viernes, 1 de octubre de 2010

DOS EXCELENTES VINOS Y DOS BELLAS ETIQUETAS




En fecha reciente la Vinícola L.A.Cetto hizo la presentación de dos vinos cuyas etiquetas hacen alusión al bicentenario de la proclamación de la Independencia, y al centenario del comienzo de la Revolución Mexicana.

En una cena que tuvo lugar el miércoles 8 de septiembre, en la Hacienda de los Morales, los asistentes degustaron estos dos excelentes vinos, una nueva creación del enólogo Camillo Magoni, autor de infinidad de gemas vínicas.

Se trata de dos vinos tintos de edición limitada. El primero ostenta la marca de “Independencia”, y el segundo “Revolución”. De ambos vinos no fue informado el coupage, pero puedo decir que se trata de excelentes productos, que tuvieron una crianza de dieciocho meses en barrica, lo que les proporcionó finura, suavidad y elegancia..
Las etiquetas de estos vinos fueron tomadas de dos hermosas obras pictóricas del artista Javier Avilés, quien se inspiró para ello en los personajes protagónicos de ambos movimientos sociales.

lunes, 27 de septiembre de 2010

NOVENO CONCURSO DE VINOS MEXICANOS "DIA SIETE"


En la misma forma como ha ocurrido en los años anteriores, la revista “Día Siete” llevó a cabo su 9ª Cata de vinos mexicanos edición 2010, realizada los días 24 y 25 de septiembre en el Colegio Superior de Gastronomía, campus Condesa.

Martha Robles, Editora de la sección “Pasiones” de dicha publicación semanal --que cumple diez años de vida---, tuvo a su cuidado la organización de este importante certamen enológico, que tiene la finalidad de decidir, mediante las calificaciones del jurado, cuáles son los cien mejores vinos mexicanos, si bien, como quedó señalado, “sólo las treinta etiquetas más sobresalientes en cada categoría.—blancos y tintos—aparecerán en el poster anual de la versión impresa, que habrá de aparecer en el número correspondiente al día 7 de noviembre, y el resto será difundido en la versión iPad y en el sitio web de la revista”.

Me parece interesante mencionar que “todo el desarrollo de la cata, durante los dos días, fue transmitido en tiempo real a través del sitio http://www.diasiete.com/, lo que permitió que los lectores, productores e interesados en el tema pudieran observar este ejercicio enológico”

El coordinador de la cata fue, al igual que en los tres años anteriores, Manuel Orgaz, quien llevó a cabo, de manera acertada, la compleja tarea de clasificar los vinos sujetos a la evaluación de los jueces de acuerdo a las diferentes variedades de uvas, y encriptar las botellas que, posteriormente, un magnífico equipo de jóvenes, todos ellos alumnos de esa institución académica, llevaría a la mesa donde estaban instalados los jueces frente a las computadoras.

En esta ocasión fueron analizados 135 vinos, de treinta y seis bodegas nacionales. De este número fueron 24 vinos blancos (de quince bodegas) y 111 vinos tintos, de treinta y seis bodegas. (Cabe asentar que en este concurso participaron tres vinos de una edición especial: que ostentan en la etiqueta, serigrafiada, el nombre México 2010, que comprende un vino blanco (resultado de un coupage de cuatro cepas diferentes) y dos vinos tintos, el primero lleva la marca de México 2010 Elite, un coupage de trece variedades, y otro llamado México 2010 Premium, resultado de un coupage de quince cepas distintas, procedentes de veintiún bodegas de todo México).

La mesa de catadores estuvo integrada por veinte jueces, quienes evaluaron tan crecido número de muestras, en un ambiente de muy grata cordialidad. .

miércoles, 15 de septiembre de 2010

CATA VERTICAL DE OCHO AÑADAS DE MANSO DE VELASCO


El enólogo y empresario catalán Miguel Torres, quien ha llevado a niveles de señalado reconocimiento internacional la Bodega Miguel Torres, ubicada en Vilafranca del Penedés, extendió a Chile su proyecto vitivinícola en el año 1979. En el Valle de Curicó, al sur de Santiago ---la capital de esa nación sudamericana---, estableció la Bodega Miguel Torres Chile, donde son elaborados vinos de gran calidad, premiados en infinidad de certámenes internacionales.

