vino blanco; o bien de tintes asalmonados, el vino rosado. Una cuarta clase de vinos, atendiendo a la presencia de burbujas, estaría dada por los vinos espumosos (de los cuales el Champagne y el Cava son los grandes señores), que tienen la característica de dejar en la cavidad bucal una gratísima sensación de efervescencia, por el gas carbónico que tienen disuelto.

Ahora bien, el placer de degustar exquisitos vinos llega, en el caso de los “famosos” (los favorecidos por los dioses del Olimpo, la celestial mansión donde Zeus se deleitaba con los vinos que le escanciaba el copero Ganímedes), a desear tener vinos cuya marca está dada por sus propios nombres, y que en las etiquetas aparezcan sus imágenes, a más de recrearse, algunos de ellos, en la contemplación de extensos viñedos de su propiedad.

Cabe decir que antaño el status económico, la riqueza de las “celebridades”, léase artistas cinematográficos, deportistas, cantantes, músicos, inclusive personajes vinculados a la moda y a la industria de la perfumería, solía calibrarse en razón del tamaño de sus yates, de sus aviones a reacción y de la extensión de sus residencias. Ahora se advierte un notorio cambio en esta forma de mostrar su pujanza monetaria, ya que “las estrellas” se inclinan a invertir (en ocasiones cuantiosas cantidades, por hacerse de la propiedad de “pagos” vitícolas de excepción) en viñedos, que se hallan a cargo de prestigiados enólogos, quienes tendrán a su cargo la elaboración de vinos que llevarán el nombre y la fotografía de esos nuevos Cresos.

La nómina de estas personalidades (que bien podría yo designar como “super estrellas del mundo del espectáculo”) comienza con Gerard Depardieu, celebridad francesa del cinematógrafo, quien hace más de treinta años incursionó en el mundo del vino como bodeguero vitivinicultor. Primeramente adquirió una propiedad en Borgoña, y luego, en 1989, compró el Chateau Tigné, en Anjou, en el Valle del Loira. Posteriormente adquirió el Chateau Gadet, en Burdeos, para luego seguir sumando viñas y bodegas en Languedoc-Roussillon, todas en Francia. No contento con lo anterior volvió sus ojos hacia la Denominación de Origen Toro, en Zamora, para hacerse de una bodega en esta región de tanto futuro en España. Gerard Depardieu (quien se llama a sí mismo viticultor) es propietario, igualmente, de otras bodegas en Argelia y en Marruecos..

Otro gran personaje de la cinematografía convertido en vitivinicultor es Francis Ford Coppola, quien en 1975 adquirió una antigua finca ---fundada en 1879, en Rutherford, California--- que llevaba el nombre de Domaine Niebaum. Hoy en día la razón social de esta bodega es Niebaum-Coppola Estate Winery, que elabora, entre varios otros vinos, uno cuya marca es “Rubicón”, en honor a Julio César. En esta hermosa propiedad del multipremiado director de cine hay un museo iconográfico, donde es posible contemplar los cinco premios Oscar con que ha sido distinguido, así como diversos objetos de las películas por él dirigidas.

La célebre cantante Madonna, cuyo verdadero nombre es Louise Verónica Ciccone, ha aparecido desde el año 2005 en las etiquetas de varios vinos. En 2006 tuvo lugar el lanzamiento de la línea de vinos “Madonna”, de la serie denominada “Confessions”, elaborados por la bodega californiana Celebrity Cellars (Bodega de las Celebridades). Se trata, dijo en su momento Patricia Tubella (en el periódico La Vanguardia, de España) de una “edición limitada:, una serie de botellas de vinos tintos y blancos, en cuya etiqueta aparece la fotografía de la cantante. El éxito de la remesa inicial, básicamente destinada a los coleccionistas y fans de la estrella del pop, determinará la ampliación del negocio, fruto de un acuerdo de Madonna con la compañía californiana Celebrity Cellars (Bodega de las Celebridades). propiedad del empresario hollywoodense Marty Erlichman, quien en el pasado ya utilizó la imagen de Frank Sinatra, Barbra Streissand y Neil Diamond para promocionar sus bodegas. Los expertos del sector no han tardado en poner el grito en el cielo por el sobreprecio de este tipo de productos (entre los 25 y los 40 dólares por el vino de Madonna), pero Erlichman asegura que en su negocio "el consumidor no paga por el contenido de la botella, sino por su envase. Embarcada en el nuevo proyecto, la ex Material Girl se apunta un tanto publicitario al identificar el nombre de sus vinos con el título de su último álbum, Confessions on a dance floor (Confesiones en la pista de baile).”.