Uno de esos vinos lleva en su etiqueta el apellido de quien fuera Gobernador de la Capitanía General de Chile (de 1737 a 1744), .José Antonio Manso de Velasco. Las uvas con las que está hecho este vino proceden de un pago ---un viñedo de características muy especiales, un “terroir”, en toda la palabra--- en el cual las viñas centenarias proporcionan la mejor materia prima para elaborar un excelente vino. Se trata de un monovarietal 100% Cabernet Sauvignon, que tiene un prolongado tiempo de crianza en barrica nueva francesa, de la región de Nevers, a más de reposar posteriormente doce meses en botella, para su idónea estabilización. El resultado es un vino de características organolépticas en extremo encomiables.
Con motivo de la visita a México de Miguel Torres Maczassek, Presidente Ejecutivo de la Sociedad Vinícola Miguel Torres S.A., quien tiene a su cargo la bodega de Chile, se llevó a cabo una cata vertical de ocho diferentes añadas: 1996, 1997, 1998, 2000, 2001, 2004, 2005 y 2006. Esta degustación tuvo verificativo en el restaurante “El Lago”, y los catadores escucharon la presentación hecha por Miguel Torres Maczassek, quien representa a la quinta generación de esta bodega eminentemente familiar (una de las doce míticas firmas familiares conectadas con el vino, que integran la organización denominada Primum Familiae Vini), presente hoy en día en más de ciento treinta países en el mundo.En su charla comentó que “Cuando mi padre llegó a Chile, las vides de la finca Manso de Velasco tenían setenta años. Hoy son cepas centenarias con las cuales se elabora este vino”.
Esta extraordinaria cata vertical permitió apreciar la evolución que ha tenido cada uno de estos vinos, cuyo común denominador es la gran calidad que los distingue. A la vista presentan un bello color y un acentuado escurrimiento de glicerol. Al olfato se ponen de manifiesto los complejos aromas que caracteriza a este vino Y a la boca su ataque es poderoso y bien estructurado.Al concluir la cata Areli Curiel, Sommelier de Bodegas La Negrita, ofreció a nombre de Bodegas La Negrita, una comida ---cuyo maridaje fue con vinos de Miguel Torres Chile---, en la cual fue servida Crema de cilantro con nuez, armonizada con el vino Santa Digna Rosé.. El platillo principal, Filete de res en salsa pimienta, concordó muy atinadamente con el vino Manso de Velasco, cosecha 2006. Y el postre, Brownie de chocolate con helado fue acompañado con el vino Riesling, cosecha tardía, de exquisito sabor.

jueves, 9 de septiembre de 2010

CATA DE VINOS ARGENTINOS DE LA FINCA FELIX LAVAQUE


El vino consuela a los tristes,
rejuvenece a los viejos,
y alivia a los deprimidos del
peso de sus preocupaciones.

GEORGE GORDON BYRON
(Lord Byron: 1788-1824)

La República Argentina es un país de América del Sur, cuya extensión territorial es de 2.780.400 kilómetros cuadrados, y se extiende de Norte a Sur por más 3.800 kilómetros.
Por lo que concierne a la producción de vino ésta asciende a casi mil quinientos millones de litros, motivo por el cual esa nación del Cono Sur ocupa el quinto lugar mundial, por atrás de Francia, Italia, España y Estados Unidos de América. Y de la misma manera como California es líder en la producción de vino en la Unión Americana, con aproximadamente el 85% del total nacional, así Mendoza, en Argentina, es la región vitivinícola cimera, con el 80% de la producción global de ese país, y la extensión de su viñedo (que se localiza entre los 22 y los 42 grados de Latitud Sur, al pie de la Cordillera de los Andes, que tiene una longitud ---en Argentina--- de 2.400 kilómetros, desde Santa hasta Río Negro) se estima en el 70% del total nacional, que es de unas doscientas veinticinco mil hectáreas.

Las otras regiones vitivinícolas argentinas son las siguientes: San Juan (su viñedo viene a ser el 21% del total nacional) , Salta, Catamarca, La Rioja, Neuquen y Río Negro, la más austral de todas.

Una de las veintitrés Provincias de Argentina es Salta, limítrofe con Bolivia, Paraguay y Chile. Está ubicada en el extremo noroeste, y allí se halla el Municipio de Cafayate, a una distancia de 1.600 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires..El cultivo de la vid en Salta se remonta al año 1556

La cata “ciega” mensual número 196 del Grupo Enológico Mexicano, correspondiente al 7 de Septiembre de 2010, tuvo lugar en un salón privado del restaurante “Valkiria”, de Polanco. Ese día fueron degustados ocho vinos de la bodega argentina Félix Lavaque, cuyos orígenes centenarios se remontan al año 1870, cuando José Lavaque sembró las primeras viñas de su futura vinícola en el Valle de Cafayate, en La Provincia de Salta.. Pasados los años, en 1930, Gilberto Lavaque, nieto del fundador de la empresa, establece la Bodega Lavaque, ubicada a una altitud de 1.800 metros sobre el nivel del mar. Transcurridos casi 140 años varios miembros de la cuarta y quinta generación ocupan los cargos directivos de esta prestigiada bodega (que cuenta con viñedos propios en 104 hectáreas, y tiene a su disposición más de 300 hectáreas de viñedos de terceros), cuyos vinos son exportados a los siguientes países: Alemania, Aruba, Bélgica, Brasil, Canadá, Colombia, Dinamarca, Estados Unidos de América, Finlandia, Gran Bretaña, Holanda, Irlanda, Japón, México, Noruega, Puerto Rico, Suecia, Suiza y Venezuela.

La Bodega Félix Lavaque elabora varios perfiles de vinos, de diversas complejidades aromáticas y gustativas, destacando la línea Reserva, junto a la cual está la de los vinos varietales, de gran cuerpo, intensa profundidad olfativa y vivo color. Cabe agregar que la capacidad de barrica de esta bodega, para realizar la crianza de sus mejores vinos es superior a lo cinco millones de litros..De esta bodega se ha dicho que es icono en el Valle de Cafayate, especialmente por el vino elaborado con la cepa Torrontés, de extraordinaria finura y calidad.

Los vinos de esta bodega salteña llevan el nombre de Quara, que es la denominación de un animal de la familia de los camélidos andinos, del tipo de la Llama, de pequeña alzada, utilizada ésta ultima en tiempos prehispánicos como bestia de carga por los pobladores del norte de Argentina..

La Mesa de Catadores estuvo integrada esa tarde por los siguientes enófilos: Patricia Amtmann, Alejandra Vergara, José del Valle Rivas, Darío Negrelos, Luis Juan de Paz, Joaquín López Negrete, Mauricio Romero, Alejandro Guzmán Galán, Juan Manuel García, Roberto Quaas Weppen y Miguel Guzmán Peredo.

Las calificaciones están basadas en los parámetros que maneja el Grupo Enológico Mexicano. Aquellos vinos cuya calificación oscila entre los 50 y los 59 puntos son considerados “no recomendables”. Si la puntuación se halla comprendida entre los 60 y los 74 puntos, son juzgados “bebibles”. Una calificación entre los 75 y los 84 puntos permite evaluarlos como “buenos”. Si el puntaje oscila entre los 85 y los 94 puntos, son juzgados “muy buenos”. En el caso de que la calificación esté comprendida entre los 95 y los 100 puntos, entonces alcanzan la categoría de “extraordinarios”.

Los resultados fueron los siguientes:

Vino blanco:

1.- Quara Torrontés, cosecha 2009. 13.5% Alc. Vol. Monovarietal 100% Torrontés.. . Calificación: puntos. Precio: $ 175.00

Vinos tintos:

1.- Félix Lavaque, cosecha 2003. 14.0% Alc. Vol. Coupage de 50% Malbec, 30% Cabernet Sauvignon y 20% Tannat. Crianza de doce meses en barrica de roble y doce meses reposo en botella. Calificación: 88.78 puntos. Precio: $ 850.00

2.- Quara Reserva Cabernet Sauvignon, cosecha 2005. 14.0% Alc. Vol. Monovarietal 100% Cabernet Sauvignon. Crianza de diez meses en barrica de roble, 50% francesa y 50% americana. Calificación: 87.11 puntos. Precio: $ 340.00

3.- Quara Reserva Malbec, cosecha 2007. 14% Alc.Vol. Monovarietal 100% Malbec. Crianza de diez meses en barrica de roble, 50% francesa y 50% americana. Calificación: 86.56 puntos. Precio: $ 340.00

4.- Quara Reserva Tannat, cosecha 2005. 14% Alc. Vol. Monovarietal 100% Tannat. Crianza de diez meses en barrica de roble, 50% francesa y 50% americana. Calificación: 86.11 puntos. Precio: $ 340.00

5.- Quara Tannat, cosecha 2008. 13.5% Alc. Vol. Monovarietal 100% Tannat. Crianza de tres meses en barrica. Calificación: 85,44 puntos. Precio: $ 175.00

6.- Quara Malbec, cosecha 2008. 13.5% Alc. Vol. Monovarietal 100% Malbec. Crianza de
tres meses en barrica de roble. Calificación: 84.89 puntos. Precio: $ 175.00

7.- Quara Cabernet Sauvignon, cosecha 2008. 13.5% Alc. Vol. Monovarietal 100 Cabernet Sauvignon. Crianza de tres meses en barrica de roble.. Calificación: 83.44 puntos.
Precio: $ 175.00

Los catadores eligieron “mejor etiqueta la del vino Quara Reserva Malbec, si bien cabe decir que las tres etiquetas de los vinos “reserva” degustados esa noche son casi idénticos, ya que únicamente cambia el color de la Quara (hecho en metal de color bronce, plata y oro) que allí aparece..

Cinco de los ocho vinos rebasaron los 85 puntos, y por ello quedaron ubicados en la categoría de “muy buenos”.

Al concluir esta degustación fue servida una deliciosa cena, preparada por Christian Martínez, chef del restaurante “Valkiria”. Como estamos en el mes de Septiembre el menú estuvo inclinado hacia la cocina mexicana. Inicialmente saboreamos dos tlacoyitos, uno de requesón y el otro de cochinita pibil. El guiso principal fue esmedragal con verdolagas en hoja de acuyo (hoja santa). El postre fue una deliciosa capirotada con queso Cotija.

Los vinos de la bodega Félix Lavaque seleccionados para armonizar la cena fueron los siguientes: Quara Torrontés, cosecha 2009; Quara Reserva Malbec, cosecha 2007 y el espléndido vino Félix Lavaque, cosecha 2003.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

EN SEPTIEMBRE, ¡QUE VIVAN LOS AGUARDIENTES Y QUE VIVAN LOS LICORES!

¡Divino licor, dulce tormento
qué haces afuera, vamos pa’dentro!

Expresión popular

El vino fue ampliamente conocido, y degustado, en el continente europeo hace más de cuatro mil años. Existen testimonios de que en el Medio Oriente, en tierras de Mesopotamia, los hombres elaboraban vino hace unos seis mil años. Pero hubieron de transcurrir muchos siglos para que fuese conocida la manera de destilar el vino y, de esta manera, obtener una bebida de mayor grado alcohólico, que muy pronto fue conocida en diversos países de Europa con nombres diferentes.