La presencia de Madonna en el mundo del vino, debería yo decir en el negocio del vino, continuó en el año 2008 cuando en Mendoza, Argentina, lanzaron al mercado el vino cuya marca era “Evita”, en cuya etiqueta aparecía su imagen, haciendo franca referencia al filme musical del mismo nombre, rodado en 1996, en el cual la cantante hizo el papel estelar de Eva Perón.

El actor José Antonio Domínguez Bandera, mejor conocido como Antonio Banderas (quien en el pasado ha promovido perfumes, relojes y pañuelos con su nombre), es propietario, desde marzo de 2009, del cincuenta por ciento de una bodega en España, cuyos vinos salen al mercado amparados con la prestigiada Denominación de Origen Ribera del Duero. La empresa vitivinícola que en su momento fue Anta Bodegas ---cuyo funcionamiento comenzó en 1999--- lleva ahora la razón social de Anta Banderas. Hoy en día tiene una producción de medio millón de botellas, y se espera que en pocos años alcance un tiraje de un millón y medio de botellas, destinadas principalmente a los consumidores en Estados Unidos de América y Japón.

La ex actriz del cine porno Savanna Samson (en realidad llamada Natalie Ontiveros) es propietaria de un viñedo en el Valle Wilmette, en Oregon, Estados Unidos de América, donde sus enólogos elaboran para ella el vino “Sogno Uno” (Primer Sueño”), un coupage de las variedades italianas Cesanese, Sangiovese y Montepulciano (en cuya selección participó la actriz, según la nota que en su momento leí). El renombrado crítico de vinos Robert Parker le otorgó a este vino una calificación de 91 puntos sobre un máximo de cien, lo que habla claramente de la finura de ese caldo báquico.

De otros famosos existen en el marcado vinos con sus nombres y/o sus fotografías. En esa extensa lista figuran, igualmente como dueños de viñedos, la cantante de música pop Olivia Newton-John, quien en Australia posee su propia empresa, elaboradora de los vinos de la marca “Koala Blue”, y el popular presentador Don Francisco, cuyo nombre es Marco Kreutzberger, quien es propietario de viñedos en Chile y en Argentina. Otro cantante, Sting, posee viñedos en el área de Chianti, en Toscana, Italia,

Otras celebridades han realizado tratos, y contratos, para que diversas bodegas vitivinícolas elaboren vinos con sus respectivos nombre, utilizándolos como poderoso argumento de venta, a más de que en las etiquetas aparezcan las fotografías de cada uno de ellos. No puedo yo asegurar que la enofilia ---palabra que bien puede designar el gusto, inclinación o propensión hacia esta bebida---- de esos “famosos” sea mayor que la egolatría que los distingue, además que “business are business”, y ello constituye, a mi parecer, el argumento más poderoso para incursionar e este rico filón comercial.

Entre otros aparecen en este espacio los siguientes: Diego Armando Maradona, cuyos vinos con su nombre son producidos en la Bodega Raíces Agrelo, de Mendoza, Argentina. Luis Miguel cuenta, desde 2003, con el vino Único Luis Miguel, elaborado por el enólogo Aurelio Montes Jr, en Viña Ventisquero, de Chile. A Ricardo Arjona le produce la enóloga Susana Balbó un vino con su nombre en Mendoza, Argentina,

En la revista Hola, de junio de 2008, apareció la noticia de que “la lista de “celebrities” ligadas de un modo u otro al vino no deja de crecer y crecer. Ayer, sin ir más lejos, conocíamos que unas bodegas de la pequeña localidad francesa de Miraval han dedicado uno de sus vinos a los actores Angelina Jolie y Brad Pitt. Se trata de una cosecha de 2004 en cuya etiqueta aparece la famosa pareja. Pero al margen de anécdotas como esta última, lo cierto es que cada día son más los vinos de calidad firmados por alguna personalidad. Son “los vinos de estrellas”. Aunque, vista la excelencia de estas botellas, cabe preguntarse si la estrella es el autor o el propio vino. Nada mejor que catarlos para salir de dudas”