Se atribuye a los alquimistas egipcios haber descubierto, quizá en el siglo IX, el uso del alambique para destilar diversos líquidos fermentados. Ese conocimiento fue, tiempo después, transmitido a los árabes, y éstos lo transmitieron a los españoles en el siglo XII, o bien en el XIII. Se piensa que fue el catalán Arnau de Vilanova el primero en destilar vino, y a esa bebida se le dio el nombre de “Aqua ardens” ---porque ese líquido era el resultado del calentamiento del vino, en un recipiente puesto al fuego---, de donde derivó la expresión “aguardiente”. Igualmente fue llamado “Aqua Vitae” (término que significa “Agua de la Vida”). Al traducir esas palabras al idioma francés quedó en “Eau de Vie”, como es conocido actualmente cualquier destilado. En las Islas Británicas fue vertido al celta con la expresión “Uisge beata”, de idéntico significado, la cual, al paso de los años fue sufriendo cambios y quedó en el vocablo “Whisky”, denominación del aguardiente elaborado a base de grano.
En la Edad Media los médicos prescribían a sus pacientes esos aguardientes, los cuales, como eran de muy alto grado etílico, fueron mezclados con otras sustancias derivadas de flores, plantas, frutas. y mieles, y se les dio el nombre de “cordiales”, porque se suponía, acertadamente, que su ingesta era muy provechosa al corazón. Fue así como nació en Europa la industria de los licores, que en la actualidad engloba a una amplia lista de exquisitas bebidas ---también llamadas “digestivos”, porque, generalmente, son degustadas al concluir una opípara comida---, entre las cuales figuran las siguientes: Chartreuse, Strega, Grand Marnier, Amaretto, Drambuie, Cointreau, Benedictine. .
Cabe agregar que cualquier producto resultado de la destilación de un fermentado recibe el nombre de “destilado”. Esta denominación incluye a los siguientes: Brandy (si es elaborado en la región francesa de Cognac puede ostentar el nombre homónimo: Cognac), Vodka, Ginebra, Armagnac, Whisky, Aquavit, Tequila, Mezcal, Ron, etc.
Se ha dicho, pero existen informes en contrario, que los pueblos prehispánicos que habitaron lo que hoy en día es México no tuvieron conocimiento de la elaboración de las bebidas destiladas, puesto que no conocían el alambique. Una vez establecido el gobierno virreinal en la Nueva España, comenzó a ponerse en práctica en este país el método de la destilación --en la segunda mitad del siglo XVI-- para obtener aguardientes de más alto grado alcohólico a partir de un líquido fermentado.
En México son numerosos los aguardientes que existen en el mercado, y es seguramente el tequila el más ampliamente conocido. Tequila es el nombre tanto de la bebida resultante de la destilación del mosto obtenido del Agave Tequilana Weber, como de una ciudad del Estado de Jalisco y de un extinto volcán, de unos tres mil metros de altura..Este aguardiente era llamado, en el siglo XVII, genéricamente Vino de Mezcal, y también Mezcal de Tequila. La legislación oficial vigente en materia de tequila establece que para que un destilado de este tipo pueda ostentar, en la etiqueta, la Denominación de Origen, debe haber sido elaborado en el territorio reconocido por el gobierno de México. Esa zona comprende todo el estado de Jalisco (124 municipios), treinta municipios en Michoacán, once en Tamaulipas, ocho en Nayarit y seis en Guanajuato. En total ciento setenta y nueve municipios en cinco entidades en nuestro país.
El Mezcal es un aguardiente elaborado en numerosas entidades de México, y la Denominación de Origen Mezcal ampara los productos originarios de Oaxaca, Guerrero, San Luis Potosí, Zacatecas y Durango, pero conviene asentar que en muchos otros estados son producidas diversas bebidas ---que tienen su origen en diferentes tipos de agaves--- que ostentan nombres específicos, como es el caso del Sotol, de Chihuahua; del Bacanora, de Sonora; del Raicilla, producido en los estados de Jalisco, Michoacán y Nayarit; ; del Lechuguilla, de Sonora y Chihuahua; del Tuxca, de Colima; del Petaquillas, elaborado en ese poblado del estado de Guerrero; y del Quitupan y del Barranca, ambos de Jalisco.
Otros aguardientes nacionales son el Charanda, de Uruapan, Michoacán --similar al ron--, elaborado a partir de la caña de azúcar. El Habanero es también un ron propio de diversas entidades, que lleva ese nombre porque su añejamiento se lleva a cabo en barricas procedentes de La Habana
El Comiteco de Chiapas es elaborado a base del Agave atrovirens, el agave propio para producir pulque. Primeramente se obtiene pulque, que luego es destilado y de esta manera se obtiene dicho aguardiente.
Por lo que respecta a los licores elaborados en México diré que, a mi parecer, el más delicioso es el Xtabentún, elaborado en la ciudad de Valladolid, en el estado de Yucatán. Está hecho con miel de abejas, anís y la flor llamada Xtabentún, palabra maya que significa “enredadera que crece en la piedra”. Este exquisito licor es degustado lo mismo como aperitivo, acompañándolo de agua fría, que como digestivo, bebiéndolo solo.
En Xicotepec de Juárez, una población de la sierra de Puebla, elaboran un licor llamado Acáchul, que está hecho con una frutilla silvestre parecida al capulín, y aguardiente.
En el Norte de México, principalmente en Baja California Sur, elaboran un licor que lleva el nombre de Damiana, a base de la hierba silvestre del mismo nombre, a la cual le atribuyen propiedades afrodisíacas.
Tlahuelompa es el nombre de una población serrana del estado de Hidalgo, donde son producidos diferentes licores llamados genéricamente “vinos” de frutas. Entre varias otras utilizan las siguientes para la elaboración de tan gustados néctares etílicos: zarzamora, limón, naranja, guayaba, manzana, capulín, que llevan como elemento alcohólico base aguardiente de caña.
En el estado de México, en la ciudad de Tenancingo, son famosos los licores de nanche, zarzamora, limón,. tejocote, anís, prodigiosa, cereza y menta. Al igual que los licores de Tlahuelompa, los de Tenancingo son muy sabrosos por su dulzor, pero por el grado alcohólico que los distingue resultan muy “pegadores”.
Otros licores propios del estado de México son los “Moscos” de Toluca. Adolfo Almazán fundó hace más de tres cuartos de siglo un negocio llamado “La Miniatura”, donde muy pronto se hicieron populares estos licores elaborados con naranjas, aguardiente y algún otro ingrediente secreto. Los hay de cuatro tipos, El número 1 lleva una letra “A”, y tiene un grado alcohólico de 35. El número 2 lleva en la etiqueta las letras”AL” y su fuerza etílica es de 30 grados. El número 3 va acompañado de las letras “ALM”, y tiene un grado etílico de 43. El número 4 lleva la palabra “ALMA” (quizá abreviatura de Almazán), y su grado alcohólico es de 45.

lunes, 23 de agosto de 2010

CATA DE DIEZ VINOS MEXICANOS


Hace poco mas de ocho años, en ocasión de la cata “ciega” numero 80 del Grupo Enológico Mexicano, celebrada en el mes de febrero de 2002, escribí acerca de los vinos elaborados en nuestro país. En ese artículo periodístico consigné que México fue el primer país en el continente americano donde fueron sembradas vides, con la finalidad de elaborar vino. El mérito de haber sido el principal promotor de la vitivinicultura mexicana --entonces esta ubérrima tierra era denominada Nueva España— corresponde a Hernán Cortés, quien, mediante el decreto del 20 de marzo de 1524, dejó establecido que cada encomendero que tuviese cien indígenas en “encomienda” debía sembrar mil sarmientos, “escogiendo la mejor que pudiesen hallar”.
Conforme fueron transcurriendo los años y las décadas, las viñas en el virreinato más floreciente de la corona española en América se extendieron por doquier, incluso a las regiones más apartadas de la capital novohispana. En el año 1597 fue fundada la empresa Bodegas de San Lorenzo (en la Hacienda de Santa María de las Parras, en el actual estado de Coahuila), que ha estado en operación continua hasta el presente, denominada Casa Madero, que se ostenta ---con justa razón--- como la bodega más antigua del continente americano, y una de las más antiguas del mundo
Más tarde, durante el siglo XVIII, los misioneros jesuitas propagaron los viñedos hacia la península de Baja California, y de aquellos alejados lugares salió en 1769 el monje franciscano Junípero Serra hacia la Alta California (que entonces pertenecía a la Nueva España, con el fin de propagar la evangelización cristiana. Las primeras viñas sembradas en tierras que hoy en día son Estados Unidos de América lo fueron en torno a la Misión de San Diego de Alcalá, la primera de las muchas que fundó Junípero Serra en aquellas tierras..

La historia de la vitivinicultura mexicana ha sido en extremo irregular, sin que se haya registrado un verdadero progreso, constante y claramente ascendente, al paso de los siglos. Durante algún período de tiempo, en las dos últimas centurias, ha parecido que este importantísimo cultivo vislumbrara un constante desenvolvimiento, pero pasados los años diversas circunstancias, complejas y conflictivas, han hecho que esa industria decayera u mostrara un franco retroceso.

Durante la cuarta década del siglo pasado los productores de vino de Baja California (en el Valle de Guadalupe y áreas circunvecinas están ubicadas las principales bodegas vitivinícolas de México, y es allí donde tienen su origen algunos de los mejores vinos de nuestro país) comenzaron a elaborar caldos de mejor calidad. Y es notorio e innegable que, al presente, los vinos de esas regiones ---lo mismo que los del Valle de Parras, en Coahuila, y de Ezequiel Montes, en Querétaro--- son de extraordinaria calidad, lo que les ha permitido ocupar honrosos lugares en infinidad de certámenes enológicos, en diversos países del mundo.

Información más actualizada acerca de los vinos mexicanos la encontré en el reportaje titulado “Vino mexicano: cinco siglos de historia”, escrito por Pilar Meré (quien ha tenido un estrecho vínculo con la promoción de los vinos elaborados en México) y publicado en la edición correspondiente al bimestre agosto-septiembre, de la revista “Sabor e Arte”. Allí queda consignada la siguiente información: “La viticultura mexicana ha desarrollado más de mil hectáreas de viñedos en el país. Sólo entre 2005 y 2008 se cultivaron más de cuatrocientas nuevas hectáreas y repuesto otras doscientas cincuenta hectáreas de viñedos antiguos por nuevos. ....Desde 1998, el mercado del vino en México había tenido un crecimiento ascendente, qued en los últimos años alcanzó un crecimiento del 12% ponderado....En su afán de expansión comercial, nuestro país crece en sus exportaciones, En 2007 la exportación fue de un 18%. Para 2008 exportó alrededor del 20% de la producción de vinos (blancos, tintos, rosados y espumosos...La calidad mundial del vino mexicano está avalada por la obtención de más de cuatrocientos reconocimientos y premios a nivel internacional, a través de su participación en los concursos mundiales...Hoy el vino mexicano tiene un lugar relevante en el panorama mundial enológico. Actualmente la industria mexicana está integrada por mas de medio centenar de empresas y productores, ubicados en las cinco zonas vitivinícolas registradas. Casi el 95% de ellas en Baja California, y el resto en Coahuila, Querétaro, Zacatecas y Aguascalientes.. En su conjunto, ofrecen más de trescientas etiquetas de vino, entre tintos, blancos, rosados y espumosos, elaborados con la más modera tecnología y con la mano experta de enólogos profesionales. Las bodegas vitivinícolas nacionales más productivas y representativas exportan sus productos casi a treinta países”. Hasta aquí esa cita.