En esa misma nota periodística se alude a Joan Manuel Serrat, Lluis Llach y Miguel Bosé, como figuras que poseen viñedos y vinos con sus respectivos nombres. “Y hablando de la moda, también tenemos en este sector una importante representación de maestros de la aguja “picados” por el gusanillo de la viticultura: desde el gallego Roberto Verino (creador de los vinos Terra do Gargalo, nacidos en el valle de Monterrei, en la localidad orensana de Verín) hasta el internacional Roberto Cavalli, quien junto a su hijo Tommaso, ha lanzado recientemente sus vinos Cavalli Selection y Cavalli Collection elaborados en la región de la Toscana. Hoy, incluso el gran Bob Dylan puede enorgullecerse de tener su propio vino. Y bastante bueno, por cierto: el italiano Planet Waves”

jueves, 8 de julio de 2010

CATA DE VINOS DE VIÑA IJALBA, DE LA D.O.C. RIOJA


El vino da brillantez a las campiñas,
Exalta los corazones, enciende
la pupila y enseña a los pies la danza

JOSE ORTEGA Y GASSET
(1883-1955)

De acuerdo a las cifras oficiales de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), en España, en el año 2007, el viñedo cubría una superficie un poco mayor a un millón de hectáreas ---exactamente 1.129.000---, dedicadas al cultivo de la uva. El 97.4% de la fruta cosechada fue utilizada en la vinificación, mientras que el restante 2.6% se aprovechó como uva de mesa. La extensión del viñedo español corresponde, en términos generales, al 30% del total del viñedo en el mundo.

El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada Rioja señala que ese año de 2007 el viñedo en La Rioja cubría poco más de sesenta mil hectáreas ---exactamente 60.774---, y que la cosecha de uvas había sido de 412 millones de kilogramos, de los cuales poco más de 375 millones fueron de uvas tintas, y la cantidad restante, casi 37 millones de kilos, fueron de uvas blancas.