Para la cata “ciega” número 195, realizada el viernes 20 de agosto, cata uno de los catadores aportó un vino nacional (a diferencia de otras ocasiones, cuando son seleccionados ocho vinos, cuatro blancos y cuatro tintos, de una bodega vitivinícola, nacional o extranjera), y de esta manera la degustación se llevó a cabo con diez caldos nacionales, elaborados en Baja California.

La Mesa de Catadores estuvo integrada esa tarde por Patricia Amtmann, Alejandra Vergara, Gustavo Riva Palacio, Joaquín López Negrete, José del Valle Rivas, Mauricio Romero, Miguel Guzmán Peredo, Philippe Seguin, Rafael Fernández Flores y Roberto Quaas Weppen. .

Las calificaciones están basadas en los parámetros que maneja el Grupo Enológico Mexicano. Aquellos vinos cuya calificación oscila entre los 50 y los 59 puntos son considerados “no recomendables”. Si la puntuación se halla comprendida entre los 60 y los 74 puntos, son juzgados “bebibles”. Una calificación entre los 75 y los 84 puntos permite evaluarlos como “buenos”. Si el puntaje oscila entre los 85 y los 94 puntos, son juzgados “muy buenos”. En el caso de que la calificación esté comprendida entre los 95 y los 100 puntos, entonces alcanzan la categoría de “extraordinarios”.

Las calificaciones fueron las siguientes:

1.- Artigiano, cosecha 2008. 13% Alc. Vol. Monovarietal 100% Cabernet Sauvignon. Crianza de 12 meses en barricas de roble francés y estadounidense. Bodega Fratelli Pasini. Valle de San Antonio de las Minas. Ensenada, Baja California. Calificación: 89.38 puntos

2.- Único Gran Reserva, cosecha 2002. 13.5% Alc. Vol. Coupage de 56% Cabernet Sauvignon y 35% Merlot. Crianza de 18 meses en barrica de roble francés y 12 meses en botella. Bodegas de Santo Tomás. Valle de Santo Tomás, Ensenada, Baja California. Calificación. 87.00 puntos

3.- Reserva Magna, cosecha limitada 2005. 14.2% Alc. Vol. Coupage de Nebbiolo y Petite Syrah. Crianza de 18 meses en barrica nueva de roble francés. Casa Pedro Domecq. Valle de Calafia. Ensenada, Baja California. Calificación: 86.88 puntos

4.- Ojos Negros Gran Reserva, cosecha 2004. 13.9% Alc. Vol. Coupage de Cabernet Sauvignon, Shiraz, Cabernet Franc y Merlot. Bodega San Rafael. Valle de Ojos Negros, Ensenada, Baja California. Calificación 86.00 puntos

5.- Santa Úrsula Cabernet Sauvignon, cosecha 2006. 13% Alc. Vol.
Monovarietal 100% Cabernet Sauvignon. Crianza de 18 meses en barrica de roble francés. Bodega Santa Úrsula. Valle de Guadalupe, Ensenada, Baja California. Calificación
85.50 puntos.
:
6.- Duetto Meritage tinto, cosecha limitada 1999. 13% Alc. Vol. Coupage de 60% Cabernet Sauvignon y 40% Merlot, de los valles de Santo Tomás, en Ensenada, Baja California, México, y Livermore, en California, Estados Unidos de América. Crianza de 14 meses en barrica nueva de roble francés. Bodegas de Santo Tomas y Wente Winery, de México y Estados Unidos de América, respectivamente. Calificación: 85.38 puntos

7.- Santa Úrsula Valdepeñas, cosecha 2006. 13% Alc. Vol. Monovarietal 100% Tempranillo. Crianza de 18 meses en barrica de roble francés. Bodega Santa Úrsula. Valle de Guadalupe, Ensenada, Baja California. Calificación 85,25 puntos:

8.- Nebbiolo Reserva Limitada, cosecha 2005. 14.5% Alc. Vol. Monovarietal 100% Nebbiolo. Crianza de 14 meses en barrica y 24 meses en botella. Vinícola L.A. Cetto. Valle de Guadalupe, Ensenada, Baja California- Calificación: 84.63 puntos.

9.- Divino tinto, cosecha 2008. 14% Alc. Vol. Coupage de 80% Syrah y 20% Cabernet Sauvignon. Crianza de 6 meses en barrica de roble francés. Bodega MD Vinos. Valle de la Grulla. Ensenada, Baja California. Calificación: 83.25 puntos

10.- Merlot Monte Xanic, cosecha 2006. 13.5% Alc. Vol. Monovarietal 100% Merlot. Crianza de 18 meses en barrica de roble francés. Monte Xanic. Valle de Guadalupe, Ensenada. Baja California. Calificación: 82.50 puntos.

Salta a la vista la encomiable calidad de los vinos evaluados, ya que siete de los diez vinos catados alcanzó una calificación superior a los 85 puntos, lo que permitió ubicarlos en la categoría de “muy buenos”

Al concluir la evaluación organoléptica los catadores saborearon una espléndida cena, ofrecida por Patricia Amtmann, y los platillos fueron maridados con el vino “Duetto”, cosecha 1999.

jueves, 5 de agosto de 2010

CATA DE VINOS DE LA BODEGA MONTE XANIC


El vino siembra poesía en los corazones.
DANTE ALIGHIERI
(1265-1321)

Ensenada, ciudad portuaria del estado de Baja California, es el eje neurálgico de la más importante región vitivinícola de México, ya que allí es elaborado el 90% del vino nacional.

En torno a esta progresista urbe, bañada por las frías aguas del Océano Pacífico, se ubican diversos valles de acentuada vocación vitícola. Entre otros puedo mencionar los siguientes: Guadalupe, Santo Tomás, San Vicente, San Antonio de las Minas, Ojos Negros y La Grulla. Hacia el Norte, en dirección a la ciudad de Tecate, está el Valle de Las Palmas..

En las áreas líneas arriba señaladas hay aproximadamente cincuenta vinícolas, contando las
pequeñas, las medianas y las grandes. Entre éstas últimas, son cinco las bodegas de
producción más considerable, tanto por su cantidad como por su calidad (las cuales gozan
de merecido prestigio, lo mismo a nivel nacional que internacional, atestiguado este
reconocimiento por el elevado número de medallas y distinciones obtenidas en los
certámenes más prestigiados del orbe), una de ellas Monte Xanic, cuyas instalaciones,
frente a un hermoso recinto lacustre, llamado “El Laguito”, se localizan en el Valle de
Guadalupe, en las inmediaciones del poblado Francisco Zarco..

La palabra Xanic es un vocablo de la lengua cora, hablada por los indígenas que habitan la parte noreste del estado de Nayarit, especialmente en la zona montañosa de la Sierra Madre Occidental. Significa “la flor que brota después de la primera lluvia".

Cabe recordar que en la historia de esta bodega vitivinícola, cuya fundación se remonta al año 1987, figura la anécdota siguiente: “En noviembre de 1987, durante la primer visita a las veinte hectáreas que hoy forman parte de nuestros viñedos, iniciaba la temporada de lluvia y los montes estaban cubiertos de flores; esta señal nos pareció indicar que este nombre "Monte Xanic" era el más apropiado”.

La intención de los socios creadores de Monte Xanic fue la de elaborar un vino de gran finura y calidad, y pensando que serían las cepas propias de Burdeos las que mejor expresividad tendrían a la hora de producir vinos de excelente clase, se inclinaron por sembrar las variedades Cabernet Sauvignon, Merlot, Cabernet Franc, Petit Verdot, Malbec, Sauvignon Blanc y Semillon, y decidieron también elaborar vinos con cepas propias de otras regiones francesas, utilizando para ello vidueños como Chenin Blanc, Chardonnay y Syrah.

A mi parecer es conveniente transcribir dos párrafos de la página oficial de esta acreditada empresa vitivinícola mexicana, que a la letra dicen: “Monte Xanic nace en 1987 en un momento en el cual las opciones de vino en el mercado eran muy escasas. Cinco amigos, todos amantes del vino, tuvieron la visión de crear el primer vino mexicano Super Premium. Aunque para muchos parecía una locura, se aventuraron al proyecto adquiriendo tierras para el cultivo de la vid en el Valle de Guadalupe y la mejor tecnología disponible para crear vinos de calidad mundial. Así dio inicio una nueva era en la industria vitivinícola mexicana. Eran, aquellos, los últimos años de la década de los ochenta, y las fronteras habían sido abiertas a los vinos extranjeros, y por ello muchas empresas vinícolas cerraron sus puertas ante la imposibilidad de hacer competencia a vinos de muy variada calidad, ofrecidos a precios por debajo de los locales, en un incipiente mercado que todavía creía que todo producto importado era mejor.

“En 1988 se produjeron nuestros primeros vinos, el Chenin Colombard y el Cabernet Sauvignon. La primera cosecha de Monte Xanic salió al mercado en 1989 con 6,200 cajas de nuestro Chenin Colombard. Hoy en día Monte Xanic produce 45,000 cajas anualmente repartidas entre 14 etiquetas bajo 3 marcas: Monte Xanic, Gran Ricardo y Calixa. Las tres con la calidad y consistencia que nos han caracterizado durante veinte y un años”.

En 2008 Monte Xanic, empresa pionera en la producción de vinos Premium en México, cumplió veinte años de fructífera existencia. En ese momento se dio “a la tarea de renovar su imagen con una nueva etiqueta mas acorde al lenguaje visual del siglo XXI, cuyo diseño fue encomendado a Icon, despacho líder en el diseño de etiquetas de vinos Premium a nivel internacional. La estrategia de renovación incluye también la ampliación y modernización de la bodega, ubicada en el Valle de Guadalupe. La producción de la vinícola, no obstante, no rebasará el tope de cincuenta mil cajas al año, que es el límite para ser considerada una bodega “boutique”. Es en este rango de producción en el que se ubican las bodegas que producen los mejores vinos del mundo”.

Actualmente el viñedo de Monte Xanic cubre una superficie de cien hectáreas, y es Hans Backhoff el enólogo responsable de elaborar vinos de notoria calidad y exquisitas cualidades organolépticas. Estos caldos báquicos se hallan agrupados en cuatro líneas: Calixa, Monte Xanic, Edición Limitada y Gran Ricardo.. La primera de ellas comprende tres etiquetas: Calixa Chardonnay, Calixa Rosado y Calixa Cabernet Sauvugnon/Syrah. La línea Monte Xanic reune una doce de etiquetas, de los principales varietales blancos y tintos. La línea Edición Limitada está formada por varios vinos, entre los que yo destaco los deliciosos Syrah, Malbec y Petit Syrah. Los vinos de la marca Gran Ricardo constituyen la excelencia de la bodega Monte Xanic, ya que su elaboración, en añadas de gran clase, es objeto de cuidadosa crianza.