Se tiene conocimiento que en España existen cultivadas, aproximadamente, seiscientas variedades diferentes de uvas, de las cuales quince cepas son las más importantes, las cuales cubren el 75% de la superficie vinícola. Se estima que las dos más cultivadas con la Garnacha ---llamada en Francia Grenache--- y la Tempranillo.
De acuerdo a la información del Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA) la producción de vino en España “ascendió en 2007 a 34,3 millones de hectolitros (3.430 millones de litros). A este volumen hay que sumar 5,5 millones de hectolitros de mosto. De los 34,3 millones, 18,5 corresponden a vinos de mesa, 2,5 millones a vinos de mesa con Indicación Geográfica y 13,2 millones de hectolitros a vinos de calidad de Denominación de Origen ”
Castilla-La Mancha es la zona que tiene la mayor producción de vino, con dieciséis millones de hectolitros (1.600 millones de litros), equivalente al 49.3% del total de vino elaborado en España. Cataluña ocupa el segundo lugar, con 336 millones de litros “Extremadura con 2,6 millones de hectolitros, es la 3ª Comunidad en cuanto a producción de vinos. 96.543 hectolitros están amparados por Denominación de Origen, 200.000 son vinos de mesa con Indicación Geográfica, y el resto corresponden a vinos de mesa. En esta zona, la producción de vino blanco también supera la de los tintos. La Rioja ocupa el cuarto lugar con cerca del 7% del total nacional, lo que supone 2,38 millones de hectolitros y un 12,3 % más que en la campaña precedente, de los cuales más de 2 millones son vinos de calidad amparados por la Denominación de Origen”.
En la página web del gobierno de La Rioja leo que “desde 1926, la Denominación de Origen Rioja es reconocida como la más antigua de España. Desde 1991, ostenta la máxima categoría de Calificada, como reconocimiento a los rigurosos controles que establece el Consejo Regulador, desde la producción a la comercialización. El Consejo Regulador se encarga de velar por el cumplimiento del Reglamento de la DOC Rioja, protegiendo la tipicidad y calidad de los vinos de Rioja”. Y en Wikipedia se consigna que. La Denominación de Origen Controlada Rioja es una Denominación de Origen Calificada (DOCa), con la que son distinguidos aquellos vinos elaborados en áreas de las Comunidades Autónomas de Castilla y León, La Rioja, Navarra y el País Vasco. Por la diversidad orográfica y climática se distinguen tres subzonas de producción —Rioja Alta, Rioja Baja y Rioja Alavesa—, donde se originan vinos de distintas características. La producción media anual de vino de Rioja es de 250 millones de litros (85% vino tinto y 15% vino blanco y rosado”).
Para la cata “ciega” número 193 del Grupo Enológico Mexicano ---correspondiente al día 6 de julio--- fueron elegidos ocho vinos de la bodega Viña Ijalba, adscrita a la Denominación de Origen Calificada Rioja. Esta bodega fue fundada por Dionisio Ruiz Ijalba en las cercanías de la ciudad de Logroño, en el corazón de La Rioja. El viñedo se remonta al año 1975, mientras que la bodega fue establecida en el año 1991. Viña Ijalba fue la primera bodega en La Rioja que mereció la certificación con la Norma ISO-14001, y además la primera de esta Denominación de Origen en recibir de la Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR por sus siglas en lengua castellana) la certificación de calidad a la gestión Medioambiental, en enero de 2000. Cabe agregar que los vinos Genolí, Lívor, Ijalba Crianza e Ijalba Graciano están elaborados a partir de viticultura ecológica, y que el vino Ijalba Graciano es el primero en La Rioja en ser elaborado con esta variedad de uva.
Esta degustación organoléptica tuvo verificativo en el restaurante “Valkiria”, un espacioso y bello salón comedor en el área de Polanco, en la capital mexicana.
La Mesa de Catadores estuvo integrada día por los siguientes enófilos, Miembros de Número del Grupo Enológico Mexicano: Patricia Amtmann, Rafael Fernández, Mauricio Romero Gatica, Gustavo Riva Palacio, Alejandro Guzmán Galán, Sergio Olmos, Eduardo Hernández, Darío Negrelos, Philippe Seguin, Roberto Quaas Weppen, Juan Manuel García y Miguel Guzmán Peredo.
Las calificaciones están basadas en los parámetros que maneja el Grupo Enológico Mexicano. Aquellos vinos cuya calificación oscila entre los 50 y los 59 puntos son considerados “no recomendables”. Si la puntuación se halla comprendida entre los 60 y los 74 puntos, son juzgados “bebibles”. Una calificación entre los 75 y los 84 puntos permite evaluarlos como “buenos”. Si el puntaje oscila entre los 85 y los 94 puntos, son juzgados “muy buenos”. En el caso de que la calificación esté comprendida entre los 95 y los 100 puntos, entonces alcanzan la categoría de “extraordinarios”.
Los resultados fueron los siguientes:
Vino blanco:
1.- Genolí, cosecha 2008. 12.15% Alc. Vol. Monovarietal 100% Viura. Calificación: 81.80 puntos. Precio: $ 115.00
Vinos tintos:
1.- Ijalba Graciano Crianza, cosecha 2005. 13.18% Alc. Vol. Monovarietal 100% Graciano.. Calificación 82.60 puntos. Precio: $ 175.00:
2.- Múrice, Crianza, cosecha 2005. 13.80% Alc. Vol. Coupage de 80% Tempranillo y 10% Graciano. Crianza durante doce meses en barrica de roble americano y reposo de doce meses en botella. Calificación 82.20 puntos. Precio: $ 154.00
3.- Ijalba Crianza, cosecha 2005. 12.51% Alc. Vol. Coupage 90% Tempranillo y 10% Graciano. Crianza en barricas de roble americano durante doce meses. Calificación 81.60 puntos. Precio: $ 183.00
4.- Ijalba Reserva, cosecha 2005. 13.43% Alc. Vol. Coupage de 80% Tempranillo y 20% Graciano. Crianza durante 24 meses en barricas de roble, 50% francesas y 50% americanas. Más un reposo en botella durante doce meses. Calificación 80.70 puntos. Precio: $ 258.00
5.- Livor, cosecha 2008. 12.59% Alc. Vol. Monovarietal 100% Tempranillo. Calificación¸79.60 puntos. Precio: $ 115.00.
Los integrantes de La Mesa de Catadores eligieron “mejor etiqueta” y “mejor botella”, la del vino Ijalba Reserva.
Al terminar la cata fue servida una deliciosa cena, preparada por Christian Martínez, chef del restaurante “Valkiria. Como primer tiempo saboreamos un exquisito taco de pato al pastor aderezado con achiote y chile de árbol. A continuación una sabrosa Ensalada de espinacas con fresas y pistaches, y cubitos de gelatina de balsámico. El manjar principal fue un exquisito salmón con corteza de chile ancho, comino y cilantro, con reducción de vino tinto y miel, aderezado con puré de zanahoria, cardamomo y vainilla.. Con estos platillos degustamos tres vinos de la marca Ijalba, de la D.O.C. Rioja: el blanco Genolí cosecha 2009, y los tintos Ijalba Reserva e Ijalba Graciano Crianza. El postre consistió en Panacota de yogurt y zarzamora, con salsa de durazno y pétalos de rosa. .Luego una taza de aromático Café de la Olla.