Considero pertinente enfatizar en el siguiente hecho: Los vinos de la marca Monte Xanic han sido galardonados ---en poco más de dos décadas de elaborar caldos de excelente calidad--- con aproximadamente un centenar de premios (medallas de oro, de plata y de bronce, además de reconocimientos diversos) en infinidad de certámenes internacionales, en los cuales se ha puesto de manifiesto su señalada calidad..

La cata “ciega” mensual número 194 del Grupo Enológico Mexicano, correspondiente a agosto de 2010, tuvo lugar en un salón privado del restaurante “Valkiria”, de Polanco. Ese día fueron degustados ocho vinos de la bodega vitivinícola Monte Xanic, ubicada en el Valle de Guadalupe, no lejos de la bajacaliforniana ciudad de Ensenada.

La Mesa de Catadores estuvo integrada esa tarde por los siguientes enófilos: Patricia Amtmann, Alejandro Guzmán Galán, Matthieu Guerpillon, Darío Negrelos, Roberto Quaas Weppen, Rafael Fernández Flores, Philippe Seguin y Miguel Guzmán Peredo.

Las calificaciones están basadas en los parámetros que maneja el Grupo Enológico Mexicano. Aquellos vinos cuya calificación oscila entre los 50 y los 59 puntos son considerados “no recomendables”. Si la puntuación se halla comprendida entre los 60 y los 74 puntos, son juzgados “bebibles”. Una calificación entre los 75 y los 84 puntos permite evaluarlos como “buenos”. Si el puntaje oscila entre los 85 y los 94 puntos, son juzgados “muy buenos”. En el caso de que la calificación esté comprendida entre los 95 y los 100 puntos, entonces alcanzan la categoría de “extraordinarios”.

Los resultados fueron los siguientes:

Vinos blancos:

1.- Calixa Chardonnay, cosecha 2009. 13.5% Alc. Vol. Monovarietal 100% Chardonnay. . Calificación: 88.00 puntos. Precio: $ 150.00

2.- Chenin Blanc cosecha tardía, 2009. 13.5% Alc. Vol. Monovarietal 100% Chenin Blanc. Calificación: 87.17 puntos. Precio: $ 173.00

3.- Sauvignon Blanc Viña Kristel, cosecha 2009. 13.5% Alc. Vol. Monovarietal 100% Sauvignon Blanc. Calificación: 82.17 puntos. Precio: $ 173.00

4.- Chenin Colombard, cosecha 2008. 13.5% Alc. Vol. Monovarietal 98% Chenin Blanc y 2% Colombard. Calificación: 81.50 puntos. Precio: $ 141.00

Vinos tintos:

1.- Calixa Cabernet Sauvignon/Syrah, cosecha 2008. 13.5% Alc. Vol. Coupage de 60% Cabernet Sauvignon y 40% Syrah. Crianza durante doce meses en barricas de roble francés.
Calificación: 89.83 puntos. Precio: $ 150.00

2..- Syrah/Cabernet Sauvignon, cosecha 2008. 13.5% Alc. Vol. Coupage de 60% Syrah y 40% Cabernet Sauvignon. Crianza durante doce meses en barricas de roble francés. Calificación: 88.83 puntos. Precio: $ 390. 00

3.- Cabernet Sauvignon/Merlot, cosecha 2007. 13.5% Alc. Vol. Coupage de 60% Cabernet Sauvignon, 20% Merlot, 10% Cabernet Franc, 5% Malbec y 5% Petit Verdot. Crianza durante dieciocho meses en barricas de roble francés. Calificación: 88.17 puntos.
Precio: $ 360.00


4.- Merlot, cosecha 2006. 13.5 % Alc. Vol. Monovarietal 100% Merlot. Crianza de dieciocho meses en barrica de roble francés. Calificación: .86.33 puntos Precio: $ 311.00

Es conveniente enfatizar que seis de los ocho vinos degustados rebasaron los 85 puntos, ubicándose en la categoría de “muy buenos”. Por este hecho dichos vinos aparecerán enlistados en el reportaje que el Grupo Enológico Mexicano publicará al concluir el año 2010, titulado “Los mejores vinos en México en el año 2010, según el Grupo Enológico Mexicano”.

Los otros dos estuvieron colocados en la banda de más de 80 puntos.

Otro pormenor digno de ser tomado en cuenta es la magnífica relación calidad/precio de los ocho vinos. de Monte Xanic evaluados en esta cata, especialmente del tinto Calixa Cabernet Sauvignoin/Syrah, calificado con 89.83 puntos, cuyo precio es de $ 150.00

Al concluir esta degustación fue servida una deliciosa cena, preparada por Christian Martínez, chef del restaurante “Valkiria”. Inicialmente saboreamos Calamares estilo Hanoi, crujientes, con salsa vinagreta de pescado, albahaca y hierbabuena, cilantro, comino e hinojo. En seguida, Ensalada silvestre con vinagreta de granada, queso de cabra, tocino y jitomate cherry. El manjar principal consistió en Pechuga de pollo doradita con salsa pipián y cacahuate, granos de elote y arroz a la mantequilla. El postre fue Pastel de elote con nueces y nogada, con helado de vainilla y un toque de jarabe de hierbabuena. Tan opípara cena concluyó con una aromática taza de café de olla, con piloncillo y canela.

Los vinos de la bodega Monte Xanic elegidos para acompañar estos guisos fueron los siguientes: Chenin Colombard, cosecha 2008. Chenin Blanc cosecha tardía, 2009 y
Syrah/Cabernet Sauvignon, cosecha 2008, con los cuales se hizo un magnífico maridaje entre platillos y vinos